Ayer el mundo vivió un acontecimiento que tardaremos en olvidar, por lo inédito del mismo, y por la importancia que tiene dentro del contexto de la devolución de dignidad a las personas LGBT2. El Primer Ministro de Canadá, Justin Trudeu, pidió disculpas de manera formal por las políticas que los anteriores gobiernos del país habían seguido con respecto a este colectivo, con medidas claramente discriminatorias que se habían alentado desde la propia institución pública.

La disculpa se dirigió expresamente a los cientos de canadienses LGBT + que fueron dados de baja del ejército o despedidos de la administración pública. Canadá puso en marcha un programa para erradicar a las personas LGBT que se llevó a cabo hasta finales de los años 60, porque se creía que que representaban una amenaza para la seguridad nacional. Las autoridades usaron una creación llamada Fruit Machine para, en teoría, identificar a personas homosexuales. El dispositivo, desarrollado por una universidad en Ottawa, mostraba a los servidores públicos y al personal militar imágenes sexualmente explícitas y medía sus reacciones.

Las disculpas por las cosas pasadas son importantes para asegurarnos de que realmente entendemos, y conocemos, y compartimos, y no repitamos esos errores. Todavía hay tanta discriminación que reconocerla marcará una gran diferencia, y también ayudará a un grupo de personas que, con suerte, no tendrían que atravesar en sus futuras carreras el tipo de discriminación que ocurrió en las últimas décadas. Por los errores del pasado y el tratamiento injusto de los canadienses LGBTQ2, nos disculpamos y prometemos seguir trabajando para luchar contra la desigualdad.

El 2 de la denominación se refiere a los Dos espíritus, un término adoptado recientemente por los estadounidenses nativos contemporáneos LGBT para describirse a sí mismos, una comunidad que es parte de Canadá.

En el pasado, Trudeau también se disculpó por el trato de Canadá a las comunidades indígenas, y por el suceso “Komagata Maru” de 1914, cuando Canadá le negó la entrada a cientos de sijs, musulmanes e hindús pasajeros del barco del mismo nombre, forzándolos a regresar a la India.

Vía: Pink News