¿Disobedience es lo mejor que le ha pasado al cine lésbico desde Carol? Disobedience es lo mejor que le ha pasado al cine lésbico desde Carol. Empiezo fuerte, lo sé, pero es que no recuerdo ninguna otra película desde que salí de ver a Cate Blanchett y a Rooney Mara tan llena y satisfecha con lo que acababa de ver.

Estamos ante una historia de amor entre dos mujeres bien contada, bien hecha y bien tratada. Con esto podría ya cerrar esto e irme para mi casa porque es que es así, y quien se haya quedado única y exclusivamente con la escena de sexo y el tan comentado momento del escupitajo que haga el favor de volver a ponérsela porque Disobedience es mucho más que eso y no ha entendido nada.

Es mucho lo que Sebastián Lelio consigue transmitirnos durante las dos horas de metraje. Lo mismo sucede con Rachel Weisz, Rachel McAdams y Alessandro Nivola, el trío protagonista de la película, que están entre lo mejor, o mejor dicho, son lo mejor de ella. Dolor, pasión, amor, tristeza, pérdida, decepción… Todo ello envuelto en un tono grisáceo y neblinoso que encaja perfectamente con la historia que quiere contar, una de opresión y represión, y su  localización, el conservador y estricto barrio judío de una Londres permanentemente cubierta por nubarrones que sólo vemos disiparse en un par de ocasiones.

Estamos ante un drama que nos muestra lo difícil que es ser mujer y sentirse atraída hacia otras mujeres habiendo nacido en el seno de una comunidad judía ultraconservadora. Sus personajes van abriéndose a nosotros a medida que vamos avanzando en la historia. Qué les sucedió y cómo llegaron a donde están ahora es algo que no llegamos a conocer hasta bien avanzada la trama. Aunque si hay algo que eché de menos es el haber podido llegar a conocerlos más allá de ese triángulo amoroso.

Un drama magistral que nos acerca a otras realidades y que desde luego no se merece en absoluto el trato recibido por Sony en España y que hubiera sido una verdadera lástima que no hubiéramos podido disfrutar de él en el cine como se merece. Si tenéis la posibilidad, id a verla. Vale la pena y así también demostraremos que sí hay interés en este tipo de películas.