Gossip 2, Hay una lesbiana en mi sopaDichosa señá Virtudes. Joder la vieja como corre cuando quiere. Me ha dejado en tierra, y ya no está una para subir a pata los 5 pisos que me separan de la puerta de mi casa con las bolsas del Mercafur a rebosar. Yo me siento en las escaleras y a esperar tan ricamente jugando al candy crush.

 

5 MINUTOS DESPUÉS. APARECE LA VECINA DEL 5ºB

 

–¡Coño vecina! ¡Jelous!

Mi vecina de enfrente. Se ha mudado hace poco, y dicen las cotillas del primero que es libanesa. No sé dónde se piensan esas señoras que está El Líbano, porque tiene un acento de Albacete que tira de espaldas. Esta lo que es, es bollera perdida, que tiene cara de gustarle el marisqueo más que a un tonto una tiza.

 

–¡¡¡¡¡ASCENSOOOOOOOOOOOOOOOOOOR!!!!!! AMOS HOMBRE QUE ME MEO EN MUCHA ABUNDANCIAAAAAAaaaaAAaAaaaaa…

Libanesa no sé, pero fina y coqueta un rato largo. La virgen del abrigo que pana qué alaridos. Qué envidia de pulmones. Mañana mismo dejo de fumar.

—Pues va para largo. La señá Virtudes, la del 7º, ha subido medio Mercafur en bolsas, y la jodía bloquea el ascensor hasta que termina de meterlo todo en casa.

—BIFUIUEHsjnclckfvlefnvlefiwñwdid…

—Ainssssssssssss… vecina, parece que nos empieza a flojear el muelle, ¿eh? De aquí a nada te veo con las Pipisec.

—Pipi… ¿qué?

—Las compresas esas para las pérdidas de orina. ¿No has visto nunca los anuncios?

—Anun… ¿qué?

—Anuncios… Esas cosas con las que interrumpen las películas en Danpena3, y que en 20 segundos intentan convencerte para que compres cosas.

—Ahhhhhhhhhhhhhhhhhh… Vaaaaaale. Es que yo no compro cosas. No lo necesito.

Espera, que la libanesa está de la olla y ahora resulta que vive del aire.

—¿No compras cosas?

—Nop. Supongo que por eso a mí no me ponen anuncios. Es una pérdida de tiempo y dinero, y no está la cosa para desperdiciar ninguna de las dos cosas, ¿no crees?

Definitivamente, aquí a mi prima le derrapa la neurona incluso en punto muerto.

—A ver, niña. Tú comes, ¿no? ¿usas ropa? ¿ves películas? Pues tendrás que comprarlas, vamos, digo yo.

—Yo no compro. Yo conjuro.

Soy una druida feral con poderes druídicos de nivel 95. Hago un “Hocus Pocus”, chasqueo así los dedos y consigo materializar cualquier cosa que necesite.

Druida dice la japuta. La niña esta me está vacilando y todavía se va a llevar un bolsazo que le voy a cambiar los empastes de sitio.

Druida dice. Anda que…

—¡Anda mira! ¡El ascensor! Trae un par de bolsas, que te echo una mano.

—Que maja. ¿Y no puedes hacerlas levitar o algo?

—Levitar aún no está entre mis múltiples habilidades, pero sí que puedo invitarte a un café, si quieres. Y te cuento más cosas sobre la vida de las lesb…digoooooodruidas.

—Ná, deja. Que tengo que hacer la comida y mientras se prepara el café y no, se me escapa el tiempo.

—Pasa mujer, no tengas miedo. Que no muerdo. Al menos no antes del tercer café.

—Que no, que no. Que no quiero molestar, chiquilla. No manches la cafetera por mí.

—¿Manchar? No voy a manchar nada ¿Recuerdas? Hocus pocus…

Japuta la bollera que me vuelve a vacilar con el temit… ¡hostias! ¡Si huele a café!

3 Comentarios

  1. Yo también!!! Yo también quiero más! Suerte que lo he leído en casa y no en ee bus que ha sido ver Druida feral lv95 y no podía para de reír…la «loca» del quinto vacila con el World of Warcraft? Son buenísimas!!!!

Comments are closed.