A Sarah Paulson hay que quererla. Hay que adorarla. Hay que sentir por ella adoración absoluta. No exagero lo más mínimo, no creáis. Es que cada cosa que hace es para rendirse a sus pies. Lo último, durante la Gala del Metropolitan que se celebró anoche en Nueva York. La actriz coincidió en la alfombra roja con Madonna, icono absoluto, y su cara al ver el estilismo de la cantante lo fue TODO.
No eres la única que piensa eso sobre el estilismo de camuflaje de Madonna. En absoluto. Sarah somos todas.
La gala del Metropolitan Museum of Art es el mejor escaparate de la creatividad aplicada al mundo de la moda. En los Oscar y los Globos de Oro, las celebs procuran arriesgar poco e ir a la seguridad de la elegancia más sobria. Pero aquí todo vale, y más si el tema es como el de este año, un homenaje a la diseñadora de Comme des Garçon Rei Kawakubo y a su filosofía de que para que algo sea bello, no tiene porqué ser bonito. La alfombra roja se llenó de extravagancias y locuras, aunque quizá menos de lo que esperábamos. Aquí están algunas de nuestras celebrities favoritas.
PVRIS es una banda de Massachusetts que lleva desde 2012 dando guerra por los escenarios de Estados Unidos. En España todavía no son excesivamente conocidos, pero muchas de las fans que tienen son, además de por su música, por su cantante. Lyndsey Gunnulfsen, croqueta orgullosa, impregna de fuerza y atractivo vocal a cada una de las canciones de su grupo, y lo mismo con los videoclips. Ayer, día uno, la banda lanzó Heaven, el primer single de su disco All We Know Of Heaven, All We Need Of Hell. Vamos a verlo.
Su nuevo trabajo verá la luz el 4 de agosto, pero mientras tanto están de gira por Estados Unidos acompañando a dos de los grandes de la música, Muse y Thirty Seconds to Mars. Casi nada. Estaremos atentas a este grupo.
Durante todo el mes de mayo del año pasado, nos propusimos un reto: descubrir nuevas voces femeninas, cantantes que, por una cosa u otra, no habíamos conocido todavía. Por eso, lanzamos el hashtag #Unamujeruntemazo para, entre todas, conformar una playlist para descubrir temazos cantados por mujeres.
Este año, retomamos la iniciativa. Durante todo el mes de mayo subiremos a nuestro Twitter un videoclip de una canción cantada por una mujer, una canción que nos guste especialmente por algo, o que queramos compartir sin más, bajo el hashtag #Unamujeruntemazo. Si te apetece sumarte, no tienes mas que hacer exactamente lo mismo. Al final, tendremos una playlist en Spotify con todas las que reunamos, como el año pasado. ¡Anímate!
Anja y Gro Hammerseng-Edin son dos grandes deportistas del mundo del Balonmano. Entre las dos suman varios campeonatos del mundo, europeos, e incluso medallas olímpicas. Ambas comparten la misma camiseta tanto en la selección como en su equipo, Larvick HK, uno de los equipos punteros de Europa y el más importante de Noruega. Pero no sólo son compañeras en el campo: desde hace muchos años son también pareja.
En 2013 nació su Hijo Mio y juntos hacen la familia más adorable de Noruega. Mio siempre lleva la camiseta del Larvick, a veces con el número de Gro y otras con el número de Anja.
Además, decidieron publicar un libro (ANJA + GRO = MIO) donde cuentan sus experiencias y todo el proceso que tuvieron que pasar, ya que además de la presión por ser deportista de élite, estaban esos grupos de personas ancladas en siglos anteriores criticándolas y cuestionando su maternidad. Por aquel entonces la sociedad noruega todavía no estaba totalmente adaptado a las formas modernas (y necesarias) de la familia, y Anja tuvo que firmar como «padre» en el hospital. Un año después decidieron casarse y desde entonces nos han ido dejando videos y fotos super adorables, sin olvidarnos que solo tienen una cuenta de instagram y la utilizan conjuntamente.
Por si eso no era suficientemente adorable os dejamos el video donde cuentan cómo se conocieron.
Rosa María Castaños, seudónimo de Elena Fortún, seudónimo a su vez de Encarnación Aragoneses Urquijo, es quién firma Oculto sendero. Novela autobiográfica y escrita durante el exilio en Argentina de la célebre escritora de Celia.
«Un acto de valentía no exento de miedos», así es como ha sido calificada la obra por Nuria Capdevila-Argüelles, catedrática de Estudios Hispánicos y encargada del prólogo, además de «un testimonio exhaustivo y clave para comprender la homosexualidad y la emancipación femenina en la España de las Vanguardias».
