Ellen DeGeneres es, en 2017, una de las mujeres más influyentes del mundo. Su morning show arrasa en audiencia, y es más que probablemente la mujer lesbiana más conocida del planeta. Ha presentado los premios Oscar, ha recibido la más alta condecoración civil de Estados Unidos, y ha salido en mil series y revistas. Y precisamente esta semana se ha cumplido el veinte aniversario de su portada más importante, esa que cambió el mundo.

En 1994 Ellen era una comediante casi desconocida que tuvo la suerte de protagonizar These Friends of Mine, la serie que ABC programó para la midseason de aquel año. Casi por casualidad la ficción encantó a la audiencia, y la serie que se esperaba discreta y olvidable se convirtió en un éxito para la cadena. Para la segunda temporada, los productores pensaron que quizá sería buena idea poner el foco sobre su personaje, Ellen Morgan, y cambiar también el título a, precisamente, Ellen.

Pero las cifras meteóricas de audiencia fueron descendiendo, y para la cuarta temporada el equipo estaba convencido de que uno de los factores que estaban afectando a la serie es que Ellen no había tenido nunca un interés romántico, una de esas historias de amor que enganchan a la audiencia y que son capaces de remontar lo cualquier temporada. Un productor sugirió entonces que ya que la protagonista no parecía interesada en tener citas, por lo menos debería tener un cachorro, algo que derivaría en el nombre del episodio en el que la protagonista salía del armario en la serie, The puppy episode.

Pese a que el representante de la actriz se empeñaba en buscarle novios para que la acompañaran a las alfombras rojas, la verdadera orientación sexual de Ellen era uno de los comentarios que la acompañaban siempre. Y, cuando se planteó que su personaje podría salir del armario, la actriz pensó que era el momento de hacerlo ella también. El 14 de abril de 1997 salió a la venta la edición de la revista Time que, con solamente tres palabras, impactaría con más fuerza en la sociedad estadounidense. 

Sip, soy gay

Al comienzo de los años 90 decir públicamente que era gay o lesbiana era prácticamente un suicidio profesional. Para los hombres, el ser gay estaba indisolublemente ligado al SIDA. Para las mujeres, dejar de ser ese oscuro objeto de deseo masculino, o lo que es lo mismo, dejar de hacer dinero. Pero DeGeneres dio un paso adelante y concedió una entrevista cercana y natural, revolucionaria para la época, y que suena necesaria incluso hoy.

Time: Para que conste, ¿eres lesbiana?

DeGeneres: Sí. Tu eres la primera persona que… Quiero decir, que sabía que iba a hacerlo – Esa fue una de las cosas cuando decidí que mi personaje saliera del armario en la serie, que supe que yo también tendría que salir del armario. Pero no quería hablar de ello hasta que el show estuviera hecho. Y ya sabes, yo vi a mi amiga Melissa Etheridge salir del armario y convertirse en la “rockera lesbiana”. Yo nunca he querido ser “la actriz lesbiana”. Nunca he querido ser portavoz de la comunidad gay. Nunca. Yo lo he hecho por mi propia verdad.

Time: ¿Por qué ahora?

DeGeneres: No creo que pudiera haber hecho esto hace mucho tiempo, y no creo que la gente lo hubiera aceptado como ahora. Ahora me encuentro cómoda conmigo misma, y no tengo que temer que dañe a mi carrera, porque ahora más o menos la controlo. Nadie puede herirme.

La historia se encargó de demostrar que las esperanzas de Ellen en cuanto a su carrera no fueron así. La serie bajó su audiencia hasta que, finalmente, fue cancelada. Durante años nadie quería trabajar con ella, ni con Laura Dern, quien interpretó a su interés amoroso en Ellen. Fue también sometida a un juicio público en directo que sonaba aterrador incluso entonces. Pero, finalmente, las cosas salieron bien, y ahora DeGeneres puede sentirse orgullosa de haber abierto el camino para muchas otras. Sin esa portada, la historia sería otra.


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