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Tentando a Eve, reseñando la segunda temporada de ‘Killing Eve’

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Promo de la segunda temporada de Killing Eve

Nota: sí, evidentemente, hay spoilers.

Spoiler alert

Killing Eve acababa con un gran momento de suspense o, si lo preferís, con un cliffhanger catedralicio en el que Eve (Sandra Oh) apuñalaba, casi sin querer, a nuestra dicharachera asesina Villanelle (Jodie Comer). Quizá por eso, cuando me aposenté en mi sofá para iniciar esta segunda temporada, esperaba un primer episodio más sosegado, incluso con un pequeño salto temporal. Pero ¡bum! Se abre el telón y seguimos apenas unos segundos post-apuñalamiento después… ¡Déjame respirar, serie!

Tras este frenético inicio la cosa «se relaja» ligeramente, pero esta entrega no pierde un ápice de ritmo ni tensión a lo largo de sus ocho episodios.

Killing Eve, promo Eve y Villanelle

Emerald Fennell ha tomado el control de la sala de guionistas con mano suave aunque firme. Hay un pequeño cambio de enfoque, pero se mantienen los puntos fuertes de Killing Eve: una trama centrada en los personajes, una estética cien por cien al servicio de la historia y un equilibrio perfecto entre lo perturbador y lo humorístico.

A pesar de que algunos críticos han cuestionado la «necesidad» de una segunda temporada (me gustaría también saber cuándo se considera «necesaria» una segunda parte) soy una firme defensora de su existencia. No sólo se produce una evolución de los personajes, especialmente relevante en Eve, sino que no nos alejamos tanto de la trama de espías como parece en un principio. Queda especialmente claro una vez llegamos al 2×08 y todas las piezas están sobre el tablero. Aunque el conflicto del M16 y Los Doce nunca ha sido lo más importante en Killing Eve, no se puede desdeñar el interés de la continuación de esta trama y su impacto en el desarrollo de la historia: Eve y Villanelle pasan de pilla-pilla particular a ser dos peones, dos víctimas en un juego mucho más grande.

Cómo humanizar a tu asesina

Jodie Comer ha encandilado a todo el mundo y su abuela con su interpretación de una asesina completamente despiadada, bastante infantil y francamente divertida. El guión nunca se cansa de recordarnos que estamos ante una ¿psicópata? que disfruta matando, pero es muy difícil no quedar fascinada ante su desparpajo, encanto y su sentido de la moda.

via GIPHY

Una de las formas más inteligentes de hacernos empatizar con Villanelle ha sido enfrentarla a otros monstruos, compararla con seres que a nuestros ojos son claramente «peores». Tenemos un depredador que mantiene presa a su madre y encierra a una joven «inocente», un psicópata frío y obseso con el control incapaz de disfrutar de ningún placer de la vida teniéndolos todos al alcance de la mano y un asesino brutal e idiotizado que vigila todos sus movimientos. Visto así, Villanelle se nos muestra entre luces y sombras más que en una oscuridad absoluta.

¿Su obsesión con Eve Polastri? Sigue muy en firme. ¿Qué mayor prueba de amor hay que un cuchillo clavado en el abdomen? Eve debe estar totalmente pillada. Luego hablamos de ello.

La corrupción de Eve

Uno de los aspectos más destacables de esta temporada es el arco de Eve. Si en la anterior entrega ya mostraba fisuras en su personalidad, en principio honrada y de carácter bondadoso, en esta segunda parte, las grietas han provocado una fractura en el núcleo de la identidad del personaje.

La obsesión de Eve con Villanelle la ha llevado siempre a actuar de forma impulsiva y catastrófica para su vida personal y profesional: problemas en el trabajo, problemas con su marido, la muerte de su mejor amigo… Apuñalar a Villanelle sirve para ir un paso más allá y marcar el inicio de una Eve que coquetea con sus impulsos más oscuros… Tanto sexuales como homicidas, llegando a plantearse que se sentiría al matar a alguien más allá de lo hipotético.

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¿Killer Eve?

La Eve de esta temporada está destrozada y es una gozada asistir a su viaje al fondo del pozo que, creo, culmina con un despertar (vale, y un disparo también) a una mezcla más positiva entre la Eve del inicio y la que hemos visto en esta entrega. Lo que me lleva al siguiente punto.

Villaneve, el romance imposible

Las convenciones de toda película romántica se retuercen deliciosamente, casi todas con una doble lectura. Tenemos celos, «peleas de enamoradas» y mucha, mucha (muchísima, jo) tensión sexual no resuelta. (El «trío» del 2×07 no vale.)

Esto me recuerda nuestra primera cita

La obsesión de Villanelle con Eve y viceversa no hace sino progresar a lo largo de los episodios. Podemos hasta llegar a creer un poco a Villanelle, desde luego en su cabeza y peculiar forma de pensar, su amor por Eve es sincero. Por otro lado, Eve está lo suficientemente perdida para que un romance auténtico parezca posible… durante medio capítulo más o menos.

Pelín posesiva, Villanelle

Cuando llega el final, la ilusión se deshace incluso antes del bang final. El amor que usa la manipulación y está dispuesto a alterar la auténtica personalidad de un individuo, no es amor. Que Eve vuelva en sí y renuncie al «idílico» futuro que Villanelle propone es consecuente con su personaje y con todo el desarrollo de la malsana obsesión que comparten las protagonistas.

Los secundarios

Enriquecen la serie y están tremendos en sus respectivos papeles. En realidad no tengo mucho más que añadir, es que cualquier momento es bueno para mencionar lo que mola Carolyn y la actriz que la interpreta, Fiona Shaw, croqueta extraordinaria. Y es que Carolyn juega con todos los personajes como una gran marionetista y por ahora le está saliendo todo perfecto… ¿seguirá así de bien en la tercera temporada?

Hablemos de Queerbaiting

Las declaraciones de Sandra Oh en la revista Gay Times revolvieron un poco las aguas del agitado mar tuitero cuando declaro:

«Hacéis algo de trampa porque queréis convertirlo en una cosa… que no es. Por eso también creo que la sexualidad y el descubrimiento de la amplitud que puede alcanzar la sexualidad es el tema de la serie; el porqué le interesa a la gente. No se trata de una cosa u otra.»

Sandra Oh en Killing Eve interview: Sandra Oh and Jodie Comer discuss their characters’ sexuality, Gay Times

Una declaraciones que han sido usadas para tachar la relación de Villaneve como queerbaiting. ¿Pero podemos hablar de queerbaiting cuando uno de los personajes principales es abiertamente bisexual? Y no se cortan en dejarlo bien claro en la serie. ¿O cuando el otro personaje principal siente una atracción sexual evidente? Como dice Oh, el «romance» entre Eve y Villanelle es algo que «no es», o algo que no puede ser, por el propio carácter de los personajes en la actualidad. Pero esto no invalida el lado sexual de su obsesión mutua, ni la sexualidad de Villanelle. Quizá debemos diferenciar el lado más shipper del argumento real de la serie.

Dicho esto, shipear Villaneve es una de las cosas más divertidas que puedes hacer y lo recomiendo muy mucho. Como le leí a Noelle Stevenson en un tuit, ¿y si al final Villanelle e Eve son un matrimonio jugando el rol play más elaborado de la historia? Ideaca para fic es, eh.

https://www.youtube.com/watch?v=lcTe2Rw0qbI

Este artículo es subjetivo, personal y tienes todo el derecho a no estar de acuerdo =)

Gifs: cuando no proceden de giphy puedes acceder al autor mediante enlace directo pinchando en el gif.

Fuentes: esta muy recomendable entrevista a la showrunner de esta temporada en el New York Times, la polémica entrevista a Sandra Oh en Gay Times. La siempre útil página de imdb.

