Tiene 28 años y ya se ha reinventado varias veces. En 2010 se alió con el productor Klas Åhlund, quien está detrás de los mejores proyectos musicales de este siglo, y se puso al frente de I blame Coco, una banda de pop electrónico que sonaba a Suecia. Tocó en Glastonbury, fue portada de revistas de moda y de música. Y, después de todo eso, desapareció.

Eliot Sumner se fue a vivir a Nueva York, donde podía pasar desapercibida. Ser la hija de Sting en un país tan asfixiante como Reino Unido era demasiado, y su nueva vida le permitió hacer otras cosas, y lanzar música bajo su nombre de pila. En 2014 lanzó el EP Information, que se convertiría en un álbum largo en 2016. También apareció brevemente en un par de películas. Y conoció a Lucie Von Alten. 

Su relación con la modelo australiana fue el motivo por el que Sumner volvió a Londres, donde vivió durante tres años junto a ella en el barrio de Belgravia. Fue entonces también cuando salió del armario de manera pública.

No creo en las especificaciones, siempre he tratado de averiguar quién soy, pero pienso que nadie debe sentirse presionado a tener ningún tipo de etiqueta. Debemos ser todos tratados por igual, y no ser tachados como algo específico. Todos somos seres humanos. Mis amigos y familiares ya lo sabían y yo siempre lo he sabido. Ellos ya lo sabían. No he necesitado decirlo

Las dos mujeres incluso fueron imagen de la Mercedes-Benz Fashion Week Berlin en 2017.

Pero el año pasado Coco, como es llamada de manera cariñosa por su familia, empezó a salir con Joséphine de la Baume, ex esposa del músico y productor Mark Ronson. Unas fotos en las calles de París lo adelantaron, y la alfombra roja del estreno de la serie de Netflix Maniac terminó por confirmarlo.

2018 ha resultado ser un año emocionante para Eliot, que le ha inspirado para su nuevo proyecto musical, que firma con el nombre de Vaal. Inspirada por las sesiones de techno que ha ido haciendo estos años, y por la música electrónica que ha marcado su infancia y adolescencia, el sonido es completamente diferente a todo lo que ha hecho antes, y coquetea con el sonido industrial de Prodigy y Orbital.

VAAL significa “pálido mortal, descolorido” en holandés. También significa ballena en algunas lenguas bálticas. Esto le sirvió a la compositora para permanecer anónima durante varios años, ya que nadie la relacionaba con este nombre. “La idea era que la música solo hablara por sí misma y no hubiera antecedentes sobre quién era el artista”.

Soy alguien muy sensible, para bien o para mal, y hay un contraste entre el poder y la fragilidad en la canción. El video es una coincidencia maravillosa. Conocí a Sergei en Paris en el rodaje de otro video para la banda Film Noir. Le dije en lo que estaba metida, le envié el álbum, y él se subió al carro. Una semana después me mandó esta grabación que tenía de un tío que se llamaba Michel de Windt y fue perfecto, porque refleja todo por lo que yo estaba pasando en 2018, cuando hice el álbum

Nosferatu es el disco que lanza este próximo día 25. El proyecto es oscuro y desconcertante, y tiene mucho de cinematográfico, ya que está acompañado de metraje visual. Un paso más en la exitosa carrera de Eliot.