Tenemos claro que cuando dicen eso de “Disfruta de las pequeñas cosas de la vida” se refieren al clítoris, ¿verdad? Espero no ser la única que lo piensa, aunque la realidad es que este órgano es más grande de lo que creemos. Esa famosa frase también sirve para juguetes como el que te voy a enseñar hoy: un estimulador externo para que lo lleves en las bragas, tanga, bóxeres o tu ropa interior favorita. Se llama Ferri y, aunque te recuerde a un barco enorme, es más pequeño de lo que puedas imaginar. Su grandeza, como la del clítoris, está dentro.

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Ferri, de la marca Lovense, mide poco más de siete centímetros y tiene una forma que se adapta a tu anatomía. Es lo que irá en contacto con tu clítoris, por dentro de la ropa interior, mientras que el imán irá colocado fuera. De este modo aseguramos el ajuste, porque una vez pongas el imán el juguete no se va a mover.

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Seguro que ya tienes ideas en mente: por casa, para ir a hacer la compra, a dar un paseo, en una comida, una cita… puedes llevarlo cuando quieras, porque es superdiscreto y nadie se enterará de que hay un juguete entre tus piernas.

A diferencia de productos similares, en este caso puedes poner el juguete justo sobre tu clítoris. Con las bragas vibradoras, por ejemplo, ya te encontrabas el área donde vibraba y no podías hacer que estimulara más arriba o más abajo. Sabemos que cada cuerpo es un mundo y, con Ferri, logras que se adapte al 100 % a tu cuerpo.

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Después de probarlo, te recomiendo que lo uses con ropa interior más bien ajustada y de tejido con cuerpo (evita microfibra, por ejemplo) y con otra prenda encima, como unas medias, mallas o pantalones. Así evitarás que el juguete caiga por el peso.

Tras este apunte, voy a contarte sobre la tecnología que hay dentro de este artilugio tan pequeño. Tiene un motor muy potente pero silencioso. Eso lo convierte en un juguete perfecto para utilizar en público, porque no llega a los 45 decibelios.

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Hablemos de algo más interesante: ¿cómo se controla? Tienes dos opciones, o bien utilizar el botón de Ferri o la aplicación. Si decides usar el botón, encontrarás tres niveles de vibración y cuatro patrones pulsando (unos tres segundos para encender y apagar y una pulsación para cambiar de modo). Sin embargo, a través de la aplicación puedes dar con infinitas maneras de estimularte: ajustando patrones y niveles a tu gusto, haciendo que vibre al ritmo de tu canción favorita o el sonido ambiente e, incluso, creando tu propio patrón.

La app también permite que utilices la alarma y debo decir que es una opción maravillosa, mejora cualquier despertar. Puedes configurarla a la hora que quieras y, cuando llegue el momento, comenzará a vibrar como tú hayas indicado (intensidad, patrón…). También podrás cederle el control a tu pareja y que controle tu juguete esté donde esté, ¿qué tal suena? Ferri es apto para relaciones a distancia y distancias de seguridad.  

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Si te interesa más la app te recomiendo que releas mi review de Nora, donde hablé largo y tendido de todas sus funcionalidades. Por ahora, quédate con que es muy intuitiva, fácil de sincronizar con el juguete y puedes hacer de todo con ella.  

En la foto verás que el juguete tiene dos círculos metálicos. Es el puerto de carga magnético al que conectarás el cargador. Necesitará unos 60 minutos para divertirte con él alrededor de tres horas. Lo cierto es que los juguetes de Lovense tienen una autonomía interesante, incluso puedes ver cuánta batería les queda desde la aplicación. Además, Ferri es resistente al agua: ¿te hace una sesión de jacuzzi?

A pesar de que estamos hablando de un vibrador externo pensado para llevar en la ropa interior, también puedes usarlo como bala. Hasta puedes jugar con ambas caras y descubrirás que en el lado más ancho la vibración es más potente que en el puntiagudo. Este contraste es perfecto para explorarte e ir estimulándote poco a poco.

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Me ha gustado especialmente el packaging de Ferri, porque es bastante minimalista. No se ha usado más espacio del que requiere el juguete para que te llegue bien protegido. Además del producto, hay dos imanes (por si pierdes uno), el cargador, el manual de uso y una bolsa de satén para que lo guardes.

Vayamos al precio, ¿compensa? Los juguetes de Lovense están por encima de los productos de gama media. Se nota en el desarrollo de la aplicación, en el acabado de los juguetes y en los materiales. Sin embargo, Ferri es más económico que otros vibradores externos magnéticos con respecto a la competencia.

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En resumen: Ferri es una opción estupenda para estos tiempos donde la distancia nos impide estar tan cerca como nos gustaría. Gracias a la aplicación, podrás controlar el juguete desde donde quieras y disfrutar de una sesión de estimulación muy discreta estés donde estés. Potencia, comodidad y versatilidad son tres palabras que representan a Ferri a la perfección

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