Hola, queridas croquetas (¿empiezo bien?).

Mi nombre es Cris Ginsey y voy a pasearme de vez en cuando por aquí para hablar de escritura y puede que de otros temas que espero sean de vuestro interés. Básicamente me gustaría crear un espacio de debate tanto para escritoras como para lectoras, todos los puntos de vista son bienvenidos y estoy segura de que me encantará charlar con ustedes (malagueña de nacimiento).

Me manifiesto porque recientemente amanecí con algo que a más de una os puede desagradar, sobre todo si trabajáis creando contenido, y sé que ha pasado recientemente a autoras que colaboran en esta página (más adelante mencionaré casos) y con entradas que se publican aquí. Y sí, hablo del robo cibernético, en mi caso, literario.

A veces uso Internet para protestar sobre cosas que me pasan (sobre todo para criticar a Wattpad, que mantenemos una relación de amor odio muy intensa), y esta mañana he creado un hilo (¿siguen de moda? Ay… no sé) para hablar sobre mi descubrimiento.

Aquí os lo dejo por si queréis echarle un vistazo, pero profundizaré en esta entrada:

Empieza bien, lo sé, muy cálido y alegre, pero advierto que la historia tiene plotuist.

Hace un mes, mis queridas Marca y Thais Duthie hicieron una reseña en esta web hablando de uno de mis libros, La tentación vive al lado (muchísimas gracias, chicas, una vez más). Es el primer libro que saco a la venta en papel, llevo escribiendo desde que era una niña, y siempre he soñado con publicar uno. Empecé escribiendo relatos o historias de Harry Potter (era fan de póster), y la primera vez que hice una historia completa fue hace tres años cuando subí a fanfiction.net (web amiga) una historia Cophine (Cosima y Delphine, Orphan Black). Comencé a tener lectoras, comentarios… todo poco a poco, pero no fue hasta que subí La tentación vive al lado como fanfic Clexa (Clarke y Lexa, Los 100) cuando empecé a tener más movimiento en redes. Fue toda una sorpresa, porque no esperaba tantísima gente leyéndome, insistiéndome en subirlo a otras plataformas, como es Wattpad (web enemiga), y mucho menos animándome a autopublicar una vez lo terminé. Y, tras meses y meses remoloneando, lo acabé editando y lo autopubliqué en Amazon (web amiga 2.0).

¿Y todo este rollo romántico pa’ qué, Ginsey?

Pues a eso iba, amiga mía, porque todo mi esfuerzo y mi interés por ir escribiendo mejor y mejor (por favor, no leáis los fics Cophine), todo ese aprendizaje, mi deseo y sueño por tener libros publicados, por compartir… en definitiva, todo mi trabajo, se ha visto oscurecido porque unas personas me han robado y ha hecho un copia y pega.

La tentación vive al lado, la historia a la que empecé a dedicarle más tiempo, tanto para construirla como para desarrollar a los personajes y a las relaciones entre estos, me costó escribirla unos siete u ocho meses, aproximadamente. Todo este trabajo, seguramente no lo ha notado la persona que, supongo, que ha comprado mi libro o se lo ha descargado (no sé cómo) cuando era un fanfic, que esto último también está mal, a no ser que la autora lo tenga en su blog personal para que os lo descarguéis (véase Las dos caras del amor, que escribí junto a Juno, o Nuestro momento, si es que soy más maja que las pesetas y hasta regalo PDF y epubs).

¿Cuál es el procedimiento? ¿Te lo compras/descargas, lo pasas a Word con algún programa y este mismo te reemplaza «Kate» por «Lauren» y «Nora» por «Camila»? Tomando como ejemplo este caso, el de la persona que ha adaptado mi historia a Camren (Camila y Lauren, de Fith Harmony), además de los personajes secundarios y ¡hasta mi querido Botas! (el gato, también conocido como el protagonista de la historia).

Entiendo que a algunas personas puedan gustarle más siendo estas dos señoritas, o cuando era versión Clexa, pero ¿dónde está la imaginación? Puedes leerte un libro imaginando que estas personas son quiénes tú quieras, y no subirlo a internet de forma ilegal y adaptarlo a lo que te apetezca. Y, lo más importante, puedes tener el deseo de adaptarlo, pero estás cogiendo algo que no es tuyo, ¿por qué ni siquiera tenemos la educación de preguntar al autor si puedes hacerlo? Sí, te puedes llevar un no, pero nos ahorramos las denuncias y demás, y eso estaría muy bien.