Rebecca Ferguson y Greta Lee, juntas en una comedia romántica lésbica

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La combinación parecía demasiado buena para ser verdad cuando empezaron a circular por internet unas imágenes de las dos actrices besándose durante un rodaje en Londres, pero ahora ya podemos confirmarlo: la película existe, se llama Honeymoon / Funeral y parte de una premisa bastante sencilla pero que nos suena a novelita de Gerri Hill. Dos mujeres se conocen durante un vuelo de Los Ángeles a Londres, aunque cada una viaja por un motivo completamente distinto. Una se dirige a la que iba a ser su luna de miel, solo que tendrá que hacerla sola después de que su novia la haya dejado plantada en el altar. La otra vuelve a casa para asistir al funeral de su madre. Dos viajes bastante poco prometedores que terminan cruzándose cuando ambas deciden pasar juntas la semana en Londres.

Rebecca Ferguson y Greta Lee serán las encargadas de interpretar a las protagonistas. Ferguson es especialmente conocida por su papel como Lady Jessica en Dune y por protagonizar la serie Silo de Apple TV, mientras que Greta Lee consiguió un importante reconocimiento internacional gracias a Past Lives, la película de Celine Song que la convirtió en una de las actrices más destacadas de los últimos años. Curiosamente, no será la primera vez que las veamos trabajando juntas. Ambas participaron anteriormente en A House of Dynamite, el thriller político dirigido por Kathryn Bigelow estrenado en 2025.

Detrás de Honeymoon / Funeral está Nahnatchka Khan, directora de Always Be My Maybe y Totally Killer. El guion corre a cargo de Julia Bicknell, que ha trabajado anteriormente en series como Yellowjackets, The Haunting of Bly Manor y The Midnight Club. La película lleva varias semanas rodándose en Londres y algunas fotografías tomadas durante la filmación, especialmente las que mostraban a Ferguson y Lee besándose frente a Horse Guards Parade, ya habían hecho sospechar que estábamos ante una historia que nos iba a gustar. Las imágenes comenzaron a circular rápidamente en redes sociales antes incluso de que se conocieran oficialmente los detalles del proyecto.

Por ahora no hay fecha de estreno anunciada y tampoco se conocen demasiados detalles sobre los personajes o sobre cómo evolucionará la relación entre ambas protagonistas. Sí sabemos que el proyecto está financiado por MRC y que FilmNation se encargará de sus ventas internacionales. A falta de tráiler, reparto secundario o una fecha concreta de lanzamiento, Honeymoon / Funeral ya ha conseguido llamar bastante la atención gracias a su premisa y, sobre todo, a la pareja formada por Rebecca Ferguson y Greta Lee. Habrá que esperar para conocer algo más, pero de momento parece una de esas producciones que merece la pena tener localizadas.

Vía: Them

PaiRING+ de Iroha: este anillo vibrador te llevará adonde quieras

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Uno de los mayores aprendizajes que me he llevado del mundo de la juguetería erótica es que no hay productos para hombre o para mujer. En la mayoría de las ocasiones, tampoco hay productos para personas con pene o personas con vulva. A fin de cuentas, todos los juguetes son propuestas para disfrutar del placer y tienen muchas más posibilidades que aquellas ligadas a los genitales. No obstante, nuestros hábitos de consumo llevan a las marcas a hacer clasificaciones a menudo restrictivas para que comprendamos mejor los productos: qué son o qué uso podemos darle. Pero como dijo una vez Amarna Miller, a quien tuve el placer de entrevistar hace unos años, las etiquetas también limitan. Es decir, un vibrador que esté en la categoría “para hombres” puede ser la mejor opción para una mujer.

Esta reflexión me ha parecido especialmente relevante para el producto del que te quiero hablar hoy. Pero antes, te voy a dar algo de contexto: Tenga e Iroha son dos marcas japonesas de juguetería erótica, de cuyos productos te he hablado en varias reviews anteriores. Tenga diseña juguetes para personas con pene e Iroha para personas con vulva, aunque, en realidad, son la misma empresa con dos líneas diferenciadas. Aun así, como te contaba, la mayoría de sus productos son aptos para cualquier cuerpo, y PaiRING+ es uno de ellos.

PaiRING+ se nos presenta como un anillo vibrador. Es probable que tu reticencia sea la misma que la mía cuando el equipo de Iroha me lo enseñó por primera vez: ¿por qué un anillo vibrador podría resultarme interesante? Pues spoiler: este anillo vibrador resultó ser muy capaz de darme placer.

Inspirado en el diseño de Tenga SVR+, uno de los best sellers de la marca, PaiRING+ tiene dos partes diferenciadas. La primera, el anillo, muy elástico para adaptarse a la gran mayoría de penes del mundo (y a otras zonas), y lo hace con un anillo ancho y estable. Y la segunda, la punta vibratoria alargada. Ambas están fabricadas con silicona suave y antipolvo, que siempre es un plus cuando se trata de juguetes eróticos.

Resulta que PaiRING+, además, tiene un hermano mejor, PaiRING (sin el +). Solo hay tres diferencias entre ambos: PaiRING+ es ligeramente más grande, más potente e incluye un patrón adicional. Por tanto, si prefieres una vibración más controlada, sutil y un tamaño más reducido, quédate con PaiRING. Si eres de quienes disfrutan de una vibración intensa, opta por PaiRING+.

Asimismo, estamos ante un juguete diseñado con la máxima tecnología y la máxima elegancia. Los extremos redondeados de la punta alargada son suaves y aptos para estimular diferentes partes del cuerpo; entre ellas, por supuesto, el clítoris. Y tengo que decirte que lo hace de maravilla. Algunos de los vibradores de Iroha que he probado tenían algo de margen de mejora en la intensidad y la potencia de la vibración, sobre todo para personas que buscasen algo más fuerte, pero PaiRING+ ofrece un rango mayor de intensidad. Tanto es así que, aunque me gusta la potencia, no he llegado a necesitar las intensidades más altas.

De hecho, PaiRING+ cuenta con 5 intensidades y 4 patrones de vibración que se controlan con el botón que está en la punta vibratoria. Es fácil de ubicar a tientas y basta con pulsarlo una vez para que pase al siguiente modo. Para encenderlo y apagarlo hay que pulsar el botón durante un par de segundos. Como en cualquier juguete con un solo botón, es cierto que hay que pasar por todos los siguientes si queremos volver al modo anterior. Pero, en mi opinión, compensa con creces por una de sus cualidades: es muy silencioso.

Por otro lado, el anillo de silicona nos permite varias cosas. Por un lado, si nosotres o nuestra pareja tiene pene, es un acierto para los momentos de penetración, ya que PaiRING+ se ocupará de estimular el clítoris de la otra persona. Por el otro, funciona genial como mango y gracias a esa forma elástica y adaptable se puede incorporar en infinidad de posturas (en solitario o en pareja) sin que moleste como lo haría un mango duro o más grande. Y lo último, podemos incorporarlo en nuestros dildos para añadir ese extra de vibración, en forma de eco en la extensión del juguete y de manera más directa contra el clítoris durante la penetración.

Pero todavía hay más. Yo lo he usado como estimulador externo, y también para estimular la entrada de la vulva gracias a la vibración. Evidentemente no es un juguete diseñado para estimular la zona G, y no siempre es lo que buscamos. También en la entrada de la vulva hay muchas terminaciones nerviosas que se derriten con cada pequeña penetración. Y en otras zonas erógenas del cuerpo, así que no temas explorar tu anatomía o la de tu pareja usando PaiRING+ para que el roce sea todavía más eléctrico. Como ves, las posibilidades de juego van mucho más allá del clásico anillo vibrador.

PaiRING+ también es sumergible, puedes usarlo en la ducha o en la bañera (siempre y cuando no supere el medio metro de profundidad), y créeme que es una de las mejores ideas que puedo darte en estas fechas tan calurosas.

