Desconocía totalmente la existencia de Lush hasta este fin de semana pasado, cuando estuve de viaje en Londres y me llevé un mejunje hecho con algas que mira, me ha encantado, y ahora sólo pienso en ponérmelo todos los días. No me han pagado ni nada (me podéis mandar mascarillas cuando queráis, eso sí), pero esto es completamente cierto: los potingues de Lush son una pasada. Además, por si los productos no molaran un montón, ahora Lush ha dejado claro con su campaña de San Valentín que es croquetofriendly. Y esto nos interesa porque si tenemos que gastar nuestros euros y nuestros dineros en una tienda, por lo menos que nos trate bien, digo yo.

Lush Lesbian, Hay una lesbiana en mi sopa

En Lush creemos que el amor trasciende el género. Dejamos clara una cosa a la hora de crear nuestra campaña de San Valentín: queríamos capturar el amor entre dos personas, y creemos que es lo que hemos hecho. El hecho de que nuestros leales y queridos fans estén empezando sus propias conversaciones usando nuestras fotos y el hashtag #loveislove nos derrite absolutamente el corazón

Lush Gay, Hay una lesbiana en mi sopa

Y no puedo resistirme a poner este comentario de una chica completamente ofendida porque no haya parejas heterosexuales en la campaña.

http://an-ace-from-space.tumblr.com/post/156320293615/sleepiestgirlfriend-straight-white-girl-is

Bravo. La igualdad a tope. ¿Qué pasa con las parejas heteros? ¿Lush las representa también? Hemos visto dos hombres, dos mujeres, pero ¿qué pasa con un hombre y una mujer? No estoy en contra de las elecciones de cada cual al amar, pero estoy ofendida de que Lush haya dejado fuera a las parejas heterosexuales.

Pues nada hija, ahora sabes cómo nos llevamos sintiendo los LGBT y/o minorías desde SIEMPRE. Por cierto, si giras la cabeza seguro que encuentras un anuncio con una pareja heterosexual. Seguro.

Vía: Mic