Las fans de las series de época estamos de suerte, porque la BBC y HBO ya ha fijado en su calendario que el año que viene comenzará a rodar una cosa muy chuli, Shibden Hall. Será una miniserie que se dividirá en ocho capítulos y, ambientada en la Inglaterra del siglo XIX, al inicio de la Revolución Industrial, narrará la vida de Anne Lister, propietaria, empresaria, viajera, montañera, erudita, aspirante a cirujana, una diarista prolífica y la llamada «primera lesbiana moderna».
El primer capítulo nos situará al regreso de Anne de uno de sus muchos viajes, después de años recorriendo el mundo, cultivándose y subiendo en el escalafón social, decide asentarse de nuevo en su Yorkshire natal y transformar su hogar, Shibden Hall. Es el momento de reabrir las minas de carbón y casarse, pero de ninguna manera se casará con un hombre. De eso nada. Anne Lister piensa casarse con una mujer.
Al cargo de Shibden Hall la BBC ha puesto a una vieja conocida, Sally Wainwright, de quien no ha tenido nunca ni una sola queja. De ella, para la cadena británica, son Happy Valley, Last Tango in Halifax y, recientemente, To walk invisible, un biopic muy recomendable de las Brönte.
Anne Lister es un regalo para cualquier dramaturgo. Es una de las mujeres más exuberantes, apasionantes y brillantes de la historia británica, y no puedo esperar a celebrarla.
Oh, your hair is beautiful, ooooooh, tonight… atomic! *solo de guitarra*.
Después de estos minutos musicales en los que no puedo dejar de pensar cada vez que leo el título de la nueva película de Charlize Theron (sí, la peli se llama Atomic Blonde), te cuento: hoy mismo se ha lanzado el primer trailer de la cinta, previo a su estreno el 28 de julio de este año. La peli nos cuenta la historia de una espía a finales de la guerra fría, y es una adaptación de una novela gráfica de Antony Johnston y Sam Hart. Junto a Charlize estará también James McAvoy, que no se pierde una de cómics. Pero eso… eso no es lo más importante. Pongo el video y lo comentamos.
Lo hemos visto todas, ¿no?. ¿Qué manera de besar es esta que nos enseña Charlize en el trailer? ¿Se están besando? Porque parece más que un dementor le está extrayendo el alma, o que le está realizando la maniobra de Heimlich.
Charlize también se ha tragado una langosta
En los escasos flashes en los que vemos a Charlize con otra chica, que creemos que es Sofia Boutella PERO NO LO SABEMOS porque los que han montado el trailer han decidido que qué más da, las vemos en dos posiciones: una, en plan super agresivo contra la pared, pero no en plan hot, sino en plan ‘le va a hacer daño’.
Ese brazo es de hacer crossfit
Y la otra… No sé, dicen que es un beso, pero who knows. ¯\_(ツ)_/¯
En la novela gráfica Lorraine, el personaje que interpreta Charlize Theron, es bisexual, así que con esta escena suponemos que la adaptación seguirá la misma línea. Pero, ¿es esto todo lo que tendremos o intentarán hacer algo un poco más digno que esta escena que parece sacada de Showgirls?.
Billions es una serie que explora la estrecha y oscura relación entre el poder y la política en el mundo de las altas finanzas de Nueva York. Money, money, money. Este thriller económico, protagonizado por Damian Lewis, a quien conoceréis de Homeland, va por su segunda temporada, y en esta nueva tanda de episodios nos encontramos con un nuevo personaje, Taylor, que se ha convertido en el primer personaje no binario de la historia de la televisión, y además está interpretado por una personaje a su vez no binaria. A partir de aquí pido disculpas si me armo un poco de lío con los pronombres, porque no estoy del todo segura de su traducción en castellano, pero si veis que me equivoco y me lo queréis decir en comentarios, yo encantada 🙂
Una de las primeras cosas que le vemos decir a Taylor es que sus pronombres son «they» y «them». Que yo recuerde, es la segunda vez que veo a alguien en una serie enseñando al resto a referirse a su persona, pero es la primera vez que veo que tiene peso en la trama, porque va a marcar la manera de dirigirse a Taylor durante todos los episodios. Este personaje está interpretado por Asia Kate Dillon, que le ha contado a Vulture cómo en el proceso de actuación vio un camino para definir su identidad.
