Hace un par de años, una noticia saltaba a la primera plana de los medios: Philip Anschutz, el dueño de AEG, empresa propietaria de Coachella, tenía unas conexiones bastante perturbadoras con grupos de alt-right, y, además, había realizado cuantiosas donaciones a grupos anti-LGBT. Nosotras, que no vamos a ir a Coachella en la vida (sorry por este golpe de realidad), poco podemos hacer además de saber esta información, pero hay quienes sí, como por ejemplo las hijas de Ewan McGregor, Esther y Clara.

Las dos chicas son modelos, y la pequeña, Esther, dejó claro en su perfil de Instagram (suponemos que en las stories, porque no lo vemos por ninguna parte) lo que pensaba del festival:

#notokaycoachella. I’ll take the time now to say – I’m bisexual.’

No está bien, Coachella. Además, aprovecho para decir que soy bisexual.

A continuación su hermana mayor le contestó: «Te quiero boo. Me subo al tren para decir que yo también soy bisexual. ¡Seguimos adelante»

En 2018, la modelo inglesa Cara Delevingne compartió con sus 41 millones de seguidores en Instagram que no asistiría al festival. Su publicación decía: «Me niego a ir a un festival que es propiedad de alguien que es anti-LGBT y pro-armas.»

Vía: Daily Mail