Este año 2017, como ya he dicho muchas veces y vuelvo a repetir, ha sido el año de Gloria Fuertes. Mucho se ha hablado de esta magnífica escritora y, aún así, no es suficiente.

Este ha sido el año del centenario de su nacimiento. También ha sido el año en que más y mejor hemos leído a Gloria, el año en que la hemos conocido un poquito más, y el año en que, aunque sea de manera póstuma, la hemos reconocido como la grandísima poetisa que era.

Durante los últimos 12 meses han sido muchos los homenajes que se le han hecho, especialmente en su ciudad natal, Madrid, donde una plaza de Lavapiés lleva ahora su nombre, pudimos encontrar versos suyos en los lugares más inesperados, y las actividades para acercarnos a su figura han sido muchas.

Por todo esto, el 2017 no podía terminar de ninguna otra manera que con una postal navideña, enviada por la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, a personalidades, dibujada por Paco Roca, y en la que vemos a Gloria Fuertes dar «cucuruchos de letras» a los niños en la Plaza Mayor de la capital.