1232569076.0, Hay una lesbiana en mi sopa

680 días. 680 días fueron los que Elena Delle Donne estuvo separada de una cancha de baloncesto. El punto y final de esta etapa lo marcó el partido el partidazo del domingo frente a las Storm. El resultado del encuentro no fue favorable para Washington, pero en cuanto a EDD las sensaciones que deja son inmejorables. Antes de empezar el partido, el entrenador, Mike Thibault, dijo que era «como si fuese navidad,» y no hubiese descrito mejor el partido. EDD de un lado, Breanna Stewart de otro. No había encuentro mejor para la vuelta de nuestra pívot favorita. La emoción estaba servida.

Su último partido con el equipo de la capital norteamericana fue en el año 2019, cuando llevó a las Mystics a conquistar el título de la liga. Desde entonces, ha pasado por dos cirugías por su lesión de espalda, a lo que hay que añadirle la enfermedad de Lyme con la que ha tenido que aprender a convivir desde hace años.

En la rueda de prensa post partido reconoció lo emocionaba que estaba de volver a salir a jugar. «Fue un día increíble estar ahí fuera y competir junto a mis compañeras. Ha sido un torbellino,» dijo. Y refiriéndose al momento en que dijeron su nombre por megafonía, confesó que estuvo a punto de llorar. «Estaba corriendo y estaba como, un poco emocionada. Estaba como, no puedo llorar ahora porque estoy nerviosa. Definitivamente sentí como se humedecían los ojos por un segundo.» Sus compañeras también están encantadas con su vuelta. Natasha Cloud sólo tenía elogios para ella. La 9 de las Mystics dijo: «Su sola presencia en la cancha es increíble para nosotras. Solo su voz y su liderazgo es fenomenal. Tiene la habilidad de decir lo correcto en el momento justo»

Aunque Washington perdió 85-78, EDD anotó 16 puntos en 5 de 11 tiros, con tres rebotes en los 22 minutos que estuvo en cancha. Si todo sigue progresando tan adecuadamente como ahora, es posible que en el próximo partido el martes (madrugada del miércoles a este lado del Atlántico) frente a Los Ángeles Sparks el número de minutos que le permitan jugar y volvernos a maravillar sea superior.

Vía: ESPN