Otro año más, la Super Bowl, el evento deportivo, y probablemente el no deportivo también, más seguido del planeta, nos ha dejado una noche épica, y esta vez por dos razones. La primera, por la remontada y victoria histórica de los New England Patriots (¡wiii!) a los Atlanta Falcons. La segunda, el half-time show de Lady Gaga.

Atentas a si convertía el espectáculo en una exhibición de carácter político con declaraciones posicionándose en contra de las políticas de la administración Trump, Stefani dejó que sus canciones hablaran por ella sabiendo que el vicepresidente, Mike Pence, estaría en el palco de invitados y Trump siguiendo el partido desde su club de golf.

Comenzó cantando This land is your land, desde lo alto del estadio NRG, un alegato pro-derechos civiles de Woody Gothrie, cuya letra proclama “una nación, indivisible, con libertad y justicia para todos”. Descendiendo, con un body plateado, comenzó a dar repaso a sus éxitos más conocidos entre luces, un increíble espectáculo pirotécnico y flanqueada en todo momento por un numeroso grupo de bailarines. Million reasons al piano, Bad romance y un medley de Just dance, Poker face, Telephone y Born this way, compusieron el setlist.

Como dato, Born this way, todo un himno queer y un alegato a la diversidad y a la inclusión, ha marcado, según USA Today, la primera vez que se canta la palabra “transgénero” en una Super Bowl.


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