Tengo que confesaros algo: siempre he sido más de Naya Rivera que de Dianna Agron, infinitamente más. Pero el día que Dianna se vistió de hombre y se plantó un bigote creo que pensé que nunca jamás una mujer me había parecido tan sexy. Pero eso fué hasta que hace unos días llegó Kstew con su chandal Adidas y su flamante mostacho (Sí, soy Krisbiana. No me juzgueis) Pero si nos remontamos al origen de mi obsesión por las mujeres vestidas de hombre, creo que toda la culpa la tiene Gaga,bueno más bien su alter ego Jo Calderone fumando sobre ese piano en You and I allá por 2011.

Aun así, el travestismo femenino no lo inventó Gaga, ni mucho menos. Se remonta prácticamente a hace dos siglos con Matilda Alice Victoria Powers, primera mujer conocida en crearse un alter ego masculino: Vesta Tilley. Aunque, por desgracia, muchas de nosotras no éramos conscientes de que existía ni ella, ni el travestismo femenino como tal. Ni siquiera lo pensamos con Katharine Hepburn. Ni siquiera después de que Kelly Lynch interpretara a Ivan Aycock en The L word.
ivan the l word
Bastante culpa de que el concepto de drag king no quedase fijado en nuestra retina (aún después de revisionar la serie cienes de veces), la tiene que el personaje de Ivan no fuera tanto una mujer travestida de hombre como un hombre con un cuerpo de mujer que, aparte, actuaba sobre un escenario, lo que contribuyó en su momento a difuminar esos dos términos que suenan tan parecido pero que no tienen nada que ver: travestismo y transgénero. Iván era un hombre en el cuerpo de una mujer, que vestía como se sentía, como un hombre. No una mujer travestida de hombre. Siendo el personaje de Kelly Lynch el único referente televisivo que tocaba travestismo a este nivel y sin ningún otro referente cercano, muchas confundiríamos sin remedio y seguiría sin quedarnos claro que una mujer que se disfraza de hombre no necesariamente tiene que ser transexual.
Katharine Hepburn
Pero no hace falta que nos vayamos al otro lado del charco para ver vestigios del modesto travestismo femenino a lo largo de los años. Aquí en España, Penelope Cruz en 2001 se travestía para interpretar al boxeador Manny en Sin noticias de Dios, rozando el “dragkingismo”. Otra incondicional de los looks masculinos que se acercan en ocasiones al travestismo es la modelo Bimba Bosé, quien nos tiene acostumbradas a verla así en su día a día. Y no hace mucho Elena Anaya nos dejaba con la boca abierta vestida de David Bowie para el Fire de Barcelona (así sí, Elena).
Hasta ahora sólo hemos mencionado actrices o modelos que en algún momento se han querido pasar a probar aquello de sentirse hombre por un día. Pero ¿existen realmente las drag kings? ¿Mujeres que se visten de hombre y realizan performance como sus colegas masculinos, las drag queens?. Sí, existen y tienen nombre y apellidos: Pussy Diet, K.James, Spyke Van Dyke, y uno de mis preferidos Ponyboy.

Aunque como suele ocurrir en estos casos, en España estamos años luz de la visibilidad en lo que a travestismo femenino se refiere y el único resquicio drag king que hemos podido encontrar ha sido el certamen drag queen and king de Tarragona, del que podemos encontrar vídeos de las performance de las drag queens pero no de los drag kings. Para aumentar la visibilidad tenemos que saber que existe y aún queda mucho por hacer. Yo, de momento, ya me he comprado un bigote. ¡Y que vivan las mujeres con mostacho (insentar flamenca)!
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