Además, se trata de un juguete recargable, y en este sentido Tenga e Iroha siempre consiguen facilitarnos la tarea. PaiRING+ viene en un estuche de carga que también sirve como almacenamiento. Una vez usado, basta con lavarlo con jabón neutro o un limpiador de juguetes, dejar que se seque bien y colocarlo en el estuche. Si tenemos el estuche conectado a la corriente, no necesitaremos más para que se llene la batería. Requiere un par de horas de carga (hay un indicador led pequeño en la parte de fuera para ver el estado, si aparece naranja es que está cargando y verde cargado) para una hora de uso.

Este estuche también es ideal para llevarte el juguete a cualquier sitio. Te puedo decir que, desde que lo tengo, me ha acompañado a un par de escapadas donde cada centímetro de espacio cuenta. Y te aseguro que, para lo pequeño que es, PaiRING+ ha sido suficiente para esos momentos de placer fuera de casa. Es una opción que nos aporta eficiencia, comodidad y ayuda a mantenerlo siempre cargado y listo para disfrutar.

El packaging, como el resto de productos de Tenga e Iroha, está igual de cuidado y es delicado. PaiRING+ viene bien protegido en su estuche, donde también encontraremos el cable USBC y el manual de uso. Y, en cuanto al precio, dado su diseño, sus funcionalidades y su calidad me parece muy ajustado.

PaiRING+ está disponible en varios colores. Además del mío, el Lima, lo podrás encontrar en muchos más:

En definitiva: PaiRING+ es mucho más que un anillo vibrador. Es una puerta que se abre ante un universo de posibilidades, de opciones, de posturas y de creatividad entre las sábanas. Su tamaño reducido y acabado suave le permite colarse en cualquier postura con comodidad, y su potencia es clave para disfrutar de un placer intenso para todas las sensibilidades.

Consigue ahora tu PaiRING+ AQUÍ.

P. D. Si te interesan los juguetes para pene, Tenga acaba de sacar los 3Dx para una sensación inmersiva (tuve la posibilidad de tocarlos y son espectaculares) y Geo, unas esferas de placer reutilizables gustosísimas.

Orgullo sí, pero no mucho

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Ahora que ya ha pasado el Orgullo, el ruido, las marcas, las carrozas, las fotos de rigor y las pocas publicaciones de empresas y famosos, quizá podemos pararnos a pensar un poco. Sin purpurina en los ojos y sin la música de fondo, que a veces tapa más de lo que acompaña. Estos días hemos leído mucho aquello de que “se están cargando el Orgullo”. También hemos visto bastante golpe de pecho sobre nuestra supuesta responsabilidad colectiva: que si hemos perdido el norte, que si ya no reivindicamos, que si todo se ha convertido en fiesta. Y algo de eso hay, claro. Pero quedarse ahí es demasiado cómodo. Porque no hemos sido solo nosotras quienes hemos vaciado el Orgullo de contenido. Han sido, sobre todo, las instituciones, que hace años asumieron un compromiso tácito con el colectivo y que cada vez parecen más interesadas en potenciar únicamente la parte comercial, turística y fotografiable, dejando de lado todo lo demás.

El Orgullo sirve cuando hay foto. Sirve cuando hay escenario. Sirve cuando hay marca, carroza, pulsera, bandera en escaparate y campaña de redes. Pero cuando toca presupuesto, programación, compromiso político, protección real o defensa de derechos, entonces la cosa ya no interesa tanto. En Madrid, por ejemplo, hemos llegado a un punto en el que el gesto institucional ha sido vinilar papeleras. Las papeleras. Ese es el nivel simbólico de compromiso al que hemos ido descendiendo: convertir el mobiliario urbano en coartada.

Y mientras tanto, los conciertos son cada vez más esperpénticos. No porque el Orgullo tenga que ser un examen de pureza ni porque solo puedan subirse al escenario artistas LGBT, pero sí porque resulta bastante evidente que cada vez importan menos la vinculación, el sentido y la representación. Se ha reducido el presupuesto una barbaridad y se nota. Se nota en la programación, en la ambición y en el lugar que se concede a la cultura queer dentro de una celebración que, precisamente, debería entenderla como parte central. Menos mal que este año se han inventado los concertitos de Colón, donde al menos había algo de representación meritoria y nombres que sí dialogaban de alguna manera con lo que se estaba celebrando.

Luego está la manifestación. O lo que queda de ella. Porque las carrozas de la manifestación estatal son, muchas veces, un cuadro. Hay cero reivindicación en demasiados espacios y demasiadas empresas han entendido que aquello es un escaparate publicitario gigantesco montado a nuestra costa. No todas, evidentemente. Pero muchas sí. Y mientras tanto, todavía hay quien sale muy contenta agitando una banderita corporativa como si aquello fuera una victoria colectiva y no, en muchos casos, una apropiación bastante descarada de una lucha que no les pertenece.

El problema no es que haya fiesta. El Orgullo también es fiesta, también es cuerpo, también es calle, también es celebración. El problema es que nos quieran dejar solo con eso. Con la fiesta domesticada, con la bandera amable, con el producto vendible, con la diversidad convertida en photocall. Nos quieren visibles, pero no incómodas. Alegres, pero no enfadadas. Presentes, pero no organizadas. Decorativas, pero no políticas.

Y en medio de todo esto aparecen los partidos políticos que solo nos miran como una herramienta de confrontación. No como personas, no como ciudadanía, no como sujetos de derechos, sino como munición cultural. Hay partidos que nos utilizan para enfrentar, para señalar, para agitar fantasmas y para alimentar una guerra que les resulta rentable. Y esta vez, sí, algunos les han comprado el discurso. Lo han comprado en aras de sentirse validados por quienes los aplastarían si pudieran. Por quienes, de hecho, ya lo están haciendo allí donde tienen capacidad para hacerlo. Porque no deja de ser llamativo que haya gente LGBT celebrando que ciertos sectores les concedan una palmadita en la espalda mientras esos mismos sectores recortan derechos, alimentan discursos de odio o blanquean a quienes nos señalan. La validación del verdugo siempre sale cara.

También tenemos medios que un día publican la lista de los LGBT más influyentes y al día siguiente dan espacio a una columna de opinión que nos llama pedófilos, brujas o cualquier otra barbaridad salida del manual más viejo de la reacción. El pinkwashing mediático funciona así: una portada amable para parecer modernos y una columna incendiaria para no enfadar al público de siempre. Una mano sostiene la bandera y la otra abre la puerta al odio.

Y luego están los famosos. En 2026 todavía hay quienes no se han enterado de que el Orgullo no es solo una fiesta. Quienes se acercan cuando toca foto, quienes hablan de diversidad como si fuera una sección de lifestyle y quienes siguen refiriéndose al hecho de ser LGBT como “vida privada”, como si nuestra existencia pública fuera una extravagancia o una falta de educación. A algunos se les ha convertido en referentes con una facilidad pasmosa, aunque su relación con el colectivo sea tibia, cómoda o directamente inexistente.

Y, sin embargo, a veces quienes sí entienden algo son precisamente las personas a las que se ha menospreciado por no ser especialmente intelectuales, solemnes o académicas. Dulceida, por ejemplo, lo explicó con una claridad que muchos tertulianos no han alcanzado: ya no viaja a lugares donde la legislación, no las personas, prohíbe nuestra existencia. Y ahí hay una idea importante. No se trata de señalar pueblos enteros, ni de convertir la inmigración en chivo expiatorio, ni de comprar discursos racistas disfrazados de defensa LGBT. Se trata de mirar las leyes, las estructuras de poder y los sistemas que permiten perseguirnos.