Cuando vi la descripción del personaje. decía «mujer, no binaria». Y pensé «interesante, creo que sé lo que significan estas palabras, pero déjame que investigue cada aspecto de este personaje y su mundo y lo que es», así que mujer significa sexo y no binario significa identidad de género, que es un termino paraguas para referirse a personas que no se identifican como hombre ni como mujer. Y pensé, Oh Dios mío, hay algo en el lenguaje para expresar algo sobre mi que siempre había sabido, pero que nunca había podido poner en palabras. Realmente me ayudó. Es interesante: pese a que Taylor está dando visibilidad a la comunidad no binaria, Taylor me dio visibilidad y esperanza primero a mi
Taylor cuenta cómo en el instituto intentaba vestir y cortarse el pelo de acuerdo a lo que sentía, que precisamente era que no encajaba en uno ni otro género. Y también habla de algo que me parece importante, y es cómo reprogramar nuestro cerebro para dirigirnos a personas con género diferente al binario.
Como cultura, estamos con poca práctica diciendo «ellos» en referencia a alguien como pronombre singular, y esto puede confundir al cerebro. Pero de hecho lo hacemos todo el rato. «Están viniendo», «ahora vienen». Creo que sólo necesitamos reprogramar nuestro cerebro un poco. Digo esto desde el amor: todos somos ignorantes de lo que ignoramos hasta que no lo somos más, y hay que diferenciar entre la ignorancia y la ignorancia porque se quiere. Una vez que las personas conocen las cosas de las que antes no tenían ni idea, creo que la gente tiene más ganas de intentarlo. Necesitamos entender que es un proceso. Y, si yo le digo a alguien cual es mi pronombre y continúa especificamente diciendo mal mi género a propósito, eso es lo que me resulta ofensivo. Pero aparte de eso, yo creo que como cultura estamos preparados para esta conversación.
Después de años de mandarnos a Google, de besarse con sus novias por la calle y encogerse de hombros cuando le preguntaban, de mil historias, hace unas semanas Kristen Stewart, una de las actrices más conocidas de Hollywood inició su discurso en Saturday Night Live con un «Soy muuuuuuuuuy gay, tío». Case closed, se acabaron las especulaciones y las fuentes anónimas que confirman historias personales truculentas de la actriz, que podían o no ser ciertas. Tras eso, la propia actriz ha concedido una entrevista a Vanity Fair en la que habla de cómo se siente, y deja clara una cosa: no ha estado luchando por entender su orientación sexual.
No me estaba escondiendo… No hablaba sobre mis primeras relaciones cuando se hacían públicas porque quería que mis cosas fueran mías. Odiaba que los detalles de mi vida estuvieran siendo convertidos en una mercancía y vendidos por todo el mundo. Pero considerando que tengo muchos ojos puestos sobre mi, de repente me di cuenta de que mi vida privada afecta a un gran número de personas y no sólo a mi. Era una oportunidad de ceder un poco de algo que era mío para hacer que otros se sintieran mejor sobre si mismos.
Cuando salía con Rob, el público era el enemigo, y así no se puede vivir. Salir del armario no fue este gran discurso de «estaba confundida, ahora me doy cuenta de quien soy». No he estado luchando. Sólo que parecía importante.
Por otro lado, la actriz ha protagonizado una sesión de fotos para V Magazine que se sale completamente de lo que nos tiene acostumbradas. Si tienes en mente a una Kristen Stewart sobria, vas a darte cuenta de que no, definitivamente en esta ocasión lo ha dejado a un lado par aposar con uno de los mejores fotógrafos del mundo, Mario Testino.
