En esta sección hemos hablado mucho sobre copas menstruales y más recientemente sobre compresas de tela. Ambas son alternativas ecológicas y también más respetuosas con el cuerpo, pero es posible que esas opciones no se adapten a tu estilo de todas las personas menstruantes. Por eso estuve investigando y di con Womaland: una marca que ofrece productos de higiene menstrual hechos con algodón orgánico al 100 %.

Disponen de varios productos: tampones, protege slips, compresas con alas y toallitas íntimas. Todos ellos tienen un único ingrediente, el algodón orgánico y ético, certificado, transpirable e hipoalergénico. Así nos ahorramos blanqueantes, colorantes, fibras sintéticas y demás químicos que es mejor que no estén en contacto directo con nuestros genitales.

Womaland da a elegir entre varios packs y yo he estado probando el Pack Básico durante las dos últimas reglas. Llevaba 12 tampones (de los cuales 6 eran normales y 6 super), 5 protege slips, 5 compresas con alas, 10 toallitas íntimas y un cilindro para guardar el tampón. Desde luego, es un pack que viene muy bien para probar y ver qué producto se ajusta mejor a tu menstruación. Los packs vienen en unas cajitas preciosas de cartón que luego se pueden usar para almacenar lo que más te apetezca, estilo cajón.

Vamos a lo interesante: ¿hay diferencias entre Womaland y las compresas del súper? Tal vez se pueda apreciar en la foto la primera diferencia: el tacto. El algodón no tiene nada que ver con el tejido de las otras, por eso se nota enseguida. Además, es mucho más suave con la piel. De hecho, a diferencia de las compresas convencionales no me han producido picores ni irritación, lo cual había conseguido solamente con las compresas de tela. Punto entonces para las compresas de algodón ecológico…

Tal vez al no tener todos esos químicos que mencionaba un poco más arriba, he notado que las compresas con alas, por ejemplo, son un poquitín más gruesas. Sin embargo, es algo mínimo. No he notado diferencias con respecto a la absorción, la verdad, así que tampoco creo que sea relevante. Por lo demás, las Womaland también van en un embalaje individual.

Para aquellas personas que uséis tampones, debéis saber que los de Womaland llevan un aplicador de cartón. Me ha recordado a los tampones de hace unos años. Si bien puede parecer que es un retroceso, la inserción es igual de fácil que con un aplicador de plástico. Con este sistema hacemos que nuestros tampones sean biodegradables, así que merece la pena.

Las toallitas, también de algodón orgánico, han sido humedecidas con extractos naturales. Son igual de suaves que las compresas o los protege slips y se pueden romper fácilmente si prefieres usar solo un trocito. Van muy bien para llevar en el bolso, además el tamaño es ideal.

Lo bueno de Womaland es que tiene un sistema de suscripción y puedes elegir la cajita que te funcione mejor para que te llegue todos los meses. De esta manera te despreocupas y sabes que vas a usar productos ecológicos que también son mejores para tu cuerpo en cada ciclo.

Vuelvo brevemente al packaging para comentar que además de la suscripción se pueden adquirir los packs por separado. Con alguno de ellos va un cilindro para guardar el tampón, bastante discreto si prefieres que nadie lo vea. Eso sí, creo que sería interesante replantear ese “Just for women”, porque ni todas las mujeres menstrúan ni solo menstrúan las mujeres.

Me parece que Womaland es una opción ideal para aquellas personas que quieran menstruar de forma más consciente y necesiten comodidad y despreocupación. A diferencia de las compresas de tela, las compresas o tampones de algodón ecológico son desechables y no tienes que invertir nada de tiempo una vez te los hayas quitado. También son muy útiles como complemento si usas la copa menstrual. Yo, además de la copa, acostumbro a ponerme las bragas Cocoro o una compresa de refuerzo por la noche para evitar escapes. Sin duda, las de Womaland van muy bien para eso, en mi caso sobre todo en viajes o días frenéticos.

Para terminar, voy a hablar rápidamente sobre el precio. Si partimos de la base de que compresas y tampones no son baratos, creo que la diferencia entre los productos convencionales y otras alternativas como Womaland es simbólica. En esa diferencia se encuentran materiales que no son nocivos y la posibilidad de desechar los productos de forma más ecológica. A mí, por lo menos, me compensa.

En definitiva, recomiendo dar una oportunidad a estos packs, tanto para cuerpos menstruantes como para aquellos que ya han pasado esa etapa. Sobre todo, para esas personas llevan protege slips a diario, lo cual puede causar picores o más flujo del habitual. Optar por una opción más sana para el cuerpo me parece fundamental, especialmente si su uso es tan prolongado.

Si quieres probar, échale un vistazo al Pack Básico de Womaland AQUÍ.