Porque algunos se lanzaron muy rápido, mucho en nuestra publicación de Twitter, a vincular inmigración con violencia hacia las personas LGBT. Muy rápido. Demasiado rápido. Como si la homofobia hubiera llegado ayer en patera y no llevara siglos perfectamente instalada en nuestras instituciones, en nuestras familias, en nuestros medios, en nuestras iglesias, en nuestros partidos y en nuestras sobremesas. La columna del señor de Teruel les lleva la contraria. Y las palabras del señor diputado del PP, también. No hace falta irse muy lejos para encontrar odio. A veces está perfectamente integrado, perfectamente nacionalizado y perfectamente sentado en un escaño. Ese, por lo que sea, no cuenta.

Por eso quizá conviene dejar de repetir que “se están cargando el Orgullo” como si fuera una frase cerrada y empezar a preguntar quién lo está vaciando, quién se está beneficiando de ese vaciamiento y quién está encantado con que dejemos de hablar de derechos para hablar solo de carrozas, conciertos y marcas. Porque el Orgullo no se muere porque haya fiesta. Se muere cuando solo queda fiesta. Se muere cuando la reivindicación molesta. Se muere cuando las instituciones lo convierten en decoración urbana, las empresas en campaña de marketing, los medios en contenido de temporada y algunos políticos en arma arrojadiza.

El Orgullo nació para ocupar la calle. Para decir aquí estamos. Para responder a la violencia, a la vergüenza impuesta, al silencio y al miedo. Si ahora algunos quieren reducirlo a una playlist, una carroza patrocinada y una papelera vinilada, quizá no somos nosotras quienes tenemos que pedir perdón.

Libros lésbicos: las novedades de LES Editorial que nos tienen locas

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Si andáis buscando libros lésbicos de 2026 para no salir del agujero lector en todo el verano, tenemos buenas noticias. La literatura sáfica en español está en un momento dulce, y buena parte de la culpa la tiene LES Editorial, la primera editorial exclusivamente sáfica de nuestro país, que este año viene pisando fuerte. Entre relatos eróticos, romántica de enemigas a amantes, thriller con cadáver en pastelería y hasta una novela gráfica con colmillos, su cosecha de novedades da para llenar la mesilla entera.

Selectas, de Thais Duthie

La novedad estrella ahora mismo. Selectas es el sexto volumen de la colección Les para llevar y vuelve a poner a nuestra querida Thais Duthie en primera línea del erótico sáfico patrio. Son nueve relatos hilados alrededor de Adela, dependienta de la sección de zapatería de unas galerías elegantes de Barcelona, donde cada par de zapatos termina siendo la excusa para algo bastante más interesante. Ejecutivas, novias, auditoras disfrazadas, clientas con fantasías muy concretas. Por la sección de Adela pasan todas, y ninguna se lleva solo unos zapatos. La prosa de Duthie sigue siendo delicada y sensorial, con ese gusto por el lujo entendido como experiencia del cuerpo. La clave: está en preventa con packaging especial solo hasta el 5 de julio, y el lanzamiento oficial es el 15 de julio de 2026. Si lo queréis con el extra bonito, ya sabéis lo que toca.

La luz de los focos, de Mireia Ferrero Casellas

Para las fans del enemies to lovers con purpurina y focos, esta bilogía de Mireia Ferrero Casellas es de las que se devoran. Luz Ayamonte y Ane Lizarraga son las dos actrices del momento y no se soportan. Una arrastra el peso de ser nieta de un actor mítico, la otra viene de orígenes humildes y solo quiere que cuente su talento. La prensa y los fans les han montado una rivalidad que ellas mismas se han creído, hasta que las fichan para protagonizar juntas la película del año y la línea entre el pique profesional y el deseo se vuelve peligrosamente fina. En la Toma 1 salta la chispa en pleno rodaje, y en la Toma 2 la cosa se complica fuera del set, con abuela aristócrata controladora y escándalos del pasado amenazando con reaparecer. Puedes comprar los dos volúmenes en este enlace.

No te enamores de la asesina, de Noelia Martín Luna

Aquí cambiamos de tercio y nos vamos al misterio con sangre. La premisa de Noelia Martín Luna es de las que enganchan en una frase: hay un cadáver en el suelo de una pastelería y una chica con las manos manchadas de sangre cuyo mundo acaba de romperse. Dani intenta seguir adelante después de aquella noche, sus madres están dispuestas a hacer lo que haga falta para protegerla, incluso deshacerse de un cuerpo, y entonces aparece Eva, que se acerca fingiendo ser una chica encaprichada de la hija de su jefa cuando en realidad solo busca respuestas. Lo que empieza como una caza se va torciendo, porque cuanto más tiempo pasan juntas, más difícil le resulta a Eva seguir odiándola. Enamorarse de la asesina nunca formó parte del plan. ¿Thriller romántico con tensión? I’m in. Puedes comprarlo aquí.

Pan de ajo, de Sabela Prendes

Pan de ajo es la novela gráfica con la que LES estrena músculo en el cómic, firmada por la asturiana Sabela Prendes, ilustradora formada en Bilbao y becada por el Injuve. Es terror gótico adolescente con guiño descarado a Carmilla, esa chica oscura y misteriosa que se cuela en tus pesadillas y, en el fondo, te gusta un poquito. La autora lo cuenta en primera persona: la historia arranca en 2015, una semana después de que saliera el videoclip de Girls Like Girls y de empezar ella 4º de la ESO, y retrata lo aterrador que era ser una cría de quince años a la que le gustaban las chicas en un pueblo al que la fibra óptica no llegaría hasta siete años después. Adolescencia, deseo y colmillos en el libro que, como dicen ellas, habría salvado vuestro 4º de la ESO. Si os va lo rural queer con estética de pesadilla bonita, esta es la vuestra.

Y de propina, La Marquesa y yo

No queremos cerrar sin nombrar La Marquesa y yo, de Stef León, el quinto volumen de Les para llevar que también ha entrado este año en el catálogo y que, si creciste durante los noventa y primeros dosmiles, no te puedes perder. Palabrita.

Películas lésbicas 2026: los estrenos que llegan a España (y los que seguimos esperando)

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Hay años de cine sáfico que se notan flojos y otros que vienen cargados. 2026 es de los segundos, croquetas. Entre el ruido político que tenemos encima y los recortes de contenido queer en algunas plataformas, una se temía lo peor, y sin embargo la lista de películas lésbicas de 2026 está siendo de las más interesantes en mucho tiempo. Tenemos terror corporal, coming of age, debuts de directora, documental y hasta un slasher meta premiado en Cannes. Eso sí, vamos a ser sinceras con una cosa que casi ningún listado os cuenta: muchas de estas películas son estadounidenses o de circuito de festivales y todavía no tienen fecha de estreno confirmada en España. Así que aquí os marcamos qué podéis ver ya o tenéis en el calendario por aquí, y qué está pendiente de que alguna distribuidora se anime. Nada de prometer fechas que no existen, que luego pasa lo que pasa.

La hija pequeña (The Little Sister)

Si solo vais a ver una de esta lista, que sea esta. La hija pequeña es la tercera película de Hafsia Herzi, adaptación de la novela autoficcional (no estoy segura de si esto se traduce así, pero ok) de Fatima Daas, editada en España por Cabaret Voltaire, y que ,se llevó la Queer Palm en Cannes 2025 además del premio a mejor actriz para una debutante, Nadia Melliti. Cuenta la historia de Fátima, hija pequeña de una familia franco-argelina del extrarradio de París, que entra en la universidad y empieza a vivir su deseo hacia otras mujeres mientras intenta no romper con su fe ni con los suyos. Herzi lo filma sin folletín y sin sermón, que es justo lo difícil. En España llegó a los cines el 13 de marzo y desde el 15 de mayo de 2026 está disponible en Filmin. O sea, esta ya la podéis ver hoy mismo.

Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma

Aquí va una rareza maravillosa. Jane Schoenbrun, la mente detrás de I saw the tv glow (Yo vi el brillo de la televisión), firma un slasher queer que abrió la sección Un Certain Regard de Cannes 2026 y se llevó la Queer Palm de este año. La premisa es puro meta: una directora joven recibe el encargo de resucitar una franquicia de terror agotada y acaba obsesionada con la actriz que protagonizó la película original, una final girl reclusa interpretada por *redoble de tambores* Gillian Anderson. Hannah Einbinder hace de directora, y entre las dos se monta una espiral de sangre, deseo y delirio psicosexual. Es exactamente el tipo de cine incómodo y febril que a unas nos va a obsesionar y a otras… pues también. Llega a España el 9 de octubre de 2026 de la mano de MUBI.

Girls Like Girls

No hace falta que os expliquemos mucho más porque seguro que ya sabéis más que nosotras. Girls Like Girls nació como la canción con la que Hayley Kiyoko salió del armario allá por 2015, luego fue novela y ahora es su debut como directora de largo. Sigue a Coley, una chica de diecisiete años que se muda a un pueblo tras la muerte de su madre y se enamora por primera vez durante un verano. Tiene toda la pinta de ser esa película que muchas habríamos necesitado ver con quince años, con música nueva de la propia Kiyoko incluida. Se estrenó en Estados Unidos el 19 de junio de 2026 con Focus Features. En España todavía no hay fecha ni plataforma confirmada, así que de momento toca esperar y cruzar los dedos para que alguien la traiga pronto, o en su defecto verlo como si esto fuera 2003, es decir, con píxeles como mi cabeza y unos subtítulos que… bueno.

Insaciable (Saccharine)

Para las amantes del terror con mensaje, esta peli australiana de Natalie Erika James (la de Relic) viene a hacer con la cultura de la dieta lo que La Sustancia hizo con los estándares de belleza. Hana, estudiante de medicina interpretada por Midori Francis, se obsesiona con la transformación de su cuerpo y con la entrenadora por la que se siente atraída, hasta que cae en una moda de adelgazamiento tan macabra como absurda que arrastra un castigo sobrenatural detrás. Es body horror puro y una sátira bastante acertada (dicen) contra la obsesión con la delgadez, no una apología de nada, conviene aclararlo. Pasó por Sundance en enero y por la Berlinale en febrero de 2026, y se estrenó en cines estadounidenses el 22 de mayo. En España su estreno está anunciado, pero sin fecha cerrada todavía.

Big Girls Don’t Cry

Volvemos al coming of age, que nunca falla. Ambientada en la Nueva Zelanda de mediados de los dos mil, sigue a Sid, una chica de catorce años (Ani Palmer) que intenta encajar con un grupo mayor que ella mientras lidia con un enamoramiento no correspondido hacia la amiga de su hermana. Esa mezcla de verano, vergüenza adolescente y deseo que no sabes dónde meter. Debutó en Sundance en enero de 2026 y de momento no tiene estreno comercial confirmado, ni en España ni fuera, así que habrá que seguirle la pista por festivales.

The Education of Jane Cumming

Para las que disfrutamos del drama de época con base histórica, este viene servido. Ambientada en el Edimburgo de 1810, narra el caso real de dos maestras acusadas de mantener una relación, la misma historia que inspiró en su día el clásico The Children’s Hour. Pasó por el circuito de festivales a comienzos de 2026 y todavía no tiene distribución confirmada en ningún territorio, España incluida. Lo apuntamos aquí porque promete y porque nos gusta recuperar nuestra historia, aunque toque tener paciencia.

The Brittney Griner Story

Y cerramos con documental. Este retrato de la estrella de la WNBA Brittney Griner repasa su carrera deportiva y, sobre todo, su detención en Rusia, que ocupó titulares durante meses en 2022. Se presentó en Sundance en enero de 2026 con la idea de emitirse en ESPN a lo largo del año. En España no hay fecha ni plataforma anunciada, pero es de esos documentales que merece la pena tener fichados.

Entonces, ¿qué podéis ver ya?

Resumiendo para las que vais con prisa: La hija pequeña la tenéis en Filmin ahora mismo, y Campamento Miasma llega a cines en octubre con MUBI. El resto de títulos están confirmados como películas de 2026, pero su llegada a España todavía depende de las distribuidoras. Iremos actualizando esto conforme se confirmen fechas, así que guardaos el enlace. Y si se nos ha quedado fuera alguna que estáis esperando con ganas, contádnoslo en los comentarios, que para eso estamos.

Las mujeres de la lista Forbes Business Pride Leaders 2026 que mueven la cultura y el audiovisual

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Croquetas, Forbes acaba de sacar su lista Business Pride Leaders 2026, ese reconocimiento con el que la revista señala cada año, al calor del Orgullo, a perfiles del mundo de los negocios que tiran del carro de la diversidad desde sus respectivos sectores. En la selección hay nombres de la banca, de la abogacía, de la hostelería de medio país y de la consultoría más seria, pero ya sabéis que lo nuestro es la cultura y la representación, así que hemos repasado a las mujeres de la lista y nos hemos plantado directamente en las que trabajan en lo artístico y lo audiovisual.

Y os cuento una cosa que viene al pelo: hace años, aquí en la sopa teníamos nuestra propia lista de mujeres de la comunidad que estaban moviendo cosas de verdad, y la fuimos dejando aparcada porque llegó un momento en que no aparecían nombres nuevos con capacidad real de cambiar… nada. Nos daba pereza repetir a las de siempre solo por rellenar. Pues bien, en 2026 hemos decidido retomar la idea, y justo por esto: porque hay mujeres que sí pueden mover el tablero, que de verdad pueden cambiar las cosas, y varias de ellas asoman en esta lista de Forbes. Así que vamos con ellas.

Empiezo por la que más ilusión nos hace, que para algo somos quienes somos. Laura Pedro (Barcelona, 1989) es supervisora de efectos visuales y la primera mujer que ganó un Goya en esa especialidad, abiertamente lesbiana y orgullosa de serlo. Se formó en la ESCAC, lleva años en El Ranchito y firmó los efectos de La sociedad de la nieve, el trabajo que le valió su tercer Goya, además de dos premios Gaudí, un European Film Award y un hueco en la shortlist de los Oscar. En 2024 recibió la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes y en la lista de Forbes aparece también como cofundadora de Orlando Films. Que una mujer bollera esté en lo más alto de un oficio tan masculinizado como el de los efectos especiales del cine español es justo el tipo de noticia que nos gusta contar aquí.

Seguimos en lo audiovisual con Alba Barneda, managing partner de CANADA, la productora barcelonesa que se ha convertido en una marca mundial del videoclip y la publicidad. Estudió Comunicación Audiovisual en la Pompeu Fabra y entró en la casa en 2008, casi recién nacida la productora, cuando todavía hacían piezas pequeñas para museos y para grupos indies. Desde ahí ha ido creciendo hasta dirigir la producción de la compañía, con sede en Barcelona y delegaciones en Londres y Los Ángeles. ¿Que de qué os suena CANADA? Pues de los videoclips de Rosalía, Dua Lipa, Bad Bunny o Katy Perry, entre otros muchos, y de mi faovrito en el mundo mundial, que es Invisible Light de Scissor Sisters. Vamos, que cada vez que os habéis quedado pegadas a un vídeo musical con una idea visual brutal, había bastantes papeletas de que detrás estuviera esta gente.

