¡Hola, croquetillas! ¿Disfrutando de la semana santa? Seguro que sí. Hoy quiero hablaros de otra serie que considero feminista. No es shoujo-ai en sí, pero tiene su punto, es muy divertida. Lo cierto es que no hay personajes masculinos, solo un viejito que aparece a veces y que sale perjudicado por la pandilla de locas, pero las protagonistas son 4 niñas y una joven irresponsable.
Ya hablé hace tiempo de ella, pero no le hice justicia. Me refiero a Ichigo Mashimaro [literalmente, nubes/malvaviscos de fresa]. A mí esta serie me enamoró y me ganó de forma muy fuerte.

Llegué a ella por esas recomendaciones de anidb de “si te gustó tal serie, te gustará esta otra”. La primera a la que nombraban era Minami-ke, de la cual solo me gustó la primera temporada, la segunda se me hizo infumable de forma muy fuerte. Pincho en las fresitas y tengo el primer flechazo, las seiyuus que participan como protagonistas. Adoro a las cinco. Realmente me empecé a ver la serie por las actrices que participaban, que encima habían reunido a cinco grandes. Me pongo a verla. No está escrito lo que me pude reír con el primer capítulo. Realmente había sido un buen hallazgo.

Ichigo Mashimaro

La serie es un slice of life, básicamente vemos el día a día muy peculiar de cuatro niñas más una joven universitaria que cuida de ellas. Para explicar mejor el argumento hablaré de las protagonistas.

Nobue es la universitaria, hermana mayor de Chika. Nobue es un puto desastre. Será adulta y cuida mucho de las niñas, pero no es nada responsable. Es adicta al tabaco. En uno de los episodios podemos ver los problemas que tiene buscando trabajo para costearse los vicios. A pesar de lo desastre que es, le salva el hecho de que se preocupa mucho por las crías y hace lo que sea por agradarlas. Le pone voz Hitomi Nabatame.

Chika, una de las cuatro niñas y realmente la responsable del grupo. Le toca sufrir a su hermana Nobue y a Miu, su vecina. Chika realmente tiene una paciencia infinita, sabe cocinar y es la única que usa la cabeza con cordura. Le pone voz Saeko Chiba.

Miu. La frase que más me repetía al ver la serie es “¿Por qué no la matan a hostias a esa cría? ¿Tanto la quieren?”. Es vecina de Chika y Nobue. Ansía con mucha fuerza que Nobue le haga caso. Chika es la que más la soporta. Miu actúa y solo en contadas ocasiones se lo piensa después. Es un bicho, pero te partes con sus ocurrencias. Que, a ver, es una cría de 9 años, pero una cría de 9 años con mucha mala hostia acumulada. Es la que genera todos los conflictos. Uno de sus logros es que derrotó a Papá Noel, literal. Le pone voz Fumiko Orisaka, y seguro que se lo pasó muy bien en el papel.

Matsuri. La tímida del grupo. Es amiga de Chika y Miu, Nobue tiene cierta fijación por ella. Matsuri es muy inocente, tímida y muchas veces sufre a Miu, aunque en el fondo todas la quieren y cuidan. Tiene muy buenas intenciones y a ratos no sé cómo coño es amiga de Miu, sinceramente. Le pone voz, aunque no lo parezca, Ayako Kawasumi.

Anna. Aparece en el segundo episodio. Aunque es de origen británico, lleva 5 años en Japón y es muy japonesa ya. Aparece como alumna nueva en la clase de Matsuri y pronto se harán amigas. Anna tiene mucha mala leche, aunque no tiene el mal fondo de Miu, con la que no se termina de llevar. Aunque es muy avispada, sigue aprendiendo cosas, como que el ginger ale no lleva ranas. Le pone voz, bastante identificable, Mamiko Noto.

Como digo, los 12 capítulos más 5 ovas es el día a día de estas cinco locas. Son situaciones muy cotidianas pero que les han dado un giro de tuerca y hacen cosas increíbles de lo cotidiano. Y te partes de risa al verla. Y hay que tener en cuenta que son las 5 solas la mayor parte del tiempo, apenas hay personajes secundarios. Los únicos tres que repiten son el viejito al que putean sin querer, el profesor de clase y un compañero al que siempre echan de clase, haga lo que haga.

Ichigo Mashimaro

Lo que se ve es a cinco personas totalmente diferentes entre sí, viviendo el día a día con sus ocurrencias. Muy fan de muchas de las escenas, como aquella en la que se imaginan de qué trabajarán de mayores. No se puede decir que haya shoujo-ai, aunque tiene cosas muy curiosas. Como que Chika soporte tanto a Miu, que al final Nobue les dice que ella más que mejores amigas, rozan el lesbianismo. Que, sinceramente, si Chika no quiere a Miu, ya la hubiera matado muchas veces. También la amistad entre Anna y Matsuri es curiosa y adorable.

Pero vaya, no puede catalogarse, ni de lejos, como shoujo-ai, pero sí es una gran serie de chicas a tener en cuenta. Chicas que se las apañan solas, sobreviven solas a ese día a día y que se bastan entre ellas. Para mí eso también es valioso, la verdad. Aparte de que te partes, que lo de la explicación de cómo derrotó Miu a Papá Noel no tiene desperdicio ninguno. Y sí, he dicho bien la frase, esa puñetera cría derrotó a Papá Noel. A mí el primer capítulo me enamoró cuando se ve cómo las niñas le preparan un regalo de cumpleaños a Nobue. Porque es entre lo tierno y la bestialidad. Como suelo decir, hijoputismo adorable.

Y me despido ya por esta semana. A la próxima os lloraré un poco por la frustración de la nueva temporada y esas cosas.

¡Gokigenyou!

Nanaho.