¡Holi!

Ya estamos en pleno periodo navideño, con cenas de amigas y tandas de amigo invisible, con descontrol etílico y en la dieta. Ya sabemos que nos toca comer/cenar como siempre en casa de la madre o de la suegra y que tendremos el mismo menú que siempre (y el mismo cuñado, por desgracia).

O no.

Aquí vienen unos cambios para escapar de la rutina

 

HAY UNA VIDA FUERA DE LOS EXCESOS ALIMENTICIOS

 

Todo el año llevas sudando la gota gorda en el gimnasio, encadenas la clase de crossfit con la de zumba y das miles de largos en la piscina y ¿para qué? Llega la Navidad con sus desfases…, turrón, mazapán, jamoncito recién cortado y en enero la báscula marca dos kilos suplementarios después de comer desde 6 de diciembre hasta 6 de enero.

Ya sé que conoces las recomendaciones del ministerio de Sanidad, pero para ayudarte un poco si tienes, como yo, poca voluntad para resistirte a la tentación, te dejo un menú sano y delicioso:

  1. Un entrante que va a despertar tu paladar:

Tartar de tomate con papaya, mango, aguacate y vinagre de Módena.

Muy fácil. Escoges un tomate de buen tamaño por persona, un poco firme. Lo vacías y lo rellenas con mango, aguacate y con la carne del tomate. Pones un poco de vinagre de Módena, un chorrito de aceite de oliva, muy poca sal y pimienta y unos piñones salteados dos minutos en una sartén. Ah, y un poco de cebolla roja y de cilantro para decorar. Mi mujer añade a veces un poco de pimentón para que quede picante, pero cuidado con los gustos de los comensales.

 

2. ¡Fuera patatas, quiero otras verduras!

Para evitar comer patatas o arroz, te propongo varias opciones:

Reemplazar la patata por un boniato partido en dos que cueces en el horno o por una calabaza ─de sépalo por ejemplo─ que pongo en la bandeja del horno.

También suelo hacer calabacín, tomate, berenjena, pimiento y cebolla que pelo, corto en rodajas y meto en el horno con un poco de aceite, de pimienta y de sal.

Tienes que dejar las verduras entre 30 y 45 minutos en el horno a 180 grados.

Es ideal y delicioso para comer con pescado o con carne. Añado un poco de tomillo y con el olor se me hace la boca agua.

 

3. De postre, te diría que con los turrones y los mazapanes ya tenemos suficiente.

Suelo comprar helado en una heladería si no compro dulces de Navidad, pero mira el resto del artículo para descubrir mi postre muy rico y fácil.

JUGUEMOS CON LOS COLORES

Me encantan los menús monocromáticos: son divertidos, y otra manera de salir de la rutina.

Menú negro:

Mousse de bocartes en aceite y de aceitunas triturados con un poco de ajo y de aceite y de alcaparras. Lo unto en panecillos o tostadas y queda delicioso.

 

Un arroz negro con gambas y sepia o cualquier plato con tinta de calamar.

Tierra de chocolate

Tienes muchas recetas de tierra de chocolate. La mía es muy fácil, compro galletas cookies de chocolate negra y les añado un poco de chocolate negro puro fundido sin azúcar para dar más color. Dejo reposar un poco y añado una bola de helado.

Si quieres hacer la tierra, te pongo una recetita:

100 gramos. de harina.

115 gramos de mantequilla.

50 gramos de azúcar

75 gramos de cacao amargo

Ponemos en un bol la mantequilla, el azúcar, y el cacao. Mezclamos un poco y añades luego la harina que puedes tamizar, pero no es obligatorio. Mezclamos bien hasta que se parezca a la tierra. Metemos en el horno caliente a 180°durante 20/30 minutos y dejemos que se enfríe.

Como te lo dije, pongo un poco de helado, de vainilla o de coco por ejemplo para contrastar con el negro. También puedes añadir un poco de naranja o de frutas del bosque.

Con tu menú negro, puedes escoger platos y servilletas a juego. ¿Te imaginas una decoración gótica?

 

Menú rojo:

Pizza con mozzarella y tomate rojo natural y tomate seco. También aquí añadiría una fuente con un poco de embutidos (jamón, lomo) para quedar con el color

Otra posibilidad sería empezar con gambones rojos cocidos y con salsa rosa.

Para seguir con el rojo, suelo proponer un poco de pato, un magret pasado por la parrilla, que dejo un poco rosado y que acompaño con arándanos rojos.

De postre, tenemos muchas opciones, un cupcake con frosting rojo, tarteletas de frambuesas. Suelo hacer un mousse, más ligero para rematar.

NAVIDAD RIMA CON COMPARTIR: PLATOS ÚNICOS

Una idea como otra: una raclette.  Si para ti la Navidad es una cuestión de generosidad y si para ti lo mejor es estar en familia sin complicaciones, te recomiendo que te pienses la idea del plato único. Te propongo un plato francés para esto: la raclette

Se trata de hacer fundir queso raclette que encontrarás con el aparato de raclette en la mayoría de los supermercados.

Los haces fundir con lomo, jamón, etc. y así, nada de matarse a cocinar

Necesitarás, para seis personas

1,5 kg de patatas cocidas 1 kg de queso 500 gramos de charcutería; ibérico, jamón blanco, pavo, cecina, copa italiana, incluso si te queda un poco de pollo frío, te irá genial

Pepinillos y una ensalada verde

Vino blanco seco y… ¡a calentar!

 

PON EN MARCHA EL SENTADOR DE MADRES CON MI PLAN DEFINITIVO: EL BUFÉ

El año pasado salió el anuncio genial del sentador de madres

http://www.elmundo.es/f5/comparte/2016/12/20/5859022b46163f80758b459b.html

Me encantó. En efecto, hace dos años, en casa de mis suegros, acabaron discutiendo con la comida, por cansancio después de preparar la comida para 13. Les habíamos ayudado con la mesa, con los postres, pero, por más que ayudes, cuando vienes a comer a casa de alguien la causas trabajo molestias, sobre todo si es una abuela… ¿Os acordáis de la tira genial de Quino con la abuela que acaba fregando una montaña de platos? Pues, creo que esto pasa en muchas familias.

Para que Navidad sea realmente agradable para todos… aconsejo el bufé: cada uno tiene que traer un plato, después de haber verificado que no vamos a comer 5 roscones. Pon tu cuñado a cortar jamón, como estará entretenido, dará menos el coñazo

Es una manera para que todos participen, para valorar lo que cada uno sabe hacer y para que los hombres algo machistas descubran dónde está la cocina y que pueden ellos mismos depositar la bandeja de mariscos sin que se les explote la cabeza.

Pondría un rincón con embutidos, otro con ensaladas o con las verduras al horno de las que te hablaba antes y salsa romesco. Tartas saladas, las croquetas de la tía Maribel y las albóndigas de tu primo Miguel no pueden faltar. Por supuesto, dos o tres quesos y los postres harían su aparición al final de la comida.

Ya sabéis, si os preguntan: «¿Para cuándo el novio, hija?», hay que contestar hablando del maravilloso invento que es el Wapa y añadir que el novio vendrá después de la muerte de la tía que pregunta esto cada año.

¡FELICES Y DELICIOSAS FIESTAS, QUERIDAS!