Hay productos eróticos con nombres originales (y te los he enseñado: Emojibator, Oh! Holy Mary, Darling Devil, entre otros), y luego está este juguete del que te voy a hablar hoy. En Nomi Tang les gusta el riesgo, mucho, al parecer, porque se han atrevido a bautizar a un vibrador como Better Than Chocolate 2 (es decir, Mejor que el chocolate 2).
Partiendo del nombre del producto, las expectativas están muy altas. ¿Las cumplirá? ¿Será, de verdad, mejor que el chocolate? Ahora veremos, porque justamente yo soy muy fan del chocolate y es difícil superarlo.
¿Por dónde empiezo? Vale, el diseño. ¿Qué piensas tú? Bonito es un rato, ¿eh? Además, esa forma tan peculiar que tiene es bastante ergonómica. Al ser puntiagudo por donde tiene el motor, la vibración en el clítoris es mucho más precisa. Está disponible en varios colores: negro, morado, rosa y azul. Para todos los gustos.

Pasamos al motor: ¿qué tiene de interesante? Pues que, una vez lo enciendes pulsando el botón, tiene cinco patrones de vibración con los que puedes jugar tan solo presionando de nuevo dicho botón. Pero hay algo que me ha impresionado mucho de este vibrador: el control i-touch. Seguro que no sabrás lo que es (tranquila, yo tampoco lo sabía antes), pero antes de nada: fíjate en la imagen. ¿Ves esa tirita blanca? Pues es una especie de ratón, como el del portátil, que funciona como una ruedecilla. Si lo mueves en dirección al botón aumenta la potencia, y si lo mueves hacia el lado contrario disminuye. A-LU-CI-NAN-TE. Me ha gustado porque algunos vibradores tienen botones demasiado pequeños o están muy escondidos, y con esta ruedecilla nos ahorramos todos esos problemas.

Como todos los vibradores buenos es recargable. Te advierto que la clavija es muy larga, pero no te asustes: tienes que meterla hasta el fondo (no pienses mal, anda), aunque llegue un punto donde parece que se ha estancado tú sigue metiéndola (ya te vale, qué mente más sucia). Esto te lo digo para que no te asustes y así ahorrarte el momento «ay, que lo rompo» por el que yo he pasado. Con una carga completa de cinco horas podrás disfrutarlo entre dos y cuatro horas. También es sumergible hasta un metro de profundidad, así que si quieres llevártelo a la piscina que sea a la infantil. O no, mejor no. Eso sí, en la bañera ningún problema.

¿Y a ti qué te ha parecido? Sé que quieres preguntármelo justo ahora. ¿Original? Seguro. ¿Funcional? Sin duda. ¿Innovador? Mucho. Ahora bien, la potencia se me ha quedado un poquito corta. Cuando me iba a la máxima pensaba que me hubiera gustado un poquito más de caña… que quizá no habría usado, pero está bien que los juguetes tengan un rango amplio de potencia, creo yo.
Lo que vengo a decir con esto es que el clítoris es nuestro órgano de placer por defecto y, por lo menos a mí, me resulta imprescindible estimularlo para alcanzar el orgasmo. He probado otros vibradores clitorianos más potentes que este, aunque recomiendo Better Than Chocolate 2 si no tienes un clítoris superexigente. Pero no te voy a mentir: he llegado al orgasmo, y he llegado al orgasmo muy bien, gracias. Simplemente me choca un poco el hecho de haberlo hecho usando la máxima velocidad, cuando no suelo subir tanto con otros juguetes.

El packaging, querida, el packaging. Madre mía, si parece que me he comprado una joya en Tiffany. Qué bonito.
Así pues: ¿es mejor que el chocolate? Para mí está cerca, pero ya sabes: cada mujer es un mundo. Para emitir un juicio riguroso tendrás que probarlo.

¿Qué te parece a ti? ¿Tienes un clítoris normal, exigente o superexigente? Pregúntale, a ver qué te dice, quizá Better Than Chocolate 2 sea tu nueva adicción.
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En uno de los últimos episodios veíamos como las dos mujeres iban quedando y tal, pero en una maniobra que los guionistas se han sacado un poco de la manga, la hija de Arizona y Callie, Sofía, le comunicaba a su madre vía sms que se iba a vivir con ella. Lo normal, así de repente un sábado noche te da el cuqui y hala, cambio de domicilio, de Nueva York a Seattle. Chas. Cuando vimos a Carina torcer el morro, ya sabíamos que mucha gracia no le hacía.
Efectivamente: Carina besándose con Owen en un cuartito de las escobas. Muy fuerte, amigas. Dejando a un lado que Owen es, bueno, una persona no muy alegre (cof), el sustito viene porque a veces se nos olvida, lamentablemente con bastante frecuencia, que existen personas bisexuales. Es decir: que si, que ha estado saliendo con Arizona, pero que eso no quita que le gusten también los hombres. Y claro, si nadie se lo ha preguntado, pues cómo lo vamos a saber.





¿Hay alguien que todavía se atreva a ver Once upon a time? Nosotras vamos a serte sinceras: se nos había olvidado que existía. Tal cual. Sabiendo que Emma y Regina jamás van a acabar juntas, y habiendo agotado toda nuestra imaginación, hemos pasado de la serie para recabar en prados más verdes, o lo que es lo mismo, series en las que haya parejas de chicas de verdad, no de engañifa. Que sí, que a veces hay besos como el de Caperu y Dorothy, princesas bisexuales como Mulán, y todo lo que queráis, pero… pero eso. Ya sabéis. Perecita.
El caso es que a lo mejor (jeje: no) tenemos que volver a verla (no way), porque Alicia, la del país de las Maravillas, ha contado en el último episodio que es lesbiana, y que una vez tuvo una novia que trabajó para Victoria Belfrey, el alter ego de la madrastra de la Cenicienta. Bueno, en realidad no es Alicia-Alicia, sino Tilly, la versión del mundo real. El co-creador 