Muchas me habéis preguntado si podéis adaptar fics o historias mías (gracias de verdad por ser educadas y respetuosas con el trabajo de los demás), y sé que digo que no, pero os explico el por qué cuando os respondo, y de momento lo habéis entendido siempre. Creo que las historias son de, en este caso, las escritoras y que se debería respetar lo que esta persona hace con ellas. Tengo muchas historias en internet y no he pedido dinero por ellas, están de forma gratuitas, e incluso muchas obras que ahora son libros han estado antes online, ¿qué mínimo que respetar estas decisiones y apoyarnos ahora que nos atrevemos con los lanzamientos al gran público sin fandoms de por medio? No solo comprando, sino también reseñando y compartiéndolo en redes sociales, amigos… De verdad que es un camino difícil, y sin las lectoras somos poco.

Desde aquí hago una petición: no cojáis cosas que no son vuestras, o al menos tener la educación de hablar antes con la persona que lo ha creado (aunque os llevéis un «no» como respuesta).

Por supuesto no me ha pasado a mí solo, sino también a grandes conocidas como Clara Asunción García, que escribió en su blog que con todo el dolor de su corazón no volvería a escribir más de Cate Maynes debido a la piratería. Y recientemente se ha visto también contenido suyo en Wattpad, reflejado en este hilo de Twitter:

Y otras muchas como Marta Garzás, Valerie Col, Emma Mars… Creo que a todas nos ha tocado alguna vez. Por desgracia.

¿Os cuento algo gracioso? Un chistecillo, para suavizar el ambiente, a ver qué os parece.

La tentación vive al lado versión Camrem, Warmi y CroquetaTortilla ya no existen, me puse personalmente en contacto con las chicas que tenían subida mi historia de forma ilegal y les dije de forma educada (pero enrabiada por dentro) que esa historia es mía, que está registrada en la propiedad intelectual y que en ningún momento me han pedido ni siquiera permiso para subirla.

Y el final feliz sería:

«Y la ladrona, muerta de la vergüenza, lo eliminó, y además ahora es la mayor fan de Cris Ginsey. Tiene un póster suyo en la pared, es la primera en comprar sus libros y ha generado el movimiento Ginsey: no al copia y pega, con el que ha conseguido que las adaptaciones ya no sucedan y la gente entienda el trabajo de las escritoras y prefieran comprarse el libro. El mundo ahora funciona mejor y trata de miedo a las autoras».

Pero no. Me escribió algo así como:

*Se aclara la voz para leer*

«Primero, la historia la encontré en PDF en Internet. Estaba en Instagram ya adaptada a la pareja Dulcealba (Dulceida y Alba, personas reales del mundo, esto no lo he encontrado, si alguien tiene los enlaces, se lo agradecería de corazón), pero es difícil leer desde ahí, así que la busqué en Internet y la descargué».

Primero, ¿pretendes que te excuse si me estás diciendo a mi cara que como la lectura online a través de Instagram (no sabía que esto existía) era difícil, te descargaste mi libro de forma ilegal para ahorrarte tres eurillos? Tres euros, por el amor del cielo, y tú lo tienes original y yo gano un eurillo que me da para ahorrar para un pintauñas y Amazon se lleva dos para… lo que haga en sus ratos libres.

No contenta con eso, continuó diciéndome que, por favor, la dejara tener la historia subida en su perfil, ofreciéndome a cambio poner mi nombre y un enlace a Amazon para que compren mi libro (que ella está compartiendo gratis).

A ver, «una de las chicas que colgó La tentación vive al lado en Internet», estamos en un mundo en el que a la gente le cuesta horrores pagar por leer un libro (tenga el precio que tenga), ¿de verdad crees que gracias a ese acto bondadoso voy a salir beneficiada de alguna forma cuando tú lo tienes ahí de forma gratuita e ilegal? Pues obviamente, no.

Y llegamos al final de la historia, ¿final feliz? ¿Final triste? ¿La chica ahora está en la cárcel por infringir la ley? No, no, a tanto no llegamos. Conseguí que borrara la historia (espero que no se le haya ocurrido subirla en otro lado) y para rematar, me envió una frasecilla para tenerme contenta y feliz.

*Se vuelve a aclarar la voz*

«No te he robado nada porque no he subido la historia a mi nombre, pero vale, la elimino».

https://blogs.coventry.ac.uk/uncovered/wp-content/uploads/sites/7/2017/10/giphy-10.gif

Esto no es la primera vez que lo he leído/escuchado, en otra ocasión (de adaptación también), contestaron lo siguiente: «No es un plagio cuando tanto en la sinopsis como en los capítulos se dice que es una adaptación de un libro y se menciona a la autora. No lo he hecho con mala intención, sino no hubiera puesto que era una obra original de la autora y que yo no tenía ningún mérito en ello».