La tercera del bloque audiovisual es María Jesús Espinosa de los Monteros, que en la lista figura como directora de LACOproductora, la productora audiovisual de PRISA Media. Valenciana, licenciada en Comunicación Audiovisual y con un par de premios Ondas en la estantería, fue durante años la cabeza visible de Podium Podcast y directora general de PRISA Audio, así que conoce el sonido y la imagen por igual. Ahora pilota la producción audiovisual del grupo para televisiones y plataformas, en ese terreno donde el audio salta a la pantalla. Si escucháis pódcast en español, buena parte de lo que ha sonado bien estos años pasó por sus manos.

Cambiamos de tercio para irnos a las letras con Carme Riera, que en la lista figura como directora literaria de Alfaguara. Lleva una década en Penguin Random House y en estos años ha sido la editora de algunos de los nombres más potentes de la literatura internacional y en lengua española, desde Sally Rooney o Joan Didion hasta Ottessa Moshfegh, André Aciman, Eva Baltasar (que en esta casa nos tiene robado el corazón), Sabina Urraca, Marta Jiménez Serrano, Manuel Jabois o Paco Cerdà. Antes de dedicarse a la edición fue periodista en TV3 y en Telecinco, pasó por el diario Ara y ejerció de corresponsal en París. Nació en Barcelona y ahora vive en Madrid, y aquí viene lo que más nos pone: es una apasionada del tenis y de la música techno, y en su tiempo libre pincha como DJ y mueve la escena electrónica LGTBIQ+. O sea, que lo mismo te firma a una de las grandes novelistas del momento que te monta la noche en la pista.

Y como en esta casa Filmin nos cae especialmente bien, no podía faltar Pilar Toro, directora de Marketing y Comunicación de la plataforma y que también nos cae especialmente bien. Empezó fangirleando en twitter y dio el salto a Netflix, donde trabajó en las campañas de títulos como Elisa y Marcela, la película de Isabel Coixet sobre el primer matrimonio entre dos mujeres registrado en España, así que el cine con mirada propia lo lleva de serie. En Filmin defiende esa idea de plataforma de cine independiente que recomienda y editorializa, pensada para quien no se siente del todo cómoda en lo mainstream. Justo el tipo de catálogo donde una encuentra media filmografía sáfica sin tener que rebuscar demasiado.

Cierro el bloque cultural con Elizabeth Duval, que en la lista aparece como escritora y analista política y que es, probablemente, la voz más joven de toda la selección. Nació en el año 2000 y estudió Filosofía y Filología francesa en la Sorbona. Con poco más de veinte años ya tenía una obra publicada que iba de la poesía a la novela, con títulos como Reina o Madrid será la tumba (que está bastante bien). Mujer trans y referente mediático desde adolescente, entre 2024 y 2025 fue secretaria de Comunicación de Sumar, que explica lo de analista política. Da un poco de vértigo pensar todo lo que ha hecho ya con la edad que tiene.

Del resto de la lista, que también merece su aplauso aunque hoy nos hayamos centrado en lo cultural, me quedo con un par de proyectos que nos tocan de cerca: Ana Leal y Ana Gordillo, fundadoras de Lesbian Garros, y Eva Pérez Nanclares, abogada y presidenta de Lesworking, esa red profesional de mujeres lesbianas y bisexuales que tantas cosas hacen. Y luego está toda la artillería de los negocios, que repaso rapidito: Cristina Aranda (MujeresTech), la chef con estrella Michelin Nieves Barragán Mohacho, Cristina Bonaga y Yajaira Malavé al frente de La Gildería, Natalia Martos (Legal Army), Cristina Porta (Autocine Madrid), Virginia García y Paula Menéndez (In Wine Veritas), Sara Giménez y Sofía Bustin (Casto), Laura Jones (Save The Children), Susana Sánchez Gil (Fundación Unoentrecienmil), Carolina Sobrino de Montenegro (Montenegro Brokers), Marta Esclapés (Cushman & Wakefield), Violeta Fabé (Kyndryl), Miren Garay (Pluxee), Alicia García-Raboso (BBVA), Beatriz Toribio (Allianz Partners), Jimena Urretavizcaya (A&O Shearman) y Teresa Grana (CBRE Iberia).

La lista completa, aquí.

‘Este sitio me mata’, rosas, puñales y detectives

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Abby disfrutando en el teatro
Cubierta de "Este sitio me mata" de Mariko Tamaki y Nicole Goux.

El instituto. Esa época bella, dorada, en la que brillabas con el esplendor de la juventud. Esa fiesta continua que siempre recuerdas con un cariño inmenso ya que abarca los mejores añ… Espera. No. Rebobinemos un poco. Aunque conozco a un par de personas para las que esos años de instituto fueron los mejores de su existencia (un abrazo, espero que la vida mejore), conozco a muchas más (me incluyo), para las que representaron un pequeño infierno en la tierra. El lugar en el que se fragua la resiliencia, esa habilidad vital con la que se llenan la boca los psicólogos, esa “ventaja” nacida como herramienta de supervivencia en un entorno hostil. Y en un entorno hostil es en el que se mueve Abby Kita.

Corre el final de los años 80 en la academia femenina Wilberton y Abby ha sido transferida a un instituto en el que los grupos de amistades no sólo ya están creados, sino que son herméticos. Ignorada e incomprendida, la encontramos como un pingüíno en mitad del desierto, perdida en la fiesta tras el mayor evento de la academia: la representación del club de teatro. (Sí, han vuelto a representar Romeo y Julieta, es ineludible.) Y como tal, la seguiremos a lo largo de las casi trescientas páginas del cómic, desde el descubrimiento del cadáver de una compañera en el bosque que circunda la academia hasta la resolución del caso. 

Página doble de "Este sitio me mata", Abby en rosas, lleva un plato con un trozo de tarta y un tenedor clavado en ella, se mueve esquivando al resto de alumnas, en azul. En la otra página se potencia aún más lo aislada que está. Mientras Abby queda sola en la esquina superior derecha, el resto de los asistentes se concentran en la esquina inferior izquierda. De nuevo los dos puntos de vista remarcados por tonos de color diferente: Abby = rosas, muchedumbre =azules.

Como habréis adivinado, nos encontramos ante una historia juvenil de misterio con detective adolescente en la que el mayor atractivo es su protagonista, una joven con el mundo en contra y marcada por un pasado traumático, siguiendo algunas de las convenciones populares del género. Y lo digo de forma apreciativa, creo que Tamaki los usa muy a su favor.

La guionista trabaja la historia con solidez, destacando como suele en la construcción de personajes con Abby y Claire, su ambivalente compañera de cuarto. Una lástima que los, digamos, villanos de la historia, queden en esta ocasión algo planos, pero darles más cuerpo estropearía la posible sorpresa para las lectoras.

En cuanto al dibujo, Nicole Goux se mueve con habilidad en esa fusión de cómic independiente con manga que tanto nos hemos acostumbrado a ver en los últimos años y que, a nivel personal, disfruto mucho. Goux tiene un dibujo fluido coloreado con una paleta limitada de azules y rosados que funciona especialmente bien para las escenas nocturnas.

Estamos en el blog que estamos, así que, no os mareo más; sí, hay sáficas y es relevante que las haya. Eso sí, como buena historia en los ochenta que intenta ser realista, el nivel de homofobia se dispara a partir de cierto momento.

Resumiendo, que es gerundio. Este sitio me mata no sorprenderá a las más talluditas, sobre todo si son fans del género de misterio y suspense. Es sencillo averiguar hacia dónde apunta la sangre. Ahora bien, tampoco creo que lo pretenda, y el espacio que crea es uno cómodo de habitar como lectoras sáficas: academia femenina, club de teatro, muertes. Familiar, sí, pero con puntos que aún cuesta encontrar en este tipo de historias, personajes sáficos protagonistas y con peso real en la trama.

Para su público objetivo adolescente, sin embargo, puede ser una puerta de entrada maravillosa al género, con una protagonista queer que sufre pero persiste, alguien por quien no cuesta apostar ni empatizar. Y, en definitiva, una historia a la que volver en esos años difíciles de instituto. Y también mucho tiempo después.

