Grease, Hay una lesbiana en mi sopaUna de las películas más recordadas de la historia del cine es Grease (Brillantina, en latinoamérica), la historia de amor adolescente protagonizada por Olivia Newton John y John Travolta en 1978. Su banda sonora permanece en el imaginario popular, porque agachils damultiplayin, y nunca es mal momento para ver de nuevo las aventuras de los T-birds y las Pinks Ladies. Anoche, la cadena estadounidense Fox hizo un revival de la historia en riguroso directo, y fue todo un éxito. Lo podéis ver en este enlace.

Los protagonistas fueron Julianne Hough y Aaron Tveit en los papeles principales de Sandy y Danny, pero el resto del elenco no desmereció en absoluto: Vanessa Hudgens (cuyo padre había fallecido la noche anterior, y a quien estuvo dedicado el show), Carly Rae Jepsen, Keke Palmer o Carlos Pena completaron el reparto, en un programa que cosechó éxitos y buena audiencia.

Como de casi todas las cosas del mundo, hay aspectos de Grease que nos gustan, que nos chiflan, y otras que, en fin, menos que cero.

A favor

Rizzo

Rizzo, interpretada por Stockard Channing, es la líder de las Pink Ladies, las chicas más molonas del instituto. Va de dura, pero en realidad sufre como nadie, y le importa un bledo su reputación porque ella lo que quiere es pasárselo bien. Es el contrapunto perfecto para Sandy, la protagonista, que es un poco mojigata, un poco pesada, y un poco cortarrollos. Nos hubiera encantado que este personaje hubiese tenido un spin off. Además, tiene la mejor canción de la película, There are worse things i could do, una balada en soledad en donde termina por ganarse nuestro corazón con este lamento sobre su relación con Kenickie. Vanessa Hudgens hizo ayer noche una versión más que digna, pero nos quedamos definitivamente con la original.

Las canciones de la banda sonora

Hay vida más allá de Summer nights y Grease lighting. Lo prometemos. De hecho, pese a que esas canciones han envejecido muy pero que muy bien, la sobreexposición de las mismas ha resultado en aborrecimiento total. Sin embargo, el resto de temas de la banda sonora, desde este Beauty School Drop-out de Frankie Avalon, pasando por Hopelessly devoted to you, e incluso los temas que no son originales de la película, como Hound dog o Tears on my pillow, son los que mejor captan la esencia de los cincuenta.

La estética

Pese a estar rodada en 1978, Grease hace un Regreso al futuro y nos muestra las bondades de los años cincuenta. O, al menos, nos vende la imagen de los mismos que todas tenemos en el cerebro. Zapatilla mucha gafa de sol, y kilos de ungüentos capilares para ellos y falditas de vuelo, pañuelo al cuello y ánimo de posguerra para ellas. Yo, compro.

Película de instituto (con baile incluído)

Además de ser una ventana a los cincuenta, forma parte de un género que fascina y repele a partes iguales, el de películas de instituto. Problemas como que el chico de la clase no te lleva al baile, o el encajar en la sociedad adolescente cuando eres la alumna nueva son las máximas preocupaciones. Así da gusto. Grease incluye, además, un elemento nuevo: no sólo hay que molarlo todo en clase, sino que hay que ganar la carrera de coches con la banda rival. Los macarras son un elemento atemporal, ya lo véis.

Cha Cha DiGregorio

Si Rizzo mola, la rival de Rizzo tenía que hacerlo mucho más. Annette Charles dio vida a la más desvergonzada del norte de California, la lagarta que quería robar a Kenickie de los brazos de Rizzo y, de paso, a todo chico que se le pusiera por delante. Cada aparición suya es una joya (y, además, se llevó el premio de baile del Ridley).

Amigos para siempre

Al final, lo importante de Grease es que, pese a todos los piques, el reírse del otro, y demás historias de adolescentes, lo que queda es que son amigos, y lo serán para siempre. Más que una película de amor, es una película de amistad. Y es que los años del instituto son oro.

En contra

Los protagonistas

Danny Zucko es el protagonista con menos carisma de la historia del cine. Un chaval que sí, es guapo, pero se lo tiene mucho más creído de lo que debería. Además, tarda cinco minutos en alardear de todo lo que ha hecho con su amor de verano, ese que nunca iba a olvidar. Danny, no molas nada. Por otra parte, Sandy da la sensación durante toda la película (excepto los últimos cinco minutos, cuando lo entiende TODO) de que se ha caído del equivalente australiano del guindo, y no logra entender por qué motivo Danny, el sensible Danny, la trata así. Pues porque ya no estás en Australia anymore, Sandy.

La relación de los protagonistas

Esta película es LO PEOR en ese sentido. Danny se enamoró de Sandy en las vacaciones de verano, cuando no tenía a nadie más, en un país extraño. Pero una vez que está rodeado de sus amigotes, la virginal chica no le es suficiente. Porque, claro, él es un machote y todas esas cosas. MAL. Por otra parte, Sandy, en un episodio de ceguera a tener en cuenta, decide cambiar aspecto y personalidad (o sea, cardarse el pelo, enfundarse un mono asfixiante y FUMAR) para conquistarlo. Lo peor de todo es que funciona.

2 Comentarios

  1. ¿Por qué será que a todas las croquetas nos encantaba Rizzo desde pequeñas? 😀 También era mi personaje favorito, me encantaba su carácter fuerte e indomable, su personalidad… ¡y su canción me tenía loca!

  2. Apunte croqueta:El papel de la enfermera Wilkins lo interpretaba Fannie Flagg la escritora de Tomates Verdes Fritos en el café de Wistle Stop,una de las mejores novelas croqueta de la historia y ella croqueta a su vez en la vida real.

Comments are closed.