Desiree Akhavan, directora de The Miseducation of Cameron Postque acaba de petarlo en el Festival de Sundance, aprovechó el escaparate mundial que es ese certamen de cine independiente para hablar de una de las cuestiones que, sorpresa, siempre interesan más a la prensa: cómo se rodaron las escenas de sexo, si estuvieron cómodas, si no, y esas cosas. A veces, como con Below her mouth, todo el mundo está encantado de cómo se lleva la cosa, y en otras ocasiones, como pudimos ver con La vida de Adèle, las actrices se ven sometidas a situaciones que no le deseo ni a mi archienemiga (Marta, cari, me refiero a ti).

Desiree: Cuando ruedas escenas de sexo tienen que decir algo para la historia. Pero siempre hay una historia en cómo follas, y por qué, y hay que decirles a las actrices cual es el objetivo de esa escena, y yo quería tratar las escenas de sexo como trato los diálogos (…) Esta es la primera vez que estoy en las escenas, y poder mirar a Chloe y decirle “haz lo que tú creas, confío en ti”

Chloe: Yo creo que ese es el punto. “Esto es lo que queremos que pase, aquí queremos que esté la parte emocional”. Y Ashley y Connor (la directora de fotografía) fue genial, captando nuestras caras, y la emoción, cuando estas revelaciones tan grandes están teniendo lugar en la vida de esta chica.

Vía: Vulture