Vale, a ver cómo explico esto…

El trabajo de las escritoras es escribir (¡sorpresa!). Como he dicho antes, por La tentación vive al lado me llevo un euro (1€), y sé que tiene un precio bajo, que podría ganar un poco más, pero fue mi decisión, porque autopubliqué, y debido a que no soy una experta editando (voy mejorando, creo) ni maquetando (esto no se mejora, creo) ni nada de nada, y no tengo dinero para pagar a un profesional, no puse más, a pesar de las voces que me decían que sí. Tan solo pagué a un ilustrador, porque si no quedaría un churro de portada.

En fin, no estoy aquí para hablar de esto. La cosa es que me encantaría poder vivir de la escritura, porque me apasiona y me hace muy feliz, pero esto es imposible si gente como vosotras, las adaptadoras, estáis robándonos las historias y ofreciendo algo de forma gratuita, algo con lo que nosotras ganamos ya de por sí poco dinero. Entended que sí estáis haciendo algo mal, nos mencionéis o no, y que estáis perjudicando el trabajo de meses y de años de todas nosotras porque os apetece tener unas visitas en las redes (por Dios, que Guatpad no da ni medio céntimo).

La literatura LGBT tiene un problema y es que, por desgracia, el 99% que la consumen son personas del colectivo. No importa el género porque la categoría es LGBT, no la venden como «una historia de aventuras con la que te quedarás enganchado hasta que lo termines, mejor que Indiana Jones, palabrita». No, porque las protagonistas son lesbianas o bisexuales, tengan más o menos peso en la historia. Ojalá algún día se vendan nuestras historias como una novela romántica o policíaca, pero de momento solo os tenemos a vosotras. Así que, por favor, en lugar de robar y adaptarlas, lo ideal sería (si os ha gustado el libro) recomendarlo en vuestras redes sociales o a vuestra vecina. Como habéis leído no nos estáis haciendo un favor por mencionarnos, la gente no va a comprar el libro si lo estáis subiendo gratis e ilegalmente (es importante que se entienda que es ilegal). Poco a poco, podremos visibilizar estas obras más allá de que la protagonista sea lesbiana, pero para ello os necesitamos a vosotras.

Espero haberlo dejado todo más o menos claro, y haber tratado todo lo tratable. Ha llegado el momento del debate y la charla…

¿Alguna vez has adaptado alguna historia? ¿Te pusiste en contacto con el autor?

¿Eres escritora y alguna vez te han cogido sin permiso una historia que subías a Internet o que has publicado?

¿Alguna vez has leído adaptaciones? ¿Estás a favor o en contra de ellas?

¿Cuáles son vuestros pensamientos sobre este tema?

Que, por cierto, ¿sabéis que hay un foro disponible? Podríamos usarlo para hablar sobre esto si queréis. Abriré un tema en Literatura con el mismo nombre que esta entrada para debatir.

Aquí el enlace del foro donde podemos debatir: https://hayunalesbianaenmisopa.com/foro/viewtopic.php?f=22&t=23

Para terminar, dejo esta ilustración de Isadora Zeferino:

Cómo apoyar a un artista…

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  • Háblales a tus amigos sobre ellos.

Muchas gracias por la acogida y espero que nos leamos pronto con más cositas.

Ginsey.

Posdata: Las frases de las muchachas que han escrito sobre las adaptaciones, excusándose de que no hacían el mal, están modificadas. No quiero que las ataquéis a ellas, quiero que critiquemos las adaptaciones, si estáis a favor o en contra, qué pensáis de ellas, si las consumís o preferís pagarle el eurillo a la autora y leer de forma legal.

1 Comentario

  1. Sin ninguna duda, 100% apoyo a las escritoras y a sus creaciones. No cojamos cosas que no son nuestras, en ningún sentido y bajo ninguna excusa. Y apoyemos, apoyemos, apoyemos siempre, a cualquier hora y en cualquier sitio. Parece que a veces solo pedimos, exigimos, damos por hecho… Seamos agradecidas y humildes, que a veces olvidamos que nadie nos debe nada. Vuestra creaciones, vuestras elecciones. En lo único que no estoy de acuerdo, es en que no leamos tus relatos Cophine… Por favor, daros el placer de leeros sus relatos Cophine, especial y personalmente: «La hermana de mi mejor amiga». No os arrepentiréis <3 Ánimos, estáis creando el cambio 🙂

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