Teresa Castro es la creadora, guionista y dibujante de una de las tiras de cómic más divertidas sobre la realidad LGBT, L.S.B, Ana ¡El lesbicómic!. Hace muy poquito ha reeditado el libro que recoge todas las historias que ha ido publicando, y por esto hemos querido charlar un ratito con ella.

¿Cómo empezaste? ¿De dónde salió la idea del “Lesbicómic”?

La primera historieta que aparece en el cómic que ocupa nada más y nada menos quince páginas, me surgió de dentro, tenía la necesidad de contar cómo fue el descubrimiento de mi lesbianismo y mi salida del armario, una fuerza interior me impulsó a escribir y dibujar esta historieta que se quedó guardada en un cajón hasta que me acerqué a Gehitu (Asociación de gais, lesbianas, transexuales y bisexuales del País Vasco) y les pareció interesante empezar a publicar mis historietas en la revista gratuita que editan.

A partir de diciembre del 2013, mi personaje Ana empezó a aparecer en el Gehitu Magazine con historietas que tratan diversos aspectos del colectivo LGTBI+, como puede ser la salida del armario, la protección frente a las enfermedades de transmisión sexual en las relaciones entre mujeres, la vejez y el colectivo LGTB+, la intolerancia religiosas frente a la población LGTB+, además de otras historietas de carácter menos específico pero también muy comunes, como el primer amor o la necesidad de encajar en el entorno, en este caso lésbico, claro.

¿Qué te motivó a usar el cómic como medio para contar la historia de Ana?

En realidad creo que es un camino natural que he seguido, primero interesándome por la pintura y por la escritura, ganando algunos premios en esas disciplinas y si a eso le juntamos el hecho de que crecí leyendo aventuras de superhéroes, pues creo que era algo que tenía que surgir tarde o temprano, buscar mi manera de contar auténtica y creo que en el cómic he encontrado ese camino.

¿Cuánto hay de autobiográfico en las aventuras del personaje?

Pues mucho, la verdad, la primera historieta se puede decir que es real al 80%, el otro 20% lo pone la propia esencia del personaje ya que Ana se toma con mucho humor todo aquello que me hizo sufrir a mi cuando era más joven y estaba en búsqueda de mi yo verdadero. Esa es la principal diferencia entre Ana y yo, que ella lo vive todo con esa mirada de humor y esperanza, desdramatizando las situaciones, eso que nos hace tanta falta a las lesbianas a veces.

Según he ido publicando las historietas los temas se complicaban más para poder extraer de mi propia experiencia una anécdota que utilizar en el cómic, así que he tomado experiencias prestadas de otras personas de mi entorno, que, sin saberlo, me han ofrecido parte de su historia para crear la de Ana.

Aunque es cierto que según va pasando el tiempo Ana se va independizando más de mí y es más ella misma en cada historieta, impregnando de su propia esencia todo lo que narra, lo que se llama la rebelión del personaje, una experiencia superbonita para cualquier creadora que ve como su criatura empieza a volar casi sola.

También deciros que, para mí, crear a Ana ha sido un gran aprendizaje, no solo como artista, sino como persona, ya que me ha permitido ver con otra perspectiva mi propia realidad, la de las mujeres lesbianas y la del colectivo en general.

¿Te han llegado a comparar con Julie Doucet? ¿Hay alguna autora o autor de cómic que te haya servido de inspiración?

 Si, me han comparado con Julie Doucet y la verdad es que me quedé impresionada al leerlo porque admiro a la autora canadiense tanto por su estilo gráfico tan underground como por la desfachatez con la que aborda la temática sexual en sus historietas, me parece una autora de referencia imprescindible para cualquier aficionada al cómic, me hizo mucha ilusión esa comparación, pero no creo que yo llegue a su nivel, aunque nunca se sabe lo que una puede llegar a hacer…

En cuanto a referencias he leído, leo y admiro a multitud de autoras y autores, aunque últimamente presto más atención a las obras publicadas por mujeres, simplemente para compensar todos los años que he pasado leyendo cómics con autores y protagonistas masculinos y porque las temáticas que se abordan me suelen resultar más interesantes, pero venga, me voy a mojar con las referencias.

Evidentemente no puedo dejar de nombrar “Unas lesbianas de cuidado” de Alison Bechdel que es la enciclopedia de toda lesbiana comiquera, aunque desde mi punto de vista es una narración demasiado imbricada en la realidad estadounidense y a veces se hace complicado acercarse a esa realidad tan concreta que narra. En cuanto a autoras nacionales no tenemos una referencia tan clara como Alison en nuestro país, pero no puedo dejar de nombrar las obras de Isabel Franc y Susanna Martín, “Alicia en un mundo real” y “Samsamba” que, aun no siendo obras cuya temática central sea la orientación sexual de sus personajes, si aparece la realidad lésbica como un elemento imprescindible en la creación de la narración.

