Glee11, Hay una lesbiana en mi sopa

Glee es un caso curioso en la historia de la televisión: pocas series nos han hecho pasar por las cinco etapas de duelo TANTAS veces como ella. Sufrimos la negación, pensando «no, no puede ser que hayan hecho ESTO»; por el odio, centrado en Ryan Murphy; por la negociación con nosotras mismas, cuando veíamos la serie pero solo las escenas de Brittana; la depresión, al ver que todo lo que vino después del episodio cien era una castaña; y, finalmente, por la aceptación: Hay que dejarla ir, es su final. Pero, después de ver los dos primeros episodios de la sexta, quizá la despidamos con más lágrimas de las que pensábamos. Naya Rivera Glee Problem Episode, Hay una lesbiana en mi sopa

El 6×01 y el 6×02, emitidos juntos la pasada semana, tienen más que destellos de aquella brillantez que nos enamoró. Sue está más ácida que nunca, ahora que el instituto es su reino absoluto. El repertorio musical no estuvo mal, con homenajes a los ochenta y con éxitos (éxitos de verdad, no éxitos-a-partir-de-Glee) actuales. Y, claro, volvimos a ver a la unholy trinity, a Santana Lopez, Brittany S. Pierce y Quinn Fabray, las tres animadoras de las que deberían hacer un spinoff, o un poster para que las fans lo colgáramos encima de nuestras camas. Ellas tres tienen la facultad por si mismas de animar cualquier episodio, como demostraron con la performance de Problem.

https://www.youtube.com/watch?v=AzcTPHI-B8w

Una Quinn rubísima, númneros acrobáticos por parte de los animadores, y el morbo servido de ver a Naya Rivera interpretar el mayor éxito de la nueva novia de su ex: éxito asegurado.

Claro que hubo despropósitos en los episodios. Es decir, es Glee, es Ryan Murphy, no puede ser de otra manera. Los personajes nuevos no van a aportar absolutamente nada, exceptuando a la clon de Janelle Monae que, sorpresa, cantó a Janelle Monae a los diez minutos de aparecer en escena. Pero quizá ver a Rachel Berry más contenida que de costumbre (incluso cantando Let it go, que ya es decir), o la meta-auto-parodia de la serie, que insertó dentro una serie sospechosamente parecida a Glee, nos hace pensar que aún hay esperanza, y que los últimos cartuchos van a merecer la pena. Así parece en el avance del episodio tres, en el que hay bromas lésbicas como la del divorcio de Jane Lynch, pedidas de mano lésbicas, y Santana López bailando.

De todas maneras, seamos serias: hemos bajado de tal manera el listón con la serie que ahora casi todo nos parece bien. Pero aunque solo sea por fidelidad, quizá deberíamos darle esta concesión.

Unholy Trinity, Hay una lesbiana en mi sopa

5 Comentarios

  1. La parte en la que Sam les cuenta *eso* a los del Tea Party, y, sobre todo, la risa de Dianna ya merece de por sí que se la vea toda.

  2. Perdón pero solo me enteré de la mirada, los ojos, las piernas, los labios, el rubio platinado y la voz ronca de Dianna.

  3. Sí A TODO. Por Dianna. Aunque creo q no saldrá mucho más…así que…no lo sé. Aix…esta mujer me hace perder el norte, el sur, el este y el oeste.

  4. A mi el primero me aburrió bastante con Rachel/Kurt/Blaine pero el segundo me gustó mucho! El momento de Sam contando al grupo ese que Quinn se había acostado con una lesbiana latina fue muy bueno, jajajaja, y la parte en la que salen hablando Kurt y Britt y esta al final se ríe me recordó al glee antiguo, Mercedes y su ya famoso «hell to the no», cuando aparece Kitty y Britt dice que es Quinn, tuvo muchos puntos geniales!

    También me gustó ver a Kitty, de los personajes anteriores para mi era el único que se salvaba, y con los personajes nuevos yo creo que han acertado bastante más que la otra vez, estos no son copias de otros personajes y «los gemelos incesto» como los llamó Kitty me gustaron!

    Una cosa que me gustó MUCHO fue que en el segundo episodio mientras los personajes antiguos estaban juntos y cuando cantaron «Take me on» Blaine no estaba!! Por Dios, a ese chico le han dado muchísimo protagonismo y me cansa una barbaridad! ¡Y Blaine saliendo con Karofsky!!

    En fin, yo de momento le daré una oportunidad.

  5. Yo moriré diciendo que el show se arruinó cuando comenzaron a darle mucha importancia a Blaine.

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