El Williams Institute de la escuela de derecho de la Universidad de California ha desvelado los resultados de un estudio que ha estado desarrollando durante los últimos doce años sobre el comportamiento de un grupo de matrimonios, y el resultado nos ha dejado un poco perplejas: los matrimonios conformados por dos mujeres son los más propensos a romper, por encima de los formados por dos hombres, y por un hombre y una mujer.

La muestra estaba compuesta por 515 matrimonios del Estado de Vermont, donde las uniones civiles están aprobadas desde el año 2000, y el matrimonio igualitario desde 2009. Los resultados arrojan que los matrimonios y uniones civiles formados por dos hombres rompen en la mitad de casos que los formados por dos mujeres, y estos rompen 1.5 veces más que los formados por hombre y mujer.

Los investigadores han concluido que una mayor duración de la relación, una edad más avanzada y una mejor calidad de relación reducían las posibilidades de ruptura. La educación superior también resultó determinante en las parejas formadas por mujeres, aunque un mayor apoyo social entre los amigos aumentó la probabilidad de una ruptura. No hubo diferencias en las tasas de ruptura entre las parejas del mismo sexo que habían legalizado su relación y las que no. La autora del estudio, Esther Rothblum, profesora de estudios de mujeres en la Universidad Estatal de San Diego y académica visitante en el Instituto Williams de la Facultad de Derecho de UCLA, ha comentado los resultados. 

Otros estudios sobre parejas heterosexuales han encontrado que las mujeres tienen estándares más altos de calidad de relación que los hombres. Sospechamos que dinámicas similares pueden pasar con las parejas de lesbianas en nuestro estudio, lo que lleva a la tasa de disolución más alta. Al mismo tiempo, descubrimos que las parejas de mayor edad tenían menos probabilidades de romper, y tener hijos no tuvo impacto en las tasas de desintegración.

Y otra de las autoras, Kimberly Balsam, psicóloga clínica y profesora de psicología de la Universidad de Palo Alto, cuenta la importancia de este estudio. 

Nuestro estudio es importante no solo por sus hallazgos, sino también por su metodología. Al seguir a las mismas parejas demográficas durante un período de 12 años, identificamos similitudes y diferencias en la disolución de la relación según la orientación sexual y el género. Este tipo de investigación es crucial para combatir los estereotipos sobre las parejas del mismo sexo, y puede informar el desarrollo de políticas y programas para apoyar relaciones saludables para todas las parejas.

El estudio también cuenta que cada año que la relación dura, disminuye un 13% las posibilidades de que se rompa, cada año que tienen las partes, lo hace un 4%, y cada año de educación, un asombroso 16%. Pero, aún con todo, somos las que más rompemos. Interesante.

Vía: Pink News

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