El Festival Internacional de Cine de Berlín, la Berlinale, arrancó el 9 de febrero para llevar los mejores títulos del cine de este año a la capital alemana hasta el día 19. Diez días en los que se podrán ver, también, muchas cintas de temática LGTB que optan al prestigioso Teddy Award, aunque entre la extensa programación no hemos encontrado demasiadas producciones lésbicas. Quizá la que más brille sea Chavela, el documental sobre la famosa cantante de rancheros que dirigen Catherine Gund y Daresha Kyi y que ya ha recibido buenas críticas en el certamen alemán. Aparte de este plato fuerte sobre la mundialmente famosa Chavela Vargas, estas son el resto de películas lésbicas de la 67 edición de la Berlinale:

‘The Misandrists’ (Alemania, 2017)

Bruce LaBruce dirige esta película “sarcástica, muy divertida… y tan queer como parece” en la que un grupo de mujeres que se define como un “ejército de amantes” radicales se está preparando para la revolución final mientras tienen sexo entre ellas y buscan métodos de reproducción en los que no sea necesario un varón. “Las mujeres están discutiendo, haciendo campaña, menstruando y ponderando el declive del patriarcado”, dice la sinopsis de esta ficción que imagina un mundo sin hombres.

Aunque, un día, en el hermético grupo anárquico aparece un joven soldado que busca refugio en ese templo femenino. La tensión aflorará en el autodenominado ejército porque a la líder Big Mother (Susanne Sachsse) no le hace mucha gracia el intruso, y mientras, una pregunta irá revoloteando por el ambiente: ¿es posible tener igualdad en un sistema corrupto?

‘Virgin Machine’ (Alemania, 1988)

Que casi haya cumplido treinta años no ha impedido a Virgin Machine (Die Jungfrauenmaschine en su idioma original) haberse hecho un hueco en la programación de la Berlinale de este año. La película dirigida por la berlinesa Monika Treut nos muestra la búsqueda de la sexualidad de Dorothee Müller, una joven periodista de Hamburgo que está harta de su persistente amante, Heinz.

Emprende entonces una investigación que le llevará a viajar por Europa para entender mejor la hormona del placer, aunque finalmente decide cruzar el charco e ir a Estados Unidos, a California, para continuar con sus pesquisas. Allí conocerá a tres mujeres increíbles: a Dominique, una descarada ucraniana que se ofrecerá a ayudarle en su investigación; Susie Sexpert, especialista en placer sexual que tiene una inimaginable colección de dildos y, por fin, a la atractiva Ramona, stripper en un bar lésbico.

Y en la 67 edición de la Berlinale también hay cabida para (algunos) cortos lésbicos:

‘My Gay Sister’ (Noruega / Suecia, 2017) 

Cleo tiene diez años e infinidad de preguntas: ¿cómo puede saber si está enamorada de alguien? ¿Cómo puede saber si prefiere a los chicos o a las chicas? Su hermana mayor ha empezado a salir con una chica, y desde entonces extraños sentimientos inquietan a Cleo. Durante un viaje a los fiordos noruegos, la niña le cuenta a su hermana y su novia todas sus dudas, y a cambio recibe consejos bastante útiles.

El cortometraje de 15 minutos protagonizado por Juliette Safavi, Tina Pourdavoy y Erika A. Coleman está dirigido por la joven realizadora Lia Hietala (Estocolmo, 1993), que con este título firma su segunda producción corta.

‘Venus – Filly the Lesbian Little Fairy’ (Brasil, 2017) 

Venus – Filly the Lesbian Little Fairy es un corto de animación brasileño de seis minutos del cineasta Sávio Leite, un cuento de hadas que transcurre en la imaginaria ciudad Whatsit Village. Filly es un hada lesbiana de dedos ágiles que durante el día seduce a mujeres vestida de niño. Pero, de repente, algo sucede con sus escarceos amorosos y por la noche la mitad de la población del pueblecito “hace cola” ansiosamente.

‘La prima sueca’ (Argentina, 2016) 

Desde Argentina llega La prima sueca, de 20 minutos de duración, con María Paula Mattio y Cecilia Valenzuela Gioia como principales protagonistas. Cata (Mattio) está ansiosa por su inminente fiesta de quinceañera, y cada vez está más nerviosa por que llegue el día de su cumpleaños. Está irritada por su vestido, por sus amigos pasotas, ‘por todo! Incluso la presencia de su prima de Suecia le molesta.

Pero poco a poco Cata va mostrando más predisposición para sentir afecto. Las directoras Inés María Barrionuevo y Agustina San Martín hacen un “retrato sensible” en el que “capturan suavemente el remolino emocional y irritación de una adolescente”.

 

 

 

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