¡Feliz domingo de Pascua, croquetillas!

Yo lo estoy celebrando con huevos de chocolate y conejos vibradores. ¿Qué hacéis vosotras en un día como hoy?

Hoy os traigo una reseña que hacía tiempo que quería escribir, porque se trata de un producto supernovedoso que he tenido que probar varias veces para fijar ideas (normalmente, me conformo con dos o tres usos en días y condiciones diferentes para escribir las reseñas, pero en este caso he necesitado más que eso).

Se llama Oh! Holy Mary, y cuando salió a la venta hace unos meses estuve viendo el cartel que lo anunciaba por todos lados. Yo siempre he sido muy señorita y muy legal, así que un loquefuera de cannabis no me llamaba la atención de forma particular. Tiempo después (y sin remordimientos por no haberlo probado, la verdad) me reuní con el equipo de Nuei para que me explicaran el catálogo y qué tipo de productos tenían. Entonces me dieron una gotita de Oh! Holy Mary y me pidieron que me la extendiera en los labios…

-Mira lo que he probado hoy, Alicia -le dije enseñándole la caja de Oh! Holy Mary.

-¿Eso qué es?

-Cierra los ojos.

Cuando lo hizo, me senté en su regazo, abrí el bote y le puse una gotita en los labios. La observé, ansiosa por ver su reacción.

-Sabe raro…

-¡No lo lamas!

-Thais, no noto nada.

-No vas a decir eso dentro de un rato.

Pasaron tan solo unos segundos y supe que empezaba a hacer efecto al ver su sonrisa socarrona.

-¡Joder!

Esto fue más o menos lo que ocurrió al llegar a casa. Y es que ese “¡Joder!” podría haber sido perfectamente un “Oh! Holy Mary”. No habría podido darle a este aceite de placer un nombre más acertado, por no hablar de la imagen de le monja mordiéndose el labio que da un morbo que te mueres.

Pues bien, se trata de un estimulante muy potente que lleva semilla de cannabis sativa (no contiene HTC. Tranquila, si te pillan con él no te llevan a comisaría).

En Nuei han tardado más de un año en desarrollar esta fórmula, y no me extraña, porque yo no había probado nunca nada parecido. Estoy acostumbrada a los geles de efecto frío, efecto calor, mentolados… pero no tienen nada que ver con Oh! Holy Mary. Al fin, un día me senté en el escritorio con la libreta delante, me puse una gotita y… Oh! Holy Mary! Lo que produce es un efecto de cosquilleo muy intenso que comienza a actuar entre 15 y 30  segundos después de aplicarlo. Es una sensación totalmente diferente a los lubricantes especiales que os comentaba más arriba, de verdad. Como si tuviera un vibrador muy potente y preciso sobre mi clítoris, salvo que no hay absolutamente nada. Vamos, que es de estos productos que tienes que probar para saber cómo es.

Otros aspectos importantes (por lo menos, para mí lo son) de este aceite: sin parabenos, sin gluten, sin azúcar, sin crueldad animal y 100% vegano. Y tan vegano, ¿eh? No sabía yo que el cannabis y el toto fueran a ser tan amigos. Quizá lo más destacable de este producto es que tiene larga duración. En la reseña de Valkiria os comentaba que los efectos duraban unos 20, y en el caso de Oh! Holy Mary no baja de 45 largos minutos en los que sentirás arder todo tu cuerpo. Además, los efectos se mantienen igual de potentes durante todo ese tiempo, y es ya pasados los 45 cuando comienzan a descender poco a poco. Piensa que puedes usarlo también en otras zonas erógenas, como por ejemplo los pezones (una experiencia interesantísima si los tienes sensibles). Como es un producto unisex, incluso los penes pueden disfrutar del hormigueo incesante del aceite.

Como este aceite es puro oro líquido, viene presentado en un bote muy pequeño dentro de una caja muy grande. A pesar de que la cantidad sea más bien limitada, 6 ml., piensa que con una gota tienes suficiente para un buen rato, de manera que podrás usarlo muchas veces. Lo mejor es que el bote lleva un dispensador que ya te da la cantidad exacta para no pasarte, mira:

ADVERTENCIA: Si eres de clítoris muy sensible (o sensible a secas) prueba primero con poquita cantidad, porque el efecto es muy intenso y el aceite está concentrado. Siempre estás a tiempo de añadir más, pero si te pasas resultará molesto (puedo confirmarlo) y tendrás que quitártelo.

Por cierto, si después de ponerle Oh! Holy Mary a tu pareja en su zona más sensible quieres regalarle una buena sesión de sexo oral, no pasa nada. Al llevar ingredientes naturales puedes hacerlo sin problemas. El sabor no es el más agradable del mundo como lo sería el de un lubricante con sabor o de Valkiria, sino que sabe más amaderado. Es diferente, pero no está mal. Eso sí, tú también acabarás notando el hormigueo en la lengua.

Sé cuidadosa

En pocas palabras, Oh! Holy Mary es sorprendente, único, intenso, potente. Usarlo es toda una experiencia, porque realmente no hay nada parecido. Si tienes la oportunidad te recomiendo encarecidamente que te acerques a una tienda erótica y preguntes por él para probarlo en los labios. Porque si hace eso en tus labios… ¿cómo será en el clítoris?

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  • Neus Jover

    A Ilana Wexler de Broad City le tiene que encantar esto, seguro lo sacan en la próxima temporada de Broad City. Y decir que, a quien no la haya visto, ya andan tardando!!

    Paz y Oh! Holy Mary para todxs!!