El mundo del cine lésbico, a menudo falto de recursos, ha de echar mano a recurrentes tópicos que encontramos calcados en varios largometrajes. Una típica película lésbica que se precie no puede existir sin sus personajes promiscuos, o sin el hombre que se entromete en la historia, o sin su final trágico lleno de pena y muerte.

Hoy, sin embargo, os hablamos sobre el sobreexplotado tópico de la historia de amor entre la profesora joven y sexy y la inocente alumna que acaba teniendo de inocente lo mismo que de hetero. En la historia del cine es una trama que se ha usado (y se seguirá usando) en muchas ocasiones. De hecho, la considerada primera película lésbica de la historia, Muchachas de uniforme de 1931, tiene como trama central la historia de amor entre la joven y recién llegada maestra y una de sus alumnas. Quizás es por eso que, desde entonces, tantas películas lésbicas se han inspirado en esta para desarrollar sus tramas.

Muchachas de uniforme (1931)

La película es muy, muy, muy antigua. Salvo por el sorprendente hecho de que, siendo de esa época, trata con una naturalidad asombrosa el enamoramiento de Manuela por la joven profesora von Bernburg, admirada y deseada por todas. De hecho, en varios momentos de la película, las alumnas comentan entre ellas lo mucho que la señorita von Bernburg despierta sus pasiones. Y no os lo perdáis, incluso hay contacto físico y algún beso de por medio. Aunque fue censurada en algunos países, es increíble que una película de 1931 muestre con tal normalidad el amor entre dos chicas.

Loving Anabelle (2006)

Annabelle, hija de un senador americano, es encerrada en un internado católico como castigo por su actitud y carácter rebeldes. La profesora de poesía Simone poco tarda en sentirse atraída por la nueva alumna malota y en ser correspondida. Al principio, la profesora intenta evadir sus emociones e impulsos impuros, pero no lo consigue. Sin embargo, cuando el amor lésbico se mezcla con la religión no suele resultar en nada bueno. Y esta película no es una excepción de ello.

Cracks (2009)

Esta película británica independiente también toca el tema profesora-alumna. Sin embargo, en este caso no se trata exactamente de amor lésbico, ni amor de ningún tipo, sino de obsesión enfermiza. La señorita G, interpretada por Eva Green, es la admirada institutriz de un internado británico de los años 30. Un día llega una nueva alumna procedente de España, Fiamma (María Valverde). Ésta resulta ser la típica niña rica, perfecta en todo lo que hace, que despierta el interés obsesivo de la profesora y la envidia del resto de alumnas. Sólo os diré una cosa: si buscáis finales felices, esta no es vuestra película. Y si queréis abundancia de escenas lésbicas, tampoco.

Bloomington (2010)

Jackie es una joven actriz que, tras finalizar su experiencia en el mundo de la televisión, decide mudarse para empezar a estudiar una carrera. El primer día ya conoce a Catherine, una profesora joven y atractiva que tiene fama de ligarse a sus alumnos. A pesar de estar advertida, Jackie no puede evitar ser una más de la lista cuando la profesora Catherine pone su punto de mira en ella, por lo que empiezan una bonita y apasionada relación amorosa a escondidas de todos. No haré más spoilers, pero ya sabéis que los finales felices en las películas lésbicas son un mito.

Y no sólo las películas se han servido de este tópico, sino también algunas series. Un buen ejemplo es la mini-serie de 2012 de la BBC True Love, que muestra distintas historias de amor en cada uno de sus cinco capítulos. Su tercer episodio trata sobre el romance entre Holly, profesora infelizmente casada con un hombre, y una de sus alumnas del instituto. De la misma manera, la famosísima telenovela norteamericana General Hospital, que se emite desde 1963, hace poco añadió el nuevo personaje de la profesora Parker, que tuvo un affaire con su alumna Kristina.

Si ya de por sí las historias lésbicas suelen acabar mal, cuando además se trata de romances prohibidos entre profesora-alumna, la cosa todavía es peor. Dos tópicos al precio de uno se mezclan en estas películas en donde desde luego, hay más entretenimiento que calidad. De hecho, de los cuatro films de la lista, seguramente el más interesante sea Muchachas de Uniforme. A pesar de su antigüedad, tiene una trama más elaborada y el aliciente de ser la primera croqueto-peli de la historia. Pero como sobre gustos no hay nada escrito, os animamos a hacer la maratón y que juzguéis vosotras mismas cuál es la mejor de todas. O, como mínimo, la menos mala.

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  • Ana Cardona

    Hay que admitirlo: Bloomington brilla porque es un romance lésbico estético; ponemos dos protagonistas blancas, rubias, que están buenas (disfruto tanto de la belleza juvenil de Jackie como de la intensa coquetería de Catherina) y consiguen unas interacciones deliciosísimas de mirar, por lo que la historia -que deja mucho qué desear- pasa a ser lo de menos.

    • Natàlia Cuenca

      Sí, pero eso es justo lo que no deberíamos hacer: valorar una peli lésbica por lo buenas que estén las protagonistas… preferiría que hubiera más película de protas pasables pero una trama potente y de calidad que no que pongan a las dos guapas de turno y la peli sea un bodrio…