“I like girls. No, I like a girl. No, I love her. I love… her”.

*Comienza a sonar Glasvegas*

Naomily fue mi primer shippeo lésbico. Así salía del armario ante su hermana gemela, y ante todo el instituto, Emily, declarándose a su novia Naomi tras una pelea con Megan en mitad del baile de fin de curso en la serie inglesa “Skins”.

Fue uno de los momentos cúlmen de mi vida shippeando parejas de chicas en la ficción: vi este capítulo en directo, en la web de Channel 4, en inglés a pelo, sin subtítulos ni nada.

Era la época en que teníamos que ponernos nuestro traje de arqueólogas y buscar relaciones lésbicas en la ficción con cepillo y rasqueta, en películas extranjeras (¿quién te dijo a ti que ibas a ver cine asiático alguna vez?), series anglosajonas y cine indie.

En España habíamos tenido a Maca y Esther, y, un poco antes, a Diana en “7 vidas”. En Hulems ya hicieron una pequeña encuesta para saber cuál fue nuestra primera referencia lésbica en la ficción con resultados muy variados.

Por la época de Naomi y Emily, pululaban por entonces Pepa y Silvia en “Los hombres de Paco”, ajenas a la tragedia que se mascaba en sus vidas, y nos descargamos enteritas todas las temporadas de “The L Word”. Nuestro oído hacia los idiomas mejoró muchísimo.

Fue la época en que los ships comenzaron a tener nombres propios: las ya mencionadas Naomily, Pepsi, Bettina… ¿Cuál era el de Dana y Alice? Era mi favorito en “The L Word”.

Pero, oh, sorpresa, de las cuatro que he nombrado, tres acaban de manera catastrófica cumpliendo a rajatabla el síndrome de la lesbiana muerta.

Hoy tenemos otros shippeos que, ¡Aleluya!, acaban bien.

Flozmin (el shippeo entre Flor y Jazmín en la serie argentina “Las Estrellas” que recientemente ha llegado a su final) ha finalizado con boda y adopción de dos nenitas que son un calco de ellas.

Licantha, en la serie brasileña “Malhação” promete darnos alegrías y dramas a partes iguales (como todo amor adolescente), mientras enseñan –y aprenden– a vivir la diferencia de manera muy natural.

En España tenemos a Dianhoa, la pareja formada por Diana y Ainhoa (interpretadas por Rebeca Valls y Cristina Llorente, respectivamente), dos doctoras de “Centro Médico” en TVE (sí, esa serie que creías que sólo veían las personas mayores y los hipocondríacos). Y muy pronto empezará Nachesa, el ship policía Nacha (Silvia Sanabria) y la psicóloga Teresa (interpretada por Ceila Freijeiro) en “Servir y proteger”. Serie que, por cierto, ya tuvo su episodio de síndrome de la bisexual muerta.

Espero que tanto Dianhoa como Nachesa tengan una relación sana pese al drama que rodea sus trabajos.

Es un puntazo enorme que estas dos últimas parejas tengan su sitio en la tele pública y en horario de tarde en el que, digamos, está el público más reacio a la diversidad.

Lo hemos dicho muchas veces, pero nunca nos cansaremos de hacerlo, la representación de la diversidad es muy importante.

Así las adolescentes de hoy no tendrán que sacar el cepillo y la rasqueta para buscar historias que las representen en la ficción televisiva.