Ryan Murphy no se aburre. Ahora mismo tiene entre manos la producción/creación/dirección de Feud, American Crime Story, American Horror Story, Pose, Ratched, The politician y una serie que nos da la sensación de que no está siendo nada comentada, pese a venir de quien viene: 9-1-1