Antes de Pablo Escobar y de El Chapo, estaba Griselda. Conocida como ‘La madrina de la cocaína’, la colombiana Griselda Blanco organizó toda una red de distribución de esta droga en Nueva York, y cuando se le quedó pequeño el negocio, quiso expandirse, tomando parte en las conocidas guerras del narcotráfico que asolaron Miami en los ochenta. Si os interesa el asunto, hay un documental muy guay en Netflix, Cocaine Cowboys, que habla precisamente de esto, de cómo la cocaína era transportada desde Colombia en formas cada vez más sofisticadas, y cómo el crimen convirtió a Miami en la ciudad más peligrosa de Estados Unidos. Pero no nos desviemos del tema que nos ocupa: Catherine Zeta-Jones croqueteando. ¿Cómo es esto?

Pues te contaré que Catherine va a dar vida a Griselda en una tb movie del canal Lifetime, The cocaine godmother, y esta cinta va a mostrar la relación de Griselda con una chica. Blanco era abiertamente bisexual, y según The New York Post, «los registros judiciales muestran que Blanco era una drogadicta que consumía grandes cantidades de droga, y que obligaría a hombres y mujeres a tener relaciones sexuales a punta de pistola, incluso en orgías». Igual lo de la pistola le quita un poco de emoción al asunto, pero bueno, os ha quedado claro lo del croqueteo, ¿no? Pues eso.

Esta no es la primera vez que vemos a Zeta-Jones en una tórrida escena con otra mujer. Si echamos la vista atrás, encontramos a la galesa en Side Effects, una película del 2013 en la que compartía cartel con nada más y nada menos que Rooney Mara, y de la que se habla poco. Muy poco.

The cocaine godmother se estrenará el 20 de enero en el canal estadounidense Lifetime. Aprovechad a ver a Catherine, que ultimamente no se prodiga mucho en las pantallas.

Vía: Express