Unnamed, Hay una lesbiana en mi sopa

Una de las grandes figuras de la Guerra Fría, aunque muy pocas veces se la recuerde, es Sally Ride. Mientras dos astronautas del bloque soviético, las míticas Terehskova y Savitskaja, ya habían recibido todos los honores posibles por parte del este, en Estados Unidos todavía ninguna mujer se había paseado por el espacio. Tuvimos que esperar a nada más y nada menos que 1983 para que Sally Ride se montara a borde de la séptima misión del transbordador espacial, escribiendo no sólo historia del espacio, sino historia de las mujeres.

Sally Ride murió en 2012 de cáncer de páncreas, y sólo entonces su pareja habló de su relación. Tam O’Shaughnessy, una ex tenista y maestra, había pasado toda una vida al lado de Sally: se conocían desde que eran adolescentes y habían estado juntas por 27 años. Como pareja, también habían escrito libros populares para niños y fundó «Sally Ride Science», una asociación que trabaja para promover las carreras científicas entre las niñas, en honor a la mujer con la que había compartido su vida.

Hubo que esperar a la muerte de la astronauta para que su pareja hablara de su relación entre otras razones porque era la época del Don’t ask, Don’t tell, la ley que impedía preguntar a los militares sobre su orientación sexual, y a estos hablar sobre ella. Hoy Sally hubiera cumplido 64 años, y Google la homenajea a su manera, recordándola con un moodle precioso. Un bonito detalle.