Antes de escribir nada, vamos a hacer un ejercicio: si fuiste al cine en 2016 para ver un taquillazo de Hollywod, ¿recuerdas haber visto algún personaje LGBT? Sin entrar en bueno o malo, solamente si lo recuerdas.

En estos minutos, apreciemos a este mapache circense

Eso me parecía. Un año más, la GLAAD, la Alianza Gay y Lésbica contra la difamación, ha dado a conocer los datos de su cuarto estudio anual de “índice de responsabilidad” en el que mide la cantidad, la calidad y la diversidad de los personajes LGBT en la gran pantalla de las películas de los siete grandes estudios de cine (20th Century Fox, Lionsgate Entertainment, Sony Columbia Pictures, Universal Pictures, Paramount Pictures, Walt Disney Studios y Warner Brothers), y bueno, decir que son una porquería igual se queda corto. De los 125 films más taquilleros del año, solamente un 18,4% (23 películas) incluían un personaje LGBT.

A lo mejor piensas «bueno, 23 películas no está mal», pero en 10 de ellas el personaje aparecía menos de un minuto en la pantalla. Un fucking minuto. Sarah Kate Ellis, presidneta de la GLAAD, está francamente disgustada.

Tener representación, especialmente en las películas que se distribuyen masivamente y no solamente en los EEUU, eso cambia corazones y mentes. Permiten a las personas LGBT verse reflejadas. Por eso es tan importante

 

Mientras, por un lado, vemos como la representación en proyectos indies, y en otros aspectos de la vida cultural como libros, canciones, o si me apuras, hasta publicidad, está creciendo, por el otro las películas de Hollywood, esas con las que prácticamente te tropiezas, te saltan a la cara en cines y televisiones de todo el mundo, muestran cero interés en representar personajes LGBT. Estupendo.

Pero la cosa no queda aquí. Además de tener poca representación, la que hay es pésima. La mayoría de personajes sirven como chiste o broma. Su orientación sexual es tomada como algo de lo que reirse, o que incomoda. Claro que sí, guapi.

Para medir esto, la GLAAD utiliza un test para medir las películas que bautizaron como “Test Vito Russo”, inspirado en el famoso test Bechdel. El dato de 2015 es el más bajo desde que la organización hace este estudio. Tan solo 8 de las 22 cintas con personajes LGBT pasan el examen con los siguientes parámetros:

  1. La película contiene un personaje que se identifica como lesbiana, gay, bisexual y/o transexual.
  2. Ese personaje no debe ser defino solo o primordialmente por su orientación sexual o su identidad de género.
  3. El personaje LBGT debe estar integrado en la trama de tal forma que su eliminación tendría un efecto significativo […]. El personaje debe importar.

De todas las películas que se han analizado (insistimos, 125), solamente 9 lo han pasado. Si queremos sacar un dato positivo, que lo hay, es que desde el año pasado la cifra porcentual de películas que han incluído personajes LGBT ha subido un poco, desde un 17.5 a un 18.4. Yay?

Vía: Variety