En la entrevista que acompaña a la sesión (porque en este caso la sesión es lo principal, creo), KStew habla de su papel en Personal Shopper, su nueva película, de su relación con la moda, y sobre el impacto de la tecnología en su vida y en la de todos. Podéis leerla traducida en el enlace de aquí debajo.
El deporte femenino no para de alegrarnos. Esta vez, la selección de fútbol se ha llevado el famoso torneo de Algarve (XXIV. edición), donde las naciones más fuertes se enfrentan de forma amistosa. Esta copa es todo un referente ya que para las mayorías de las selecciones sirve como preparatorio de las competiciones oficiales que vendrán después, como Eurocopas o campeonatos del mundo, en este caso la Eurocopa de Holanda en 2017. España, que nunca había participado en este torneo, ha tenido la garra y el descaro para ganarlo, además dejando un muy buen sabor de boca con el nuevo sistema de juego.
Durante el campeonato se han tenido que enfrentar a Japón (8º en el ranking FIFA y subcampeonas del mundo) ganando 2-1 en un partido muy disputado donde el equipo asiático aprovechó para dar minutos a muchas de sus jugadoras más jóvenes. Por otro lado la selección española estuvo muy sólida, especialmente en defensa, donde el único fallo que tuvieron fue aprovechado por la jugadora nipona Kumi Yokoyama para marcar en la parte final del partido. Contra Noruega (11º en el ranking), consiguieron un marcador de 3-0, con todos los goles en el primer tiempo. Una gran hazaña, y más sabiendo que tuvieron que pelear prácticamente toda la segunda parte del partido con una jugadora menos por la expulsión de Mapi León, que vio dos tarjetas amarillas en el encuentro. El último partido de la fase de clasificación lo disputaron contra Islandia (16º), un partido sin mucha fluidez donde las jugadas de estrategia creaban el mayor peligro en ambos bandos. Al final, terminaron con un resultado de 0-0, pero que sabía a victoria para la selección española, ya que le clasificaba para jugar la final contra Canadá (4º) y hasta ese día defensoras del título.
Y… llegó el día de demostrar al mundo entero que aquí también sabemos de fútbol. Sin perder el estilo de juego, España se puso por delante gracias a un temprano gol de Leila Ouahabi(F.C. Barcelona) en el minuto 4, que con un tiro lejano logró traspasar la linea de meta y la de nuestros corazones. El balón fue por la mismísima escuadra, regalándonos una clase magistral de tiro a todos los espectadores. A pesar de que en el otro lado estaba Canadá, España tuvo varias oportunidades para aumentar el marcador, generalmente en la primera parte del encuentro. Al comienzo de la siguiente, las americanas, un equipo bastante más físico que nuestra selección, y joven comparándolo con los anteriores juegos olímpicos, subió las líneas de presión con la intención de no dejar jugar el balón y poder marcar en algún contraataque, pero viendo que el tiempo se les echaba encima decidieron cambiar la estrategia abordando más por las bandas y creando espacios, pero no les fue suficiente.
Sonó el pitido final, indicando así que la copa se quedaría en la península, 1-0 en el luminoso, y nosotras tan felices. Además, el premio MVP del partido fue para Irene Paredes (PSG) que estuvo espléndida en todo el encuentro. Nos alegramos mucho por haber conseguido esta proeza y el subidón de moral después de la participación en los JJOO de Rio. Avisamos que estaremos pegadas al televisor animando en la próxima Eurocopa.
Nevaeh es una chica, como muchas otras, de quince años que, como muchas otras, vive en Texas. Hasta aquí la historia no tiene más interés. Pero Nevaeh, tras mucho reflexionar, se dio cuenta hace un tiempo de que era lesbiana. Tras mucho pensarlo, decidió compartirlo con sus padres, llena de dudas por si estos no se tomaban la noticia todo lo bien que sería deseable. Pero no sólo le mostraron todo su apoyo, sino que su padre ha tenido un detalle con ella que nos ha encantado.
