¿Alguna vez te has preguntado dónde van a parar tus juguetes eróticos cuando llega el ocaso de su vida? Yo lo hice cuando me di cuenta de que acumulaba alrededor de 100. Ahora se ha duplicado la cifra y, aunque los considero mi colección de placer privada, la pregunta sigue rondándome la cabeza.

En los últimos años han cambiado mis hábitos y mis elecciones con respecto a la sostenibilidad. Compro más consciente, elijo las opciones más ecológicas y consumo de manera más inteligente. Cuando lo hablo con otras personas me aseguran que también hacen lo mismo, porque there’s no planet B. Pero ¿es posible utilizar juguetes eróticos y ser respetuose con el medio ambiente?

Pues sí: y en eso la marca Womanizer ha sido pionera. Me acuerdo de mi primer Womanizer, un succionador enorme pero muy placentero que fue perfecto para iniciarme en esto de las ondas de aire. Su apuesta para el ecologismo es esta: Womanizer Premium Eco, el primer juguete sexual Pleasure Air biodegradable.

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A simple vista este modelo puede parecerse a otros de la marca, pero tiene una diferencia considerable: está fabricado con biolene, una alternativa al plástico 100 % biodegradable. Tampoco se siente una gran diferencia al tocarlo, pero si lo desmontas puedes reciclar todas las piezas que lo forman.

Este juguete tiene un color rosa clarito que transmite serenidad e invita a perderse bajo las sábanas. Solo debes separar tus labios y colocar la boquilla justo sobre tu clítoris para comenzar a sentir la estimulación. Puede ser tan suave o fuerte como tú quieras: tienes 12 intensidades que van desde sutiles a potentes, perfecto para todos los gustos. No obstante, no tiene patrones o modos, una forma de estimulación muy interesante para quienes tienen mayor sensibilidad.

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La interfaz tiene solo dos botones: el de + y -. Al pulsar 2 segundos en el + se enciende y con otros 2 en el – se apaga. Con solo una pulsación subimos o bajamos intensidad. La lucecita LED en el juguete nos indica la carga que le queda: si parpadea despacio es que la batería se está agotando. Así nunca te quedas a medias como podría pasar con otros juguetes; en eso yo soy toda una experta.

Además de reciclarse, el Womanizer Premium Eco ha sido diseñado para estimular con maestría. Para ello cuenta con la tecnología patentada Pleasure Air que consiste en una estimulación causada por el aire. Ese juego contra el clítoris es realmente placentero, aunque nunca llega a estar en contacto con él.

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Aparte del material de fabricación, el Womanizer Premium Eco también es más sostenible por otros motivos, como, por ejemplo, su función Smart Silence. Deja de funcionar y, por ende, ahorra energía siempre que el juguete no está en contacto con tu cuerpo, y es mucho más cómodo, porque reduce el ruido al mínimo. Como alguien a quien el ruido la saca de un estado de concentración, lo he agradecido muchísimo.

También funciona con carga magnética: lleva una pila dentro que se recarga cuando conectas el juguete para cargarlo (alrededor de dos horas) y te dura alrededor de 300 ciclos. Una vez consumidas, lo único que debes hacer es reemplazar la pila por otra.

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Si eres de las personas que disfruta de la masturbación bajo el agua tendrás que sacrificarla en esta ocasión. Womanizer Premium Eco no es sumergible, solo a prueba de salpicaduras, así que nada de tenerlo bajo la ducha o en la bañera para alargarle la vida a tu juguete.

El packaging de este succionador Womanizer es, con toda seguridad, el mejor hasta la fecha para mí. Emplea el cartón para transportarlo y presentarlo, pero la marca ha logrado que desembalar el juguete sea toda una experiencia. La caja incluye instrucciones, frases y te va guiando para que comiences a redescubrir tu placer. Asimismo, viene con una bolsita de algodón para guardar el juguete, el cargador (también sostenible), una guía de inicio, las instrucciones y una segunda boquilla. ¿Qué te voy a contar sobre este detallazo? Pues no todo el mundo con clítoris lo tiene del mismo tamaño y tener dos opciones (la S produce una estimulación más intensa, la M más suave) es ideal.

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En cuanto al precio, Womanizer es una marca de gama alta por sus materiales, tecnología y calidad. El precio de este juguete tiene tres cifras y para algunas personas puede suponer una inversión considerable, como lo son otras alternativas sostenibles (moda, calzado, decoración…). Si la ecología te preocupa muy mucho, esta alternativa te valdrá la pena.

Como ya sabes, los usos que se le pueden dar a los juguetes son muy variados. A pesar de que podrías utilizar tu Premium Eco en pareja para estimularos mutuamente y caldear el ambiente, lo recomiendo sobre todo para masturbación en solitario.

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Para terminar el Womanizer Premium Eco dispone de 5 años de garantía y, por cada venta del juguete, la marca planta un árbol. ¿Es o no la mejor opción para quienes nos preocupa el medio ambiente?

En definitiva: Womanizer ha logrado poner en el mercado un juguete muy bueno en muchos niveles (funcionalidad, comodidad, silencio y placer), y no solo eso, sino que lo ha hecho con materiales sostenibles. Todo ello sin comprometer su elegante diseño, calidad y experiencia de uso. Estoy segura de que es el único juguete biodegradable que forma parte de mi colección y, si lo quieres, también puede ser la estrella ecológica de la tuya.

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