Gracias a La Cúpula por la fantabulosa copia de prensa.

Podéis echarle un vistazo a las primeras páginas en calameo. Al final viene un descuentillo para la web de La Cúpula, en la que podéis comprar Este sitio me mata.

  • Ficha técnica
  • Este sitio me mata
  • 276 páginas, color, 15 x 22,6 cm
  • Rústica con solapas
  • Guion: Mariko Tamaki
  • Dibujo y color: Nicole Gaux
  • Traducción: Marina Borrás
  • Rotulación: Iris Bernárdez
  • Ediciones La Cúpula

Anna Kendrick dirigirá ‘Los siete maridos de Evelyn Hugo’ (y van ya tres directoras)

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Los siete maridos de Evelyn Hugo Netflix - portada del libro

Vale, respira. Si llevas siguiendo este culebrón con nosotras desde 2022, ya sabes que cada anuncio sobre la adaptación de Los siete maridos de Evelyn Hugo hay que cogerlo con pinzas, una tila al lado y el corazón un poco encogido. Pues hoy toca anuncio nuevo, y de los gordos: Anna Kendrick va a dirigir la película para Netflix. Sí, la Anna Kendrick de Pitch Perfect, la que muchas conocimos haciendo de humana entre vampiros en Crepúsculo y que en los últimos años ha demostrado que lo suyo también es ponerse detrás de la cámara.

Esta Anna Kendrick, vamos

Y aquí viene el detalle que conviene no pasar por alto. Kendrick es la tercera persona que se sienta en esa silla. Primero estuvo Leslye Headland (Russian Doll), que se bajó del barco. Después llegó Maggie Betts, la de Novitiate, aquel drama de monjas con tensión de la que no se resuelve, de quien os hablamos cuando parecía que por fin la cosa iba en serio. Pues Betts también ha hecho las maletas, y por motivos que de momento nadie ha aclarado. O sea que, antes de emocionarnos del todo, recordemos que esta película lleva años prometiendo mucho y cumpliendo poco.

Que conste que asumimos nuestra parte. En abril de 2025 publicamos aquí mismo, citando a la cuenta Lesbocine, que el rodaje arrancaba. Spoiler de la vida real: más de un año después seguimos sin reparto confirmado, sin tráiler, sin una mísera foto de claqueta. Netflix compró los derechos en 2022 y desde entonces el proyecto ha avanzado más lento que hablarle a la chica que ves cada sábado en el taller de cerámica. Así que esta vez vamos a celebrar… pero con la ceja levantada.

Por si alguien acaba de aterrizar en el club, recordemos de qué va todo este lío. La novela de Taylor Jenkins Reid, publicada en 2017, cuenta cómo una vieja estrella del Hollywood dorado, retirada y famosa por su carácter de hierro, concede una última entrevista a una periodista desconocida para destapar la verdad sobre sus siete matrimonios. Y la verdad, ya lo sabemos las que lloramos con el libro en la mano, es que el gran amor de Evelyn nunca fue ninguno de esos siete maridos, sino Celia St. James. Esa relación es la columna vertebral de la historia, y es justo lo que nos da pánico que una adaptación decida limar, suavizar o dejar en un segundo plano para no incomodar a nadie.

En lo técnico, al menos, las piezas se van moviendo. El primer guion lo firmó Liz Tigelaar, a quien conocemos por Little Fires Everywhere (obligada, apúntala) y Tiny Beautiful Things, dos trabajos que saben de conflictos emocionales y de relaciones complicadas. Ahora mismo lo están reescribiendo con Francesca Sloane, que viene de Mr. & Mrs. Smith (mola pero no hay croquetas) y de haber pasado por series como Atlanta (meh) y Fargo (yas). Taylor Jenkins Reid sigue como productora ejecutiva, y eso, sinceramente, es lo que más nos tranquiliza de todo: al menos hay alguien en la sala de mandos a quien le importa de verdad el material original y el amor sáfico con glamour, esmeralda y trauma incluido.

No es la primera vez que un libro de Reid llega a una pantalla. Antes lo hizo Daisy Jones & the Six, la serie de Amazon de 2023 inspirada a lo lejos en las grabaciones de Fleetwood Mac. Así que la autora ya sabe lo que es ver cómo manos ajenas toquetean su criatura, con lo bueno y lo regular que eso suele traer. Tenerla cerca de las decisiones, otra vez, juega a favor.

Sobre Kendrick como directora, su carta de presentación es Woman of the Hour, su debut, que Netflix se llevó por una cifra de ocho dígitos en el Festival de Toronto de 2023. Una película sobre un asesino en serie que se cuela en un concurso de citas televisivo, contada desde la mirada de las mujeres y no desde la fascinación por el monstruo de turno. Visto así, no parece la peor elección posible para una historia que también va de una mujer reescribiendo su propio relato en sus propios términos. Habrá que confiar.

¿Y el reparto, que es lo que de verdad nos quita el sueño? Pues seguimos en tierra de nadie. Netflix no ha confirmado a nadie, así que el fancast vuelve a estar abierto y ardiendo, como cada vez que sale el tema. Recordaréis que durante una temporada el sueño colectivo fue Jessica Chastain para Celia St. James, hasta que ella misma se encargó de bajarnos de la nube dejando claro que no iba a pasar. Desde entonces hemos barajado de todo, de Ana de Armas a Eiza González para una posible Evelyn, y una lista interminable de nombres para Celia. Mientras no haya nada firmado, todo vale y nada es real, así que adelante con vuestras teorías en los comentarios.

Y así estamos otra vez, en el mismo punto de siempre: con la esperanza intacta y la paciencia un poco más corta. Ojalá Kendrick sea la definitiva, la que por fin saque adelante una película que llevamos demasiado tiempo imaginando. Y ojalá, sobre todo, que cuando por fin llegue, Evelyn y Celia sigan siendo el huracán con vestido verde esmeralda que nos rompió por dentro en papel. Porque si algo no le vamos a perdonar a esta adaptación es que nos cuenten la vida de Evelyn Hugo y nos escamoteen lo único que de verdad importaba. Os mantenemos informadas, como siempre. Y esta vez, con la tila ya servida.

Vía: Variety

Premios Triángulo 2026: una noche de memoria, visibilidad y orgullo en el 40 aniversario de COGAM

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Esta semana tuve la suerte de asistir a la ceremonia de entrega de los Premios Triángulo 2026, organizados por COGAM, una entidad que además celebra este año su 40 aniversario en la defensa de los derechos, la visibilidad y la igualdad del colectivo LGTBI+.

La gala reunió a activistas, representantes del mundo de la cultura, la comunicación, la educación y la sociedad civil en una noche marcada por la emoción, la memoria y la reivindicación. Porque los Premios Triángulo no son únicamente una celebración. Son también un recordatorio de todo lo que se ha conseguido, de todo lo que queda por defender y de la importancia de seguir plantando cara a los discursos de odio.

Entre las categorías reconocidas estuvieron el Triángulo Aliada, el Triángulo Pedro Zerolo, el Triángulo Rosa, el Premio Visibilidad, Cultura, Comunicación o Educación, entre otros galardones que ponen el foco en distintas formas de compromiso con la comunidad LGTBI+.

Uno de los momentos más especiales de la noche fue el discurso de Alana Portero, reconocida con el Premio Triángulo Cultura. La escritora ofreció una de las intervenciones más profundas y conmovedoras de la ceremonia, con una reivindicación muy necesaria de las personas mayores LGTBI+, tantas veces olvidadas cuando llega la vejez. Sus palabras sirvieron para recordar que la memoria también es una forma de justicia y que ninguna generación debería quedar fuera del relato colectivo.

