Que yo llego siempre tarde a todo es un hecho científicamente probado. Carmilla no iba a ser una excepción. Y es que hay un alto grado de probabilidad de que me acabe aún de subir recientemente a este tren (y a este ship), pero vamos, que de aquí ya no me baja nadie.

El caso es que la ocasión merece una celebración a modo de repaso a los mejores besos que Hollstein nos ha dejado ya para los anales de la historia de los ships croqueta. Y así, pues con tal motivo, alegramos un poco el cuerpo en este anodino día.

Classic Hollstein

Mira, ojalá esta clase de desayunos así a diario.

Gracias Kaitlyn por entrar en escena más tarde lo que te tocaba y dejar que Natasha y Elise siguieran a sus cosas. G R A C I A S.

El otro beso que tampoco estaba en el guión.

Temporada 3, capítulo 16. No finjáis que vosotras tampoco os lo sabéis de memoria, pillinas.

No tengo más que añadir, señoría.

Sobrecarga de cuquismo.

Ainnn…

Y este de regalo.