Beyoncé

Dejad de comprar el mito de la igualdad de género. Todavía no es una realidad.

Así de rotunda se muestra Beyoncé en un artículo que publicó esta semana para The Shriver report, en concreto para un número dedicado a la lucha de las mujeres para sobrevivir en la tesitura actual, historias reales de mujeres que sufren por sacar a sus familias adelante. En el escrito, la cantante reflexiona acerca de cuestiones que todas tenemos en mente, como la diferencia de sueldos entre hombres y mujeres, la educación de las nuevas generaciones y el enorme trabajo que queda por hacer.

En el mismo documento encontramos también otras voces reflexionando acerca de la situación actual de la mujer, como por ejemplo Eva Longoria hablando del empoderamiento de la mujer latina, Jennifer Garner tratando acerca de la educación de los hijos en la igualdad, Jada Pinkett Smith y la trata de seres humanos en USA o Hillary Clinton y las diferencias en oportunidades económicas de hombres y mujeres. Realmente se trata de un documento más que interesante, lleno de datos y reflexiones necesarias para entender la situación de la mujer en la actualidad, y actuar en consecuencia.

3 Comentarios

  1. Chapeau por ella, aunque creo que deberíamos empezar por confundir los términos género y sexo.

    Aún así no quiero menospreciar lo que ha hecho, necesario ya que mucha gente no es consciente de que el machismo aún es una realidad en la mayoría (o quizás todos) de los ámbitos de nuestra vida.

  2. Me parece estupendo que haya dado voz a este asunto, la verdad. Tiene (y tenéis) toda la razón al decir que no se puede seguir fingiendo que la igualdad es ya una realidad, porque queda camino todavía.
    Como nota al margen, todo esto me recuerda a su canción «Run the world (Girls)». Si fuera ‘Who run the world? Men!’ ya habría sido objeto de un sinfín de críticas, por cierto que fuera. Aunque me imagino que la habrá hecho como una suerte de tributo a las mujeres (o algo por el estilo), y así nos la tomemos, eso resalta que si sigue ahí pese a no tener una letra muy igualitaria es porque es tan evidente que no es cierta que ningún hombre se siente muy ofendido. (Según yo lo interpreto, claro.) Vamos, que evidencia nuevamente cómo están las cosas.

  3. Hay falta mucho por hacer, lo principal es dejar de creer que el mito de la igualdad nos liberara a las mujeres. Puedo afirmar con certeza que en mis trabajos ganaba lo mismo o más que cualquier hombre, que tuve puestos importantes ejecutivos y en la gerencia, pero al final del día, seguía viviendo en un mundo dominado por el hombre y por sus reglas.

    Cuando en vez de agarrar mi auto usaba el transporte publico tenía que soportar ser manoseada por hombres desconocidos, cuando camino por la calle diariamente tengo que soportar los piropos indecentes y de mal gusto de hombres que ni conozco que me dicen estupideces como: «te la chupo», o «te hago un hijo».

    A pesar de que me gusta ser pacifista y prefiero usar la diplomacia antes que la violencia para negociar, me vi obligada o forzada a aprender krav maga como defensa personal para cuando saliera sola de noche en la ciudad, ya que no quería convertirme en una estadística de violación o femicidio más.

    La igualdad de salarios o de derechos civiles en la sociedad de los hombres no va a hacer que las mujeres dejemos de vivir en un patriarcado, en una cultura machista, misogina, androcentrica y falocentrica. Debemos empezar a tomar otra clase de medidas más extremas y efectivas, si realmente queremos una verdadera liberación.

    Opino que la mejor forma de lograr una liberación femenina sería ignorar las reglas y leyes de los hombres. Las mujeres no tenemos porque seguirlas en primer lugar.

  4. Hay falta mucho por hacer, lo principal es dejar de creer que el mito de la igualdad nos liberara a las mujeres. Puedo afirmar con certeza que en mis trabajos ganaba lo mismo o más que cualquier hombre, que tuve puestos importantes ejecutivos y en la gerencia, pero al final del día, seguía viviendo en un mundo dominado por el hombre y por sus reglas.

    Cuando en vez de agarrar mi auto usaba el transporte publico tenía que soportar ser manoseada por hombres desconocidos, cuando camino por la calle diariamente tengo que soportar los piropos indecentes y de mal gusto de hombres que ni conozco que me dicen estupideces como: «te la chupo», o «te hago un hijo».

    A pesar de que me gusta ser pacifista y prefiero usar la diplomacia antes que la violencia para negociar, me vi obligada o forzada a aprender krav maga como defensa personal para cuando saliera sola de noche en la ciudad, ya que no quería convertirme en una estadística de violación o femicidio más.

    La igualdad de salarios o de derechos civiles en la sociedad de los hombres no va a hacer que las mujeres dejemos de vivir en un patriarcado, en una cultura machista, misogina, androcentrica y falocentrica. Debemos empezar a tomar otra clase de medidas más extremas y efectivas, si realmente queremos una verdadera liberación.

    Opino que la mejor forma de lograr una liberación femenina sería ignorar las reglas y leyes de los hombres. Las mujeres no tenemos porque seguirlas en primer lugar.

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