El padre de Nev, Roberto, le compró hace un par de días un paraguas con la bandera del arcoiris, un detalle más de todos los que tiene a diario con ella para que tenga presente cuanto la quiere. El caso es que este paraguas simboliza mucho más de lo que parece a primera vista, como ha contado este veterano del ejército a Buzzfeed. Sacad los pañuelos, que os van a hacer falta.
Se lo compré porque sé que a su edad es difícil ser aceptada en este mundo cruel en el que vivimos y no quiero que ni por un momento mi hija olvide de que su padre la quiere sin importar nada más. Quiero que sepa que en esos días de tormenta y lluvia ella en que está sosteniendo ese paraguas que estoy aquí para protegerla justo como este paraguas esta aquí para protegerla de la lluvia
Ojalá todos los padres fueran así, de verdad. Robert dice en la noticia que no esperaba que su gesto llegara a tanta gente, pero que está encantado de que otros jóvenes lo vean, para que sepan que hay gente decente ahí fuera. Fans de este hombre, muy fans. ¿No os encantan estas noticias tan guays de gente que quiere a sus hijos tal y como son, y que no fleta autobuses llenos de odio?
¿Os acordáis del Girls like girls de Hayley Kiyoko de hace dos veranos? Si no os acordáis es que no lo habéis visto, así que antes de nada, pincháis aquí y disfrutáis del, sin lugar a dudas, el videoclip croqueta más cute de todos los habidos y por haber. Y como Hayley Kiyoko está en este mundo para darnos croquetovídeos musicales, aquí otro ejemplo, su nuevo single, Sleepover, no podía ser menos y lo ha vuelto a hacer. De nuevo, ha mezclado chicas con un temazo.
Hace unos meses desde esta misma web te recomendaba con toda la fuerza de los mares y todo el ímpetu del viento que vieras The good wife. La serie está dentro de muchas listas de mujeres series de televisión de todos los tiempos, y no es para menos. La factura es impecable, el ambiente es elegante, los diálogos inteligentes, el humor sorprendentemente efectivo, y los personajes… ay, los personajes. No hay ni uno que sea malo. Ni el secundario más secundario sobra, y todos están definidos de tal modo que los haces tuyos. Los quieres.
Pues bien, todo lo que habéis leído hasta ahora puede aplicarse a su spin-off, The good fight. La crítica estaba preocupada por si la marcha de Julianna Margulies, protagonista absoluta de la serie raíz, iba a afectar a las nuevas historias, y el veredicto es rotundo: no nos hace falta Alicia para seguir disfrutando como enanas. La vida sigue en Chicago, y los abogados que nos acompañaron durante siete temporadas no son fáciles de borrar.
El foco en estas nuevas tramas está puesto no sólo sobre una mujer, sino sobre nada más y nada menos que tres. La primera, Diane, es una vieja conocida para todas. Compañera de Alicia durante casi la última década, un problema con su jubilación hará que tenga que seguir trabajando. No sentimos ni un poco de pena, la verdad. Junto a ella otra cara que nos suena, la de Lucca Quinn, socia de Alicia en la última etapa. Una mujer fuerte, que ha ascendido de manera profesional a base de luchar y trabajar desde el último escalón de la abogacía, ese que está tan alejado de las moquetas y los caobas: los abogados de fianzas.
Y junto a ellas, un personaje nuevo, interpretado por Rose Leslie, a quien ya teníamos fichada desde Juego de tronos. Se trata de Maia Rindell, ahijada de Diane y que en la ficción mantiene una relación con otra mujer. Una relación nada tormentosa, nada triste. Su pareja, Amy (Heléne Yorke, a quien vimos en Masters of Sex), funciona como lo haría cualquier otra pareja de cualquier otro personaje protagonista: como apoyo.