Elena Fortún nos lleva de viaje por la vida de María Luisa, que a la vez es la suya propia. Una mujer moldeada por la época que le tocó vivir, a caballo entre la tradición y el progreso. Una mujer que se sabe diferente, que no es como las demás, que no encaja, salvo cuando está con aquellas que son como ella, aquellas que comparten su misma rareza y eso que las hace especiales, su homosexualidad.
Tras una infancia y una adolescencia en permanente conflicto entre lo que quiere ella y lo que ha de hacer por ser demasiado rebelde, demasiado masculina, demasiado torpe para encontrar un buen marido, entra en un permanente estado de fracaso personal, represión y desdicha que parece no tener fin. Será en las Islas Canarias donde conseguirá dejar atrás esta situación a la vez que hace lo mismo con los convencionalismos y las rígidas normas que impone la sociedad sobre el sexo femenino. Será en este momento donde María Luisa alcanza su plenitud, personal y artística.
Con un tono melancólico y el estilo inconfundible de Elena Fortún, que la delatan como autora, Oculto sendero ha sido un gran descubrimiento. Un libro, hasta hace poco todavía inédito, necesario que ofrece una visión única sobre una época, la España anterior al 36, y una mujer, interesantes y fascinantes por igual.
Cuando publiqué Nico, por favor había dos preguntas que lectores y lectoras me hacían siempre. La primera era si la novela era autobiográfica. La segunda era, más allá de mi pseudónimo, cuál era mi cuenta de twitter personal.
A la primera respondo que hasta cierto punto sí. Y ese punto es cuando los caminos de Nico y la chica del metro se separan al principio de la novela.
A la segunda respondo siempre lo mismo: la cuenta de @nicoporfavor es más personal que la “personal”.
El pasado 26 de abril celebramos el Día de la Visibilidad Lésbica y siempre que se acerca esa fecha se me pasa la misma idea por la cabeza: ¿Y si digo quién soy? Para desecharla al instante siguiente: ¿Acaso importa?
Ya lo he comentado en alguna ocasión, para mí el pseudónimo es como una capa en todas sus acepciones: me protege, separa dos realidades y me da superpoderes. Pero no niego la contradicción que implica ponérmela. Me invisibilizo premeditadamente para visibilizar mis historias. De otra manera, no me vería capaz de poder escribirlas.
Pregunté a algunas compañeras escritoras de historias lésbicas que también usan sobrenombres para sondear sus motivos, y son muy parecidos a los míos.
“Escribo con pseudónimo porque no quiero que la gente confunda mi perfil profesional con el de escritora. Quería que el de escritora tuviese un contenido claro y limpio, que no creara confusión a lXs LectorXs que me buscaran por internet, en mi blog o en las redes sociales”
Eley Grey
“Bueno, en mi caso no es tanto por escribir lésbica, sino por escribir erótica. Hoy en día mucha gente sigue pensando que escribir erótica equivale a tener una mente calenturienta 24/7, y suele haber más prejuicios de los que debería. Así que lo he intentado, pero por desgracia escribir erótica y firmar con mi nombre real no es compatible con mi trabajo”.
Thais Duthie
“En mi caso, no. Mi armario literario, responde más al hecho de ser un personaje el que crea las historias. Incluso, puede que Remendada esté más en el armario que yo. Habrá casos, en los que este hecho esté relacionado, por supuesto. Así es que, si me preguntas por una correlación, es factible que esta se de. Mientras existan el odio o el miedo, existirán los pseudónimos. Es solo un juego. El espejo dentro del espejo.”
Sara Remendada
Escritoras lésbicas con y sin pseudónimo caminamos de la mano y sabemos que el trayecto va a ser largo y duro. Si la literatura escrita por mujeres está poco valorada, ¡imaginad la lésbica! Si las mujeres todavía hoy usan pseudónimos o iniciales para publicar y que se las tomen en serio, ¡imaginad nosotras!
Aunque usar un sobrenombre no es necesariamente malo, comparto la idea de Remendada, mientras existan el odio o el miedo, existirán los pseudónimos.
No obstante, por un email que reciba de una lectora a la que mi novela le ha ayudado a aceptarse habrá merecido la pena.
Buen puente a todas, pequeñas croquetillas de la sopa. La Bae Wars sigue avanzando una semana más y hoy os traemos otro enfrentamiento de cuartos de final, en el que tenéis que elegir entre la genial Jamie Clayton y nuestra queen Ellen DeGeneres.
Ya os hemos hablado sobre por qué nos gustan a nosotras, así que ahora solo queda poneros una bonicas imágenes y que decidáis quién es más Bae en vuestra opinión. ¡Lets go!
*Desde dispositivo movil es posible que veas aquí encima algo así como “cargar interactivo”. ¡Ahí se vota, ahí, dale sin miedo! O también podéis pinchar aquí.
La semana pasada elegisteis entre Alicia Debnam-Carey y Lauren Jauregui, y la primera semifinalista de la Bae Wars es… ¡Lauren!
