‘Este sitio me mata’, rosas, puñales y detectives
Corre el final de los años 80 en la academia femenina Wilberton y Abby ha sido transferida a un instituto en el que los grupos de amistades no sólo ya están creados, sino que son herméticos. Ignorada e incomprendida, la encontramos como un pingüíno en mitad del desierto, perdida en la fiesta tras el mayor evento de la academia: la representación del club de teatro. (Sí, han vuelto a representar Romeo y Julieta, es ineludible.) Y como tal, la seguiremos a lo largo de las casi trescientas páginas del cómic, desde el descubrimiento del cadáver de una compañera en el bosque que circunda la academia hasta la resolución del caso.


