Ayer salí a caminar mientras atardecía, luego hice las últimas pruebas con un juguetito y hoy te lo cuento todo en esta review. El fin de semana no podría haber ido mejor. Y te voy a decir una cosa, siempre me hace ilusión hablarte de nuevos productos porque intento que sean novedosos y originales, pero este… este es otro mundo, amigx.

La historia comienza el verano pasado, cuando te expliqué qué tal estaba Nora de Lovense, un vibrador tipo rabbit que permitía tener sexo a distancia. Pero sexo de cederse el control y jugar al mismo tiempo. Pues me quedé con unas ganas locas de probar su Lush 2, más que nada porque había oído hablar de él, pero sobre todo por su función como despertador. Debes saber que me cuesta mucho levantarme por las mañanas y la idea de que un juguete erótico me despertara de manera más sutil me pareció, cuanto menos, curiosa. Y hace unas semanas llega el repartidor, de sorpresa, con mi nuevo Lush 2.

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Es que no sé por dónde empezar. Habitualmente suelo contarte sobre su forma, ¿verdad? Pues este juguete es parte de la familia de los huevos vibradores. Es decir, juguetes pensados para introducirlos en la vagina y controlarlos de forma más o menos remota. Una actividad muy morbosa, ya te lo he comentado en alguna ocasión, así que un producto como este puede darle vidilla a tu vida sexual. Es que no hace falta ni que tengas amante, te puedes ir a dar una vuelta con él puesto e ir controlándolo sin que nadie se entere. De 6 a 10 o de 20 a 23.

Por eso tiene esta forma, porque la parte más gruesa queda dentro de la vagina. Ahí es donde se encuentra el motor, uno de los más potentes en este tipo de vibradores que he probado. Esta versión actual ha sido optimizada, por eso el motor es más grande y potente. El cablecito queda fuera, claro, y ese extremo sirve para tres cosas: alojar el chip Bluetooth para que la conectividad sea infalible, apagar y encender Lush 2 y cambiar manualmente de patrón. Ubicación 10/10, porque es accesible y no tienes que hacer virguerías para algo tan sencillo como apagarlo.

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Una cosilla que he descubierto al probarlo es que el cablecito es placentero. Y pensarás: “¿cómo puede ser eso si no va dentro?”. Porque es flexible, entonces puedes colocarlo entre tus labios menores y, como la vibración del motor hace eco en el cablecito, también los estimula. Claro que, si eres más de clítoris, no tendrás suficiente con Lush 2 y tal vez tengas que recurrir a la estimulación manual o con otro juguete externo. De todos modos, como complemento está bastante bien. Ten presente que nuestro clítoris no está solo fuera, sino que es un órgano grande a cuyas terminaciones nerviosas se puede acceder desde distintos lugares.

Uno de los peligros de estos huevos es que atenten contra sí mismos. Es decir, que sean tan ruidosos que no puedas utilizarlos para esas actividades morbosas. No es el caso de Lush 2, que promete un máximo de 45,5 decibelios y lo cumple. Una vez dentro, solo tú sabes que lo llevas puesto. Casi como un tampón, pero infinitamente más placentero. Además, la batería es bastante duradera, con casi tres horas de uso continuo.

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¿Y qué contarte sobre todas sus funciones? Es que no acabo. Tendrás que bajarte la app LovenseRemote, emparejarla con Lush 2 y elegir el modo Control remoto. Aquí te explico con detalle cómo llevar a cabo estos pasos. Como también te cuento en esa reseña sobre el uso en pareja (que la app os deja chatear y enviaros fotos, controlar los juguetes respectivamente…), en esta ocasión voy a centrarme en cómo lo puedes usar tú.

Bien, dentro de Control remoto hay varias opciones para manejarlo:

  • Panel tradicional: es un controlador que va de menos a más vibración. Solo tienes que deslizar para encontrar la intensidad que más te guste. Esta es una vibración continua.
  • Control remoto: te da dos opciones más. Loop es para crear patrones que ascienden y descienden y los va reproduciendo una vez tras otra. Para crear uno, mueve el círculo rosa con tu dedo. Cuanto más arriba lo desplaces, más intensa será la vibración. Float se queda en el punto de la escala que tú elijas.

Como sea, poder controlarlo en modo manos libres es un plus. También hay varios patrones en Mis patrones (menú) y en la parte inferior derecha puedes ver patrones creados por otras personas y reproducirlos. De todas formas, la app te da cantidad de posibilidades, estos son algunos ejemplos:

  • Hacer que el juguete vibre al ritmo de tu canción favorita. Tendrás que vincular la app a tu cuenta de Spotify o dispositivo y listo.
  • Hacer que el juguete vibre al ritmo de un sonido que capta a través del micrófono. Puedes cantar o… hacer mayonesa.
  • Permitir a tu pareja que lo controle esté donde esté. Dentro de esta categoría: que reproduzca automáticamente los patrones que te envía tu pareja o sus alarmas, que vibre cuando te manda un mensaje a través del chat de la aplicación, que pueda controlar el juguete sin pedirte permiso cada vez…
  • Despertarte de la siesta con mucha tranquilidad.

Esta última función me interesaba especialmente por lo que comentaba arriba, y también porque nunca había visto un juguete que pudiera hacer algo así. No sé qué me hace sentir más en un capítulo de Black Mirror, si la pandemia o que un vibrador me despierte suavemente por las mañanas.

Pues bien, tú puedes configurar tu alarma para la hora y el día que quieras, decidir si quieres que suene o vibre, con qué patrón va a despertarte (hay algunos bruscos y otros que van in crescendo), cuánto va a durar esa alarma (guiño guiño), si la puedes posponer y cuántas veces… en fin, adiós a la alarma del iPhone. A mí me ha encantado, qué te voy a decir. Es original, funciona de maravilla y hace bien a la humanidad con sus despertares sutiles.

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Como todo lo bueno, es recargable. Tardará unos 70 minutos o hasta que la luz se apague, lo que ocurra antes. Puedes utilizarlo en la bañera y ha sido creado con materiales respetuosos con el cuerpo. Tiene un año de garantía y un packaging donde va bien protegido. He echado de menos, eso sí, una bolsita de tela para guardarlo si no queremos usar la caja.

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Sobre el precio, que seguro que te lo estás preguntando. Acabo de mirarlo ahora y, sinceramente, me esperaba que con todo lo que puedes hacer con el juguete fuera más caro. Es una inversión que puede revolucionar tu vida sexual de tal manera que me parece correcta.

En resumen: Lush 2 ofrece tantas posibilidades como colores hay en este mundo, con una app superintuitiva y fácil de utilizar, es potente y muy silencioso. Un juguete perfecto en plena época de distancia social, en plena relación a distancia o en plena situación de morbo absoluto.

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