Internet va más rápido que la vida. Que oye, bien. Todo bien. Hace unos días una usuaria de Twitter se preguntaba, en pleno torneo de Wimbledon, que qué tal si Meghan Markle y Kate Middleton fueran pareja.

Y, horas más tarde, la Duquesa de Cambridge y la Duquesa de Sussex ya no eran pareja, sino que se estaban CASANDO.

Oye, soñar es gratis, y los cursos de Photoshop están bastante bien de precio. Por lo pronto no hay visos de que vayamos a ver una boda croqueta en la familia real inglesa, aunque bien es cierto que el año pasado una Lady inglesa, que no significa que sea de la familia real sino que es aristócrata, contrajo matrimonio con su novia.

Aunque Markle no sea croqueta, ha dejado bien clara que una de sus prioridades en su nuevo empleo como Duquesa es el avance en los derechos LGBT en los países de la Commonwealth. En su viaje de novios se reunió con varios activistas de estos países, antiguas colonias del Imperio Británico, para tratar de establecer una serie de objetivos, ya que en algunos de ellos todavía es ilegal ser LGBT.

Vía: Pink News