La gala dejó discursos emocionantes, agradecimientos sinceros y una sensación clara: la visibilidad sigue siendo imprescindible. En un momento en el que los derechos conquistados vuelven a ser cuestionados desde demasiados lugares, espacios como estos ayudan a sostener comunidad, memoria y resistencia.

Gracias, COGAM, por vuestra labor diaria, por vuestra visibilidad, por vuestra lucha contra los discursos de odio y por seguir abriendo camino.

Por 40 años más.

LELO Switch, el vibrador doble para quienes quieren tenerlo todo

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Dicen que la vida va de tomar decisiones. Para algunas personas es un proceso rápido y analítico, y para otras resulta más complejo. Me incluyo en el segundo grupo, porque decidir implica elegir una opción y descartar otra… Y lo reconozco: a veces me gustaría que la decisión fuera quedarme con ambas opciones; ¿por qué elegir si puedes tenerlo todo?

Es la pregunta que resuelve LELO con su nuevo juguete, donde pone el lujo y la tecnología al servicio del placer una vez más. ¿El resultado? El nuevo LELO Switch, un vibrador de dos extremos. Generalmente, los vibradores dobles suelen ser para la penetración en ambos casos, pero Switch nos ofrece un vibrador para la penetración y un cabezal tipo magic wand para una estimulación externa completa.

Como dato curioso, Switch no es la primera magic wand de LELO. De hecho, hace unos años probé su versión grande, con un cabezal generoso que estimulaba la vulva al completo y que sigue estando en mi cajón de favoritos. También existe la versión mediana, que es más parecida en dimensiones y peso a la nueva Switch. En este caso, Switch mide 21,7 cm de largo, de los cuales 8,3 cm son insertables. Eso la convierte en una magic wand mucho más manejable y compacta frente a las clásicas.

El diseño, igual que el resto de los productos de la marca sueca, desprende lujo y sofisticación. Fabricado en silicona respetuosa con el cuerpo y disponible en tres colores, tiene una forma elegante y curva que se adapta a la anatomía de la vagina y hace que la inserción sea agradable. La textura suave y estriada, además, acompaña la penetración y la estimulación externa también desde el cabezal. Tiene un peso que no alcanza los 170 gr, lo cual hace que sea un juguete fácil de sostener y de utilizar.

Así que Switch llega con un concepto muy novedoso: un juguete 2 en 1, mitad vibrador y mitad magic wand, y eso tiene una ventaja evidente que es su versatilidad. Independientemente de si eres más de estimulación interna como externa o ambas Switch puede encajar contigo… y ofrecerte muchas maneras de darte placer.

Ambos extremos están perfectamente diseñados para estimular la zona de la que se van a ocupar. Si usamos el juguete como magic wand acabaremos rendides a una estimulación amplia y potente en la vulva gracias al cabezal redondeado y ancho, y si lo usamos como vibrador podemos dirigirlo a la zona exacta que dispara nuestro deseo con su punta curva y precisa. Sea cual sea el uso que quieras darle, mi consejo es que utilices lubricante de base agua para que la penetración o la estimulación externa sea más agradable y sin fricción, así protegemos una zona tan sensible como es la vulva.

Por si no fuera poco, Switch tiene dos motores, uno en cada extremo, para que la vibración se sienta en ambos lados con intensidad y potencia. Dispone de 10 modos de vibración cuya intensidad se puede regular, y 2 modos adicionales en la aplicación, el as bajo la manga de este vibrador.

Switch nos ofrece la posibilidad de conectarlo con la aplicación de LELO. La conexión con el dispositivo es sencilla, basta con pulsar el botón () durante unos segundos hasta que parpadee y, luego, volver a pulsar una vez para confirmar la conexión. Dentro de la app tenemos varias opciones, pero podemos empezar por elegir el modo de entre los 10 disponibles, y también encontraremos 3 maneras de controlar la intensidad. El modo avanzado esconde los dos modos adicionales: Terminar/Finish me off y Fuera de control/Out of control. Si quieres saber más sobre qué ofrece la aplicación, te lo explico con todo lujo de detalles en la reseña de Gigi 3.

La interfaz Insignia te resultará familiar si ya tienes otros juguetes eróticos de LELO y está formada por tres botones. El botón () sirve para encender el juguete y cambiar de modo, mientras que con + y – graduamos la intensidad. Para apagarlo, hay que pulsar () durante varios segundos. Este juguete, además, tiene modo de viaje, que va fenomenal para bloquearlo durante el transporte al pulsar + y – durante varios segundos.

Por tanto, estamos ante un juguete de estimulación doble, aunque no simultánea: mientras usemos uno de los extremos, el otro funcionará como mango. Si bien es un juguete ergonómico en uso, su función dual tiene un precio, y es cierto que cuando lo sostenemos desde el cabezal no sintamos la misma comodidad que cuando lo sostenemos desde el extremo insertable, sobre todo por falta de costumbre a agarrar una forma redonda. A ello se le suma el detalle de que, aunque tiene motores independientes, la vibración irradia en el extremo que no estamos utilizando, y a la larga puede resultar algo molesto.

Pero, como se suele decir, si la vida te da limones, haz limonada. Y lo cierto es que la aparente desventaja de la vibración que hace el eco en el otro extremo puede convertirse en todo lo contrario. Switch no es, en sí mismo, un juguete diseñado para parejas de dos vulvas, pero si una de las dos personas se introduce el extremo tipo dildo, la otra puede aprovechar la vibración residual desde el cabezal en diferentes posturas.

Y sí, podríamos decir que este es un juguete perfecto para su uso en solitario, pero también tiene muchas posibilidades en pareja. Para masajear, para acariciar o para estimular a tu amante mientras te practica sexo oral gracias a la longitud del mango.

En cualquier caso, este formato de cabezal/vibrador que se puede utilizar como mango requiere una higiene mayor. Con este juguete es más importante, si cabe, tener las manos limpias antes de usarlo, y asegurarnos de que el extremo que queremos usar esté limpio. Para la limpieza se puede lavar con agua y jabón neutro o con un limpiador de juguetes específico.

A pesar de la potencia de sus motores, Switch es un juguete silencioso. Funciona con batería recargable, y tiene el orificio de carga en la parte contraria a la interfaz. Bastarán un par de horas de carga para otras dos de uso. También es sumergible, por lo que es compatible con la bañera y la ducha. Al igual que los juguetes de LELO más recientes, tiene una función de apagado automático cada 20 minutos para proteger el motor y alargar su vida útil.

El packaging es, como en el resto de productos de la marca, igual de elegante y misterioso. Switch viene en una caja negra cuyo interior vemos desde una ventanita transparente, y el juguete está colocado en una superficie de espuma. En la caja se incluye el cable para cargar el juguete, la garantía de 2 años y la garantía de calidad, un pequeño manual de uso, un sobre de lubricante monodosis y una bolsita de satén para facilitar el almacenamiento y el transporte.

En cuanto al precio, si tenemos en cuenta que tenemos un juguete 2 en 1, con 2 motores, la mejor tecnología y los mejores acabados y muchísimas posibilidades de uso… tiene un coste adecuado para un vibrador de lujo como es Switch. Lo bueno, además, es que gracias a su versatilidad la inversión es mucho más segura: estoy convencida de que este juguete tendrá como mínimo una forma de hacerte tocar las estrellas.

En definitiva: LELO Switch es el juguete ideal para quienes no se deciden o para quienes han decidido que lo quieren todo. Con su estimulación externa e interna nos ofrece infinitas posibilidades de juego, a solas y en pareja. Tiene un motor potente, un acabado delicado y lujoso y un rango de modos e intensidades para adaptarse a lo que necesites en cada momento. Como te decía al principio, ¿para qué elegir si puedes tenerlo todo?

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