A mediados de los noventa, Paul Verhoeven se atrevió a vender lo que el público quería: sexo. Camuflado bien como la típica historia de la chica de pueblo que compite por sus sueños en Showgirls, o como un thriller erótico con una malvada protagonista bisexual que usaba sus armas de seducción como señuelos letales en Instinto Básico, el holandés se alzó a lo más alto, y buena parte de la iconografía cinéfila de la década se la debemos a él. Tras estrenar el año pasado Elle, su primera película en diez años, ahora el director se lanza con una nueva y prometedora historia, la de una monja lesbiana del siglo XVII, Benedetta Carlini. 

En la Italia de la Contrarreforma, Carlini legó a ser abadesa del Convento de la Madre de Dios en Pescia con tan sólo treinta años. Es entonces cuando comenzó a tener visiones sobrenaturales, que llegaron a oídos del Papa. Cuando éste inició una investigación, descubrió que Benedetta y Bartolomea, una monja del convento, eran amantes, y los momentos en que Benedetta experimentaba esas visiones místicas eran aquellos en que ellas dos estaban juntas.

Por supuesto, Verhoeven no podía dejar pasar esta historia llena de erotismo y morbo. De momento, ya se sabe que la actriz protagonista es Virginie Efira, con quien el director trabajó en su último film. Para el guión, se basarán en el libro de Judith C. Brown Actos Inmodestos, la vida de una monja lesbiana en la Italia renacentista. Como poco, tenemos curiosidad.

Vía: THR