Todas las tardes, Antena 3 emite Amar es para siempre, una novela que, como continuación de Amar en tiempos revueltos, intenta reflejar la vida de un grupo de personas en la España de los años 60. Hay empresarios, abogados… en fin, un poco de todo. Y en estos últimos episodios, entre jaleos por robos, secretos familiares que salen a la luz, y engañifas con el patrimonio, han sacado una nueva trama. Una croqueta, para más señas.

La hija pequeña de los Novoa, Alba, ha recibido la visita en su casa de Madrid de una amiga francesa, Sophie. Pese a que España en los años 60 mostraba tímidos inicios de aperturismo al exterior, y sobre todo de un intento de ‘modernizarse’ y hablar de temas que antes se daban por imposibles, desde luego el amor entre dos mujeres era algo que no se contemplaba ni por asomo. Por eso, a Alba le sorprende, y le da mucho pudor, cuando Sophie le da a leer un relato que está escribiendo ella, y que contiene una escena de sexo lésbico. las dos comienzan a jugar y, de repente, Sophie besa a Alba.

Este besito entre las dos iniciará un torrente de dudas en Alba. ¿Le ha gustado? Y si le ha gustado, ¿eso es que le gustan las chicas? Para tenerlo todo más claro, decide que lo mejor es… volver a besarla. Somos fans de esta técnica científica, y más si de banda sonora ponen algo que recuerda más que levemente a Je t’aime… moi non plus.

Bromas aparte, el discurso de Sophie me parece super importante. «¿Por qué me besaste?», le pregunta Alba. Y al francesa la responde «Porque me apeteció. Estabas muy guapa, riendo, y me apeteció besarte». Más allá de complicaciones y dramas, e incluso más allá del beso, Sophie hace gala de una mentalidad modernísima al, simplemente, hacer lo que le apetece. Muchas veces en las series, en las películas, en la ficción en general, nos enseñan romances tórridos, historias de amor que nos roban el corazón, y que muchas veces nos suenan artificiales. Pero esto es mucho más sencillo, como lo es también identificarse con ello. Estábamos solas, estabas guapísima, y, simplemente, te besé.

Pero la cosa no queda aquí: al inicio de este episodio vemos a las dos chicas compartiendo cama. Y es que el beso ha ido mucho más allá, y han terminado acostándose. Para Sophie es la primera vez que va tan lejos con otra mujer, pero para Alba es la primera vez en casi todo, y es posible que se haya quedado fascinada con la experiencia.

La despedida entre las dos es tierna y triste. Pero siempre les quedará París, ¿no?. «ven pronto, por favor», le dice Sophie.

¿Volveremos a ver a Sophie? Nos encantaría, la verdad. Pero, en todo caso, parece que si la serie ha de seguir por estos derroteros, lo hará con Alba explorando su orientación sexual. Ya con anterioridad vimos una pareja croqueta en la serie que precedió a esta, Amar en tiempos revueltos: Ana y Teresa vivieron un romance en la España de los años cincuenta, y la verdad que las fans quedaron bastante contentas con la representación. Cruzamos los dedos para que en esta ocasión todo salga igual de rodado.

Gracias a todas las que nos habéis dado el soplo, que habéis sido varias 😉

2 Comentarios

  1. A mí me dio la sensación, con la despedida, de que estaban enamoradas la una de la otra. De todas formas, si no es con Sophie, Alba puede estar con Fiona, que también estuvo a punto de liarse con una chica cuando era más joven.

  2. Y tampoco me fiaría mucho de esta serie puesto que hicieron una puta mierda de desenlace para Ana y Teresa fuera de pantalla y que no aportó nada a la trama. Que hijos de puto, todavía se la tengo guardada.

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