Y ya con otras temáticas puedo nombrar a Alex Robinson como el autor que me descubrió el costumbrismo en el cómic con su obra “Malas ventas” y Antonio Altarriba y sus guiones de las obras “El arte de volar” y “El ala rota” que me descubrió lo interesante que es indagar en la memoria propia y en la colectiva para obtener buenas historias. Puedo seguir, pero supongo que tenemos un espacio determinado para esta entrevista y os lo voy a llenar demasiado.

¿Has usado el Lesbicómic como complemento en talleres de diversidad sexual y de género, cuál ha sido la recepción por parte de los adolescentes? ¿Es más fácil visibilizar y educar a través de algo lúdico como el cómic?

En realidad yo me he lanzado en este 2019 a realizar una autoedición de “L.S.B., Ana ¡El lesbicómic!” porque ya tenía un precedente anterior, ya que en el 2017 me presenté a una iniciativa cultural de la Diputación Foral de Gipuzkoa para realizar una recopilación de las historietas de Ana en euskera y castellano y utilizar dicha publicación como material de apoyo en los talleres de diversidad sexual y de género que Gehitu realiza en las escuelas y en clubs de tiempo libre o similar. La idea es que las y los adolescentes se lleven a casa una publicación que repasa en clave de humor, algunos de los conceptos que se trabajan en los talleres y puedan captar otros matices que, tal vez, en las dinámicas del taller no se especifican suficientemente, además de lo interesante que resulta para cualquier miembro de la familia que, en su casa, exista una publicación que trata el tema del colectivo LGTB+.

Tras esta experiencia concreta de publicación para un determinado objetivo y la buena acogida que tuvo por parte de las y los educadores y de la población adolescente, es por lo que tenemos hoy en las librerías “L.S.B., Ana ¡El lesbicómic!- edición Deluxe” de esta misma publicación que incluye dos historietas inéditas que no entraron en la edición para los talleres, las tres historietas del 2018 y anexos sobre el proceso creativo y alguna que otra cosilla más.

Y claro que sí, el cómic es un medio increíble para acercarnos a todas las personas, especialmente a las nuevas generaciones y a las personas que no tienen costumbre de leer, creo que es más fácil que estas personas abran un cómic y lo hojeen que, que abran un libro o un folleto…, los dibujitos siempre atraen un poquito más que las letras. 

Teresa Castro

¿Qué mensaje te gustaría que le llegase a una lectora o lector del El lesbicómic?

Está claro que lo que pretendo con el cómic es que las personas con diversidad sexual o de género no pasen las experiencias que yo pasé o similares con la misma angustia, con el mismo sentimiento de soledad, que vean que hay personas que son como ellas y que pueden llevar una vida plena al igual que el resto de la población, quiero mostrar referentes positivos de las mujeres lesbianas, tanto para las propias mujeres lesbianas como para el resto de la población, evitando los típicos estereotipos que nos denigran como mujeres, quiero hacer que las personas con diversidad sexual y de género no se sientan solas ni extrañas y que las personas que estén a su alrededor comprendan la riqueza enorme que supone tener a su lado a personas con diversidad, en este caso con diversidad sexual, pero la diversidad de cualquier tipo es, siempre, una riqueza.

¿Tienes algún proyecto nuevo entre manos?

Evidentemente Ana continua sus andanzas en el Gehitu Magazine, así que a lo mejor dentro de otros cinco años tenemos otra recopilación de historietas J También continuo con mis habituales colaboraciones en “La gallina vasca” http://www.gallinavasca.com/ con tiras cómicas de carácter social y político y en el blog “1 de cada 10” del periódico “20minutos.es” http://www.gallinavasca.com/ con mis viñetas “Lesbianismo para principiantas” y entre medias participo en fanzines colectivos e intento presentar proyectos de temática social a instituciones y editoriales, vamos que no me aburro.

¿Qué otros cómics con contenido LGBT+ recomendarías a nuestras lectoras?

Pues además de los ya nombrados de Alison Bechdel e Isabel Franc/Susanna Martín existe una obra de dos autoras catalanas “Salidas de emergencia” que debe estar descatalogado y no he conseguido encontrar, también puedo nombrar, en manga, “Mi experiencia lesbiana con la soledad” de Kabi Nagata.

En cuanto otras temáticas hay que conocer a Ralf König que aborda el mundo gay con mucho humor, como autor español hay que conocer a Sebas Martín, con un dibujo mucho más realista que Köning.

Y cómics que abordan temáticas como la búsqueda de la identidad sexual voy a nombrar dos obras diferentes que me han enamorado ‘La favorita’, de Matthias Lehmann y “Face” de Rosario Villajos.

Y una novedad reciente que aún no he leído y que aborda la realidad de un adolescente trans “Llamadme Nathan” de Catherine Castro y Quentin Vuitton, que tiene muy buen pinta.

Podía seguir, pero supongo que hay que ir terminando…