Desde aquí oigo los gritos de “¡HEREJÍA! ¡HEREJÍA! ¡A LA HOGUERA CON ELLA!”.

Soy consciente de que todo el mundo adora el verano. El verano son vacaciones (como las que yo me he pegado, que no estaba muerta, estaba de parranda), y las vacaciones son no ir al trabajo, que es una cosa que yo agradezco profundamente. (Desde aquí hago un llamamiento a que alguien me mantenga y así no tener que madrugar nunca más. Dejen sus currículums, ya les llamaremos).

El verano es sol y playa y chicas en bikinis. Son minifaldas. Escotes pronunciados. El moreno que tan bien queda a muchas chicas. Pantalones cortos y piernas largas. Pelo recogido y nucas al aire. Bochorno y ventilador encendido para la siesta. Es calor y mujeres lamiendo helado por la calle. El verano es sexo puro.

me gustan las chicas surferas por razones evidentes
Me gustan las chicas surferas por razones evidentes

El problema es que es a estas alturas ya todas sabemos que yo soy una persona muy pudorosa y que lo pasa muy mal con todas esas demostraciones en público.

Si lo paso mal en invierno, imaginad lo que es el verano. Todas esas chicas en bikini y topless en la playa y yo sin saber dónde mirar. Pero de esto ya hemos hablado en otras ocasiones y yo hoy venía hablar de otra cosa.

Hoy venía a hablar de la moda de verano.

¿QUÉ PASA CON LA MODA VERANO? ¿Por qué no hay gente regulando eso?

Como la moda hipster, la moda veraniega me confunde.

a mí me gustaba la de la izquierda
La de la izquierda es mia. MIA.

A mí esto de que de repente todas las chicas lleven un montón de pulseras de cuero y pulseras en el tobillo me deja fuera de juego. El otro día fui a comprar un reloj de cuero. Repito: RELOJ DE CUERO. En un chiringuito de playa. Os podéis imaginar el bollerío del asunto. Y me dice la tía de la tienda ¡que a mi novio le encantará! Mi cara era un poema.

No entiendo esa técnica de venta que consiste en invadir tu intimidad y hacer comentarios inapropiados, pero, además de eso: ¿hola? Estoy comprando un reloj de cuero y mi aspecto grita “bollera” en varios idiomas. Pero me congratula que alguien más esté confundido por la moda veraniega. Aunque hay una cosa todavía más confusa que la moda veraniega: la moda veraniega en chicas con moda surfera.

Chicas que llevan bañadores de tíos. Si eso no confunde a cualquiera yo ya no sé nada.

¿Alguna vez habéis visto la serie esa que echaban en Antena 3 que eran tres chicas que se convertían en sirenas y que estaban muy buenas? ¿No os parecían todas bolleras?

Es el efecto verano.

Entre el verano, las hipsters, el lesbian chic, los cortes de pelo a lo garçon y la moda de salir de ambiente sólo nos va a quedar el Brenda y el Twitter para ligar.

A la hoguera.

4 Comentarios

  1. Y las diosas dijeron: creemos el calorcito. Y vieron a la humanidad ser felices al arrebujarse una mantita en pleno invierno; sonrieron al ver la reacción de la gente al sentir tan nueva sensación al entregarse al deseo, la lujuria y el refrotamiento indiscriminado; aplaudieron al comprobar que la gente se reunía alrededor del fuego para contar historias, entregarse al refrotamiento indiscriminado y jugar al mús; y las diosas vieron que el calor era bien.

    La Humanidad, en agradecimiento a tan increíble regalo, colmó de ofrendas y regalos a las diosas, que abrumadas y felices cual madres orgullosas, decidieron hacer a sus retoños un regalo más: el verano. Y proliferaron las terracitas, el granizado de limón, el Frigopie y las camisetas de tirantes. Y las diosas vieron que el verano era bien.

    Pero a las diosas se le fue un pelín la mano y crearon, sin querer, eso no lo duda nadie… ¡¡¡¡LAS P**** ***** OLAS DE CALOR!!!! Temperaturas incompatibles con la vida (sobre todo si es vida creada y criada en la meseta peninsular, afufffffffffff), que te recuerdan la que te espera si eres mala y acabas en las calderas de Pedro Botero pa los restos. Ese calor que te hace sudar a todas horas, sintiéndote pringosa y sucia así te hayas duchado 20 veces (lo que hace que tu conciencia ecológica sufra mucho). Ese calor que hace que estés de perpetuo mal humor, que no te deja pensar con claridad, que no te deja dormir, que te obliga a renunciar a tus más locas fantasías eróticas para no empeorar las cosas, que hace que le sueltes a esa mujer que hace apenas un par de días te nublaba el juicio con su contoneo sensual un seco ¡quita p’allá ni te arrimes que me das calor! Y proliferaron los ingleses rojos como tomates, las sandalias con calcetines, las dos horas de digestión antes de poder refrigerar el cuerpo en el agua, los señores de barriga prominente con bañadores fardapaquetes, los aires acondicionados asesinos, y las diosas vieron que la habían liado parda y el verano ya no era bien. Al menos en la meseta. Quien se fija en las carnes desprovistas de ropa, quien se fija en moda y quien deja suelta su vena más guarrindonga y se abandona al refrotamiento indiscriminado si estás luchando por tu vida que ves como se te escapa gotita a gotita por culpa de ese sol inclemente que te achicharra sin piedad!!!!

    Pero las diosas estaban poseídas por la galbana veraniega… y no hicieron nada por arreglar el desaguisado, y aquí me han dejado, añorando el otoño y odiando, aunque sea por diferentes razones, tanto como la pobre Riatha el verano 😉

  2. Lol lo que me he podido reír, oye yo soy puritana pero en verano las gafas de sol ayudan a ver el paisaje xD o con el calor te entra un valor por el calor y te lanzas por la chica hipster más buena y hetero del lugar…. Porque mi radar no sirve y siempre la lío hasta en el brenda (como lo hago npi) en fin que espero el siguiente cosas q odio…

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