A todas nos encantó Carol. La adaptación de la novela de Patricia Highsmith El precio de la sal, llevada a la gran pantalla por Cate Blanchett y Rooney Mara se ha convertido en un clásico instantáneo ya no solamente del cine lésbico o LGBT, sino del cine como concepto general. Pero, como siempre, ha tenido que venir un señor a romperlo todo y a dejarnos mal cuerpo con las noticias de hoy. The Hollywod reporter, medio estadounidense dedicado al mundo del cine, ha publicado una pieza en la que se habla sobre cómo el movimiento Me Too, y el cambio en las actrices, ha propiciado que ahora las escenas de sexo se graben de manera mucho más controlada e íntima, por la propia protección de las protagonistas, y nombra un hecho en el que, hasta ahora, no habíamos caído: si en Carol hay una escena de sexo, es posible que hubiera escenas inéditas o descartes. Pero, ¿qué ha pasado con ellas?
Según The Hollywood reporter, cuando una escena, y más si es material sensible como ese, no se usa, deben hacerse esfuerzos por destruirlas. La realidad nos indica que la mayoría de veces esas cosas acaban en YouTube. Pero el medio indica que hay fuentes que afirman que las tomas perdidas de Carol, en las que se podía ver desnudas a las dos actrices, lejos de ser borradas fueron conservadas personalmente por Harvey Weinstein, distribuidor de la cinta.
En mayo de este año Cate Blanchett contaba, a raíz de su participación como presidenta del jurado del Festival de Cannes, que su relación con Weinstein había sido nefasta.
Me decepcionó cuando Harvey apareció como productor de Carol. No pensaba que él hubiera entendido o apoyado la película anterior de Todd (el director) I’m not there. Empezaba a oler mal a su alrededor. Creo que que Carol estuviera asociada a él no ayudó en taquilla. Yo no hice lo que él esperaba que hiciera. La última vez que miré, la violación era un crimen. Creo que es realmente importante que la gente pase por un sistema judicial.
Corre el final de los años 80 en la academia femenina Wilberton y Abby ha sido transferida a un instituto en el que los grupos de amistades no sólo ya están creados, sino que son herméticos. Ignorada e incomprendida, la encontramos como un pingüíno en mitad del desierto, perdida en la fiesta tras el mayor evento de la academia: la representación del club de teatro. (Sí, han vuelto a representar Romeo y Julieta, es ineludible.) Y como tal, la seguiremos a lo largo de las casi trescientas páginas del cómic, desde el descubrimiento del cadáver de una compañera en el bosque que circunda la academia hasta la resolución del caso.
Anna Kendrick será la directora de la película de Los siete maridos de Evelyn Hugo para Netflix. La actriz, conocida por Pitch Perfect, toma el relevo tras Leslye Headland y Maggie Betts en la esperada adaptación de la novela de Taylor Jenkins Reid sobre el gran amor sáfico de Evelyn Hugo.
Corre el final de los años 80 en la academia femenina Wilberton y Abby ha sido transferida a un instituto en el que los grupos de amistades no sólo ya están creados, sino que son herméticos. Ignorada e incomprendida, la encontramos como un pingüíno en mitad del desierto, perdida en la fiesta tras el mayor evento de la academia: la representación del club de teatro. (Sí, han vuelto a representar Romeo y Julieta, es ineludible.) Y como tal, la seguiremos a lo largo de las casi trescientas páginas del cómic, desde el descubrimiento del cadáver de una compañera en el bosque que circunda la academia hasta la resolución del caso.
Anna Kendrick será la directora de la película de Los siete maridos de Evelyn Hugo para Netflix. La actriz, conocida por Pitch Perfect, toma el relevo tras Leslye Headland y Maggie Betts en la esperada adaptación de la novela de Taylor Jenkins Reid sobre el gran amor sáfico de Evelyn Hugo.