La secuela de la, posiblemente, película más exitosa de Disney está al caer, pero hay un fleco del guión del que todavía no tenemos ni idea. Hablo, ya sabéis, de la posible orientación sexual de Elsa, la Reina de Arendelle. Después de que muchísimas personas se manifestaran a favor de que los tiempos cambiaran de una vez para Disney y concediera este gesto a las nuevas generaciones, hay una voz que se ha pronunciado a favor: Miley Cyrus.
La ex chica Disney, que está de sustituta de Ellen en su programa por enfermedad de la cómica, le hizo una entrevista a Idina Menzel, la voz de Elsa, y aprovechó para preguntarle cómo iba el asunto, dejando antes claro que ella está totalmente a favor de que entre aire nuevo en la casa.
—Miley: He oído que estáis haciendo Frozen 2, y que hay una campaña para que Elsa sea lesbiana, y yo voto que sí. ¿Dónde ves que esto vaya creativamente? ¿Nos lo puedes decir?
—Idina: De verdad que no lo sé, soy una sierva de Disney
—Miley: Ya somos dos. Bienvenida. Nadie sabe esto mejor que yo, baby.
—Idina: Yo, Idina Menzel, estoy totalmente a favor. Creo que es una buenísima idea, una maravillosa conversación que todos debemos tener, de lo que una reina o princesa puede ser… pero no le puedo prometer a todo el mundo que vaya a pasar, porque soy una sierva de Disney, y me encanta Disney, y trabajo por Disney.
Sumamos otra voz a la campaña, otro altavoz para que, a lo mejor, esta sea la primera vez que veamos un reflejo de nosotras mismas en una película de Disney. Tenga Elsa novia o no, sea lesbiana o no, que se esté conversando sobre este asunto es algo muy positivo, y que abre las puertas para que esto ocurra, aunque quizá no sea ahora.
Vía: Hollywood life










O, al menos, esto es lo que cree el aclamadísimo director francés Olivier Assayas. El realizador ha hecho estas declaraciones entusiastas en una entrevista para Screendaily, en donde se deshace en loas hacia la actriz.
¿La veremos detrás de la cámara en un futuro próximo? Stewart ha trabajado en varias ocasiones con el director galo, y una de ellas, Clouds of Sil Maria, le valió el premio César a mejor actriz, algo que una estadounidense no había ganado jamás. ¿Le pasará a Kristen como a las chicas Almodovar, que ganan la fama en su país de origen y el reconocimiento en Francia?

El resto de libros lo son o por divergencia de visiones religiosas (La Biblia, Habibi, Nasreen’s Secret School: A True Story from Afghanistan), por ser Cincuenta Sombras de grey (yo este lo hubiera prohibido, pero por malo), o por razones que escapan a mi conocimiento, como es el caso de El curioso incidente del perro a medianoche, que a mi me parece un tierno retrato de un adolescente con autismo. En todo caso, prohibir libros es algo que, aunque nos parezca anacrónico y caduco y cutre y un poco nazi, sigue ocurriendo. ¿Mi consejo? Que leáis todos los de la lista.
El alcalde de Londres, Sadiq Khan, también ha declarado con respecto a este asunto
