Si hace unos años me hubieran dicho que los succionadores de clítoris iban a volverse tan populares no me lo habría creído. El primero que tuve sonaba igual que la aspiradora y la sensación era tan extraña que no terminaba de acostumbrarme. Como siempre, la tecnología avanza y los nuevos modelos han mejorado la experiencia y la han vuelto accesible. Uno de ellos es Mambo, novedad novedosa de Platanomelón. Ya sabrás que la marca tiene su propia línea de productos eróticos y este succionador ha revolucionado la tienda:

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Por primera vez veo un juguete que está dotado de personalidad: Mambo parece presumido y seguro de sí mismo, está convencido de que es todo lo que necesitas para alcanzar el orgasmo. Es bonito y, para colmo, se sujeta de pie por si quieres tenerlo expuesto. Además, su forma es ergonómica, haciendo sumamente cómodo su uso.

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Una de las características que hace a este Mambo apto para todas las vulvas es que lleva dos boquillas adicionales. Puedes estrecharla o ampliarla, y esto es genial porque algunas personas notamos una diferencia importante al cambiar de boquilla. A mí, por ejemplo, me resulta más placentero un succionador con la boquilla más ancha. Mi consejo es que explores con las boquillas, porque si te animas a utilizar el succionador en otras partes del cuerpo notarás cómo la diferencia entre ellas también modifica la estimulación.

Aquí donde lo ves, Mambo tiene la tecnología Oh! Tech®, que estimula el clítoris de forma más profunda. Además, dispone de 12 niveles de succión. Parte de una intensidad baja y va aumentando hasta donde tú quieras. Para cambiar de nivel dispones de una interfaz de dos botones: el + y el -. Sencillísima e intuitiva porque, aparte, el botón de + está salido y el de – está más hundido. Tus dedos encontrarán con rapidez el botón que necesitas.

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Como he comentado otras veces, los succionadores son menos silenciosos que los vibradores. A pesar de ello, el nivel de ruido de Mambo es aceptable y, bajo el edredón, nada escandaloso.

Puedes tener a Mambo hasta bajo el agua, porque es sumergible. Te recomiendo que pruebes la succión en la ducha o en la bañera, las sensaciones son diferentes. También es recargable: solo necesitarás un par de horas (mientras la luz parpadee) para disfrutarlo durante un montón de tiempo, pues la batería es bastante duradera.  

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El packaging de Platanomelón se ha vuelto más sofisticado, por lo menos para Mambo. Lo recibirás en una cajita como esta, bien protegido y acompañado de una bolsita de satén para guardarlo.

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Por último: calidad-precio. Platanomelón tiene precios muy competitivos y juguetes que cumplen expectativas. Es una marca divertida, al alcance de todas aquellas personas que quieren iniciarse con los juguetes eróticos o no quieren gastar demasiado. En este caso, Mambo está muy a la altura y su precio es acorde al producto que nos llevamos. Además, con la oferta del Black Friday que termina en unas horas yo no me lo pensaría: ¡sale por menos de 20€!

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En resumen, Mambo puede ser un buen sucesor para las personas que tienen el Satisfyer Pro 2 porque implementa muchísimas mejoras: ergonomía, diseño, ruido y comodidad. Ideal para empezar o para continuar con los orgasmos intensos que pueden proporcionar este tipo de juguetes.

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