Este juguete que os voy a enseñar hoy tiene que estar en el top 10 de los más originales, como mínimo. Os vais a pensar que tengo un fetiche con los vibradores que recrean alimentos, pero no. De momento. Como sigan fabricando cosas como esta igual sí. Resulta que yo estaba en busca y captura de juguetes diferentes, curiosos, y di con el macaron vibrador de Tokyo Design.
Por mucho que parezca lo más adorable y dulce que habéis visto, no se come. Tras esa apariencia inocente se esconde un motor bastante potente con 3 modos y 3 intensidades de vibración. Y os tengo que confesar que, para lo pequeñito y discreto que es, no podemos quejarnos de las vibraciones. La interfaz es sencilla: tiene un solo botón que te permite moverte por las diferentes opciones de vibración:
La florecilla es el botón para cambiar de modo y velocidad
El tacto es muy agradable para la piel, sedoso, fabricado en silicona médica. El macaron está diseñado de tal manera que puedes sumergirlo en la bañera, en la piscina o donde más te apetezca. Por si fuera poco, también es recargable, para que no tengas que estar pensando en que es domingo y no tienes dónde ir a comprar las pilas. El agujerito para cargarlo está un poco escondido, mira:
¿Ves la hendidura?
Está tan oculto porque lleva un mecanismo para que no le entre agua cuando lo vas a usar en condiciones más húmedas. Aunque te parezca que la clavija para cargarlo no cabe ahí, sí que cabe. La primera vez que la introduzcas dentro será extraño, como desvirgar a tu vibrador. Pero don’t worry, está todo bien.
Con una carga completa podrás usarlo durante una hora y media (comprobado) para endulzar de placer todas tus zonas erógenas. Reconozco que es un poco complicado encontrar la posición ideal si lo quieres usar sobre el clítoris, pero todo es práctica. Como el mismo juguete tiene varias texturas, como por ejemplo los ribetes que imitan el relleno, puedes colocarlo como te guste más. Además, puedes utilizarlo también en pareja para estimular el cuerpo de tu chica de una forma discreta: al ser tan bonito no es como utilizar un vibrador realístico que a muchas nos corta un poco el rollo.
El macaron está disponible en varios colores: caramel, mint, raspberry, rose y violet. Solo tienes que elegir el que más te guste. A mí me parece que el mint es de los más bonitos, tengo una pequeña obsesión con ese color…
Además, el packaging es superoriginal: viene en su cajita en forma de tubo muy bien colocado. A mí la caja me tiene enamorada.
El inconveniente que podría sacarle al macaron de Tokyo Design es que no es tan silencioso como otros masajeadores externos que he probado. No obstante, hay que tener en cuenta que es un vibrador sencillo con un precio muy muy asequible y no podemos pedirle que esté tan calladito como uno de 150 euros. En cambio, podéis conseguir el macaron por 35 euros, un muy buen precio porque es recargable, sumergible y considerablemente potente.
Verás las estrellas
Por último, solo quiero añadir que es un juguete ideal para chicas que quieren empezar en el mundo de los juguetes eróticos y no saben cómo. Es el mejor vibrador para tener por casa de forma discreta, seguro que nadie se asustará si lo encuentra por un cajón. También es perfecto para parejas que buscan algo pequeño, para probar.
¿Quieres hacerte con tu macaron? Elige tu color favorito y pásate por AQUÍ.
¡Por cierto, mis croquetas! Aprovecho para hacer un anuncio de forma pública: si estás interesada en el mundo de los juguetes eróticos, resérvate el viernes 19 de mayo. Estate atenta a mi Instagram para más info…
Desde que Netflix anunciase que estaba preparando su primera serie española, Las chicas del cable, la expectación ha ido de la mano de esa ficción que se estrena hoy en los 190 países de la plataforma de streaming y que llegará a 100 millones de usuarios.
Una serie de época, con un grupo de cuatro telefonistas retrotrayendo a la liberación de la mujer y su incursión en el mundo laboral en 1928, que a nosotras también nos dejaba con expectación al ver el tráiler, unas expectativas que ahora se confirma: Ana Polvorosa y Ana Fernández tendrán una relación amorosa en Las chicas del cable.
Apenas una milésima de segundo dejaba entrever un beso entre dos chicas en el tráiler y, aunque en principio nosotras apostamos porque serían los personajes que interpretan Fernández y Maggie Civantos -Carlota y Ángeles respectivamente-, finalmente la primera tendrá un romance en la serie con el personaje que interpreta Ana Polvorosa, Sara.
Las actrices lo han confirmado en la última tanda de entrevistas antes del estreno, y adelantan que la relación se trata «desde un punto muy bonito y natural», aunque habrá un «tercero en discordia», Miguel (Borja Luna). ¡Preparad las palomitas!