Desde que, harta de las pasarelas, las abandonara hace un tiempo, Cara Delevingne ha centrado su carrera profesional en la actuación. Pero eso no quiere decir que, de cuando en cuando, no haga aparición en alguna revista. En la GQ de Reino Unido de agosto, Cara posa con un estilismo ALUCINANTE, inspirado en el ilustrador japonés Hajime Sorayama, pero también en la película Barbarella.

Pese a su aspecto serio, la actriz cuenta en la entrevista correspondiente cómo se siente con respecto a la ansiedad que le producen ciertos aspectos de su vida.

Soy una persona muy libre, aunque a veces no me siento así por dentro. En el interior, tengo tantos miedos… trabajo en una industria donde me importa lo que piensan los demás y estoy nerviosa todo el tiempo. Si no admito que está pasando, se muestra en mi piel … Puedes fingir que no existe, pero entonces es cuando sale, lo mismo la angustia o algo del trabajo

Pero, desde luego, si algo tiene claro Cara es que lo que piensen los demás de su sexualidad y sus relaciones le importa un pepino. Aunque, bien es verdad, le toca un poco la moral que sus propias amigas intenten colgarle etiquetas así porque sí.

Una vez que hablo de mi sexualidad fluída, la gente ya está con «O sea, que eres lesbiana». Y es como… «No, no soy lesbiana». Muchos amigos que tengo son heteros, y tienen una manera de pensar muy antigua. Es «Eres lesbiana, ¿verdad?». No lo entienden. Si digo «Oh, me gusta este chico», ellos ya están con «Pero eres lesbiana». Y yo, «No, sois super pesados». Alguien está en una relación con una chica una vez, o un chico con otro chico… No quiero que se les encasille. Imaginate que me caso con un hombre. ¿Diría la gente que les he mentido? Es como… no.

Vía: Autostraddle