
La semana pasada celebramos doblete, el día del libro y el día de la visibilidad lésbica, y aunque llego tarde a los dos (peeeerdón), en mi defensa diré que vengo con buenas cositas bajo el brazo. Más bien con una buena cosita bajo el brazo, porque ya se sabe que más vale calidad que cantidad.
Hoy os vengo a hablar de Gwarlar, lo ultimísimo de Vanesa Figal, guionista de aquellas croquetas con espadas que nos enamoraron hace dos años ya en Nebesta y de la que ya os hablamos en su día aquí y aquí. Gwarlar promete darnos también aventuras, fantasía y acción pero esta vez dejamos de un lado el mangañol de aventuras de corte más clasicote y nos adentramos en una historia más oscura cuyo apartado visual, de cuenta de Carlos Mercé, será lo primero que os llame la atención cuando lo tengáis en las manos. Mirad qué chulada.

Gwarlar sigue a Erola, una guerrera, y a Sirta, una druida, que son sorprendidas por una tormenta mientras cruzan una montaña. Las dos aventureras deberán hacer una parada inesperada en el camino y lo que inicialmente parecía una buena idea (chica, ¿qué puede pasar en un pueblo perdido en medio de la nada?), no lo va a ser tanto cuando una de las dos desaparezca (ups) y se tengan que enfrentar a unas adversidades no sólo meteorológicas.











