Como nunca está de más recomendar San Junipero, pues allá vamos otra vez: este episodio de Black Mirror que Netflix lanzó el año pasado es una de las maravillas de la televisión contemporánea. Conjuga perfectamente distopía con actualidad, y, además, lo hace extrapolando una realidad universal, yendo de lo concreto a lo general, y sumergiendo a los espectadores en una historia de amor que, ay, nos gustó mucho. Qué le vamos a hacer cuando nos dan visibilidad y representación bien hecha. Pues enamorarnos, claro.

El caso es que Charlie Brooker, creador de la serie, ha estado hablando con Vulture, y les ha contado que en dicho episodio iba a meterse una escena que, bueno, es probablemente lo más triste que hemos oído en mucho tiempo.

Iba a hacer una secuencia en la que el personaje de Gugu Mbatha-Raw pasaba tiempo en una guardería, y es entonces cuando te dabas cuenta de que todos esos niños estaban muertos. Nos dimos cuenta de que iba a ser demasiado triste

Eh… Pues sí, la verdad que sí. Dentro de toda la angustia que provoca el episodio, que es de esos de llorar, pero llorar de verdad, sólo faltaba esta puntilla para hacerlo todavía más triste. Menos mal que lo dejaron como está.

Vía: Vulture

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