Susan Sarandon es una actriz que no ha parado en ningún momento desde que comenzó su carrera allá por los años 70. Con una filmografía muy prolífica, son muchas las actuaciones memorables que nos ha dejado pero, si tuviera que quedarme con una, bueno, mejor con dos, sería su Janet de The Rocky Horror Picture Show y como una de las mitades de Thelma y Louise.

Como lo que es el concepto de vacaciones es algo que parece resultarle desconocido, Sarandon no para, y ahora tiene una nueva serie a punto de estrenarse, Feud, en la que, dirigida por Ryan Murpy, interpretará a Bette Davis junto con Jessica Lange y Catherine Zeta-Jones. En medio de la promoción de la nueva serie, en una reciente entrevista con Pride Source, ha decidido salir del armario, porque ¿por qué no?

Totalmente en contra de las etiquetas, Sarandon admite que todo era más libre durante los años 60. “No creo que tuvieras que etiquetarte de una manera tan rígida a como tienes que hacerlo ahora, hasta el punto de etiquetarte casi políticamente sobre tu propia orientación sexual. Cuando le preguntan sobre la suya propia, afirma que “está disponible para quien la quiera”.

Susan Sarandon ha sido siempre una actriz que ha estado muy en contacto con la comunidad LGBT. Sus amigos de toda la vida, son gays y lesbianas, el cine croqueta siempre la recordará por haber aportado la primera escena de sexo lésbico a la historia del séptimo arte con Catherine Devenue en The Hunger, fue una de las primeras figuras públicas en hablar sobre el VIH después de haber perdido amigos cercanos, y, recientemente, ha aplaudido a su hijo, Miles, por no limitarse por los roles de género y vestirse con vestidos si eso es lo que le apetece.

Vía: Independent


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