En los últimos tiempos cuesta encontrar relaciones entre mujeres en la pequeña pantalla que no estén marcadas bien por la tragedia o bien como cualquier otra cosa que no sea una relación. Me explico: cuando tú tienes un personaje LGBT en una serie, lo que ocurre tantas y tantas veces es que su trama central termina siendo bien su salida del armario, bien su relación. En The good fight no pasa eso. Maia no es la lesbiana de la serie, simplemente sale con una chica. Viven juntas, se consuelan en los malos momentos, y se ayudan cuando a la otra le hace falta. Amor, se llama.
The good fight está llamada a ser una serie tan grande como lo fue su antecesora. Tienes todas las cosas buenas que esta tenía (incluyendo a esos secundarios tan buenísimos), y además está protagonizada por un trío que no es para nada habitual: una mujer madura, una mujer negra y una mujer lesbiana. Es un imprescindible de la televisión actual, y si sólo tienes tiempo de ver una serie estos meses, no te lo pienses más.
Mientras el mundo bailaba al ritmo de Every Breath You Take o Girls Just Want to Have Fun, en aquel lejano 1983 había una chica que se lo pasaba bien y hacía historia, mucho más allá de la tierra. En el año de esos hits, Sally Ride se convertía en la primera mujer estadounidense en viajar el espacio, la primera en el bloque capitalista de aquella Guerra Fría. Y aunque antes que ella ya lo hizo Valentina Tereshkova en el bloque soviético, es Ride la que va a entrar en la colección de figuras de LEGO que homenajea a cinco mujeres importantes en la historia de la NASA. Ride que, además de ese hito, era lesbiana y compartió 27 años con Tam O’Shayghnessy, aunque no salió del armario en vida.
Antes que LEGO, Ride ha recibido el reconocimiento de otras empresas como Google, que le dedicó uno de sus famosos doodle el 26 de mayo de 2015, cuando hubiera cumplido 64 años, y también ha recibido -de manera póstuma- la Medalla de la Libertad de Estados Unidos, el máximo honor que puede obtener un civil en ese país. La viuda de Ride aceptó el premio de la mano de Barack Obama en 2013.
El año pasado, LEGO se envolvía de polémica al no incluir ninguna mujer en su colección de figuras La Aventura de la Historia, y ahora, con esta nueva iniciativa de mujeres pioneras en la carrera espacial de la NASA, homenajearán, además de a Ride, a Margaret Hamilton -desarrolló el software de vuelo a bordo de las misiones Apolo-, a Katherine Johnson -calculó y verificó las trayectorias de los programas Mercury y Apolo, incluido el 11-, a Nancy Grace Roman -una de las primeras ejecutivas de la NASA- y a Mae Jemison, la primera mujer negra en viajar al espacio, en 1992.
La semana pasada medio mundo se enteraba de que la serie de Disney Star contra las fuerzas del mal existía, y nos enterábamos por una muy buena noticia: la animación de la compañía se convertía en la primera en mostrar un beso entre una pareja del mismo sexo. La noticia, como ya viene siendo habitual ver, por desgracia, suscitó aplausos y abucheos, y quizá ese absurdo y sempiterno debate nos cegó un poco para darnos cuenta de que, ¡dos chicas también se besan en el famosos episodio de Disney!
Quizá el resto de los mortales os habíais percatado, pero ha dado tanta vuelta la foto de los dos chicos dándose el beso que yo ni me había dado cuenta. El caso es que en ese episodio de la serie infantil en el que todo el mundo se besa, incluyendo los protagonistas, Star Butterfly y Marco, también hay dos chicas que muestran que el amor is in the air. Y según el vídeo de Cabronazi, hay otra pareja de mujeres besándose en la escena de Star contra las fuerzas del mar. Venga, este ya es nivel legendario de ¿Dónde está Wally?: quien encuentra a las otras dos croquetas, se lleva premio.