coachella - Las conexiones anti-LGBT+ del festival CoachellaCoachella es el festival de cultura y música más famoso del mundo. Desde que echara andar en 1999, primeras figuras del mundo de la música han pasado por su escenario, y muchas son las celebrities que no se pierden ni una edición. Sea por el ambiente que nos recuerda a los años 70, sea porque tienen un publicista muy bueno, el festival agota invariablemente sus entradas a los pocos días de salir a la venta, y es una de las ramas más rentables de AEG, el conglomerado empresarial que compró la marca californiana en 2001.

El dueño de AEG es Philip Anschutz, un billonario que en los últimos días ha saltado a la prensa estadounidense por sus vinculaciones con grupos de alt-right, este movimiento político supremacista, ultra nacionalista, y que agrupa todas las corrientes de pensamiento que deberían avergonzar al ser humano. La web Pitchfork, así como Teen Vogue y The washington post, han escrito sobre los nexos que unen a Anschutz con grupos anti-LGBT, grupos a los que habría hecho donaciones millonarias a lo largo de los años a través de su organización filantrópica “The Anschutz Foundation”.

Estos grupos son Alliance Defending Freedom, National Christian Foundation, y Family Research Council. La primera tiene como objetivo “defender el derecho de escuchar y contar la verdad a traés de estrategia, entrenamiento y litigios”. Ha sido descrita como virulentamente anti-gay, y uno de sus principios es eliminar la “agenda-gay” con propuestas como el “Día del silencio”, una jornada que se celebra desde 2005, en la que los miembros de esta asociación llevan camisetas a sus colegios o lugares de trabajo con mensajes extraídos de la Biblia como “Romanos 1:27”: “y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío.” Además, comparan el ser LGBT con, por ejemplo, el incesto, ya que creen que “todas las formas de inmoralidad sexual (incluyendo adulterio, fornicación, comportamiento homosexual, poligamia, poliandria, bestialismo, incesto, pornografía y actuar de modo contrario al sexo biológico de cada cual) son pecado y ofensas a Dios”

Esto se ha llevado a los tribunales por incitar al odio. Las otras dos asociaciones tienen objetivos similares, y maneras parecidas. Nada nuevo bajo el sol.

En un principio, estas webs informaron de donaciones hasta 2013. AEG y su presidente contestaron entonces con sendos comunicados de prensa en los que anunciaban que todo eso era cosa dle pasado, que ellos estaban super a favor de los LGBT, que tenían muchos empleados LGBT (esto es verídico), y que las donaciones habían parado a partir de esa fecha. Nada más lejos de la realidad, ya que con posterioridad han seguido saliendo informes fiscales de, por ejemplo, 2015.

Tras saberse todo esto, ha surgido una iniciativa que insta a las cabezas de cartel de Coachella, Beyoncè, Kendrick Lamar y Radiohead, a que donen sus honorarios, o parte de ellos, a asociaciones LGBT como The Trevor Project. Estos no se han pronunciado al respecto.

El año pasado el Festival generó 85 millones de dólares en dos fines de semana. La maquinaria de hacer billetes es brutal, así como los beneficios que deja a sus organizadores. Como consumidores, tenemos la obligación de saber en qué gastamos el dinero, y hacerlo de la manera más consciente posible. A lo mejor tú no vas a ir a Coachella, yo tampoco, pero sirva de ejemplo para cualquier actividad que esté a tu alcance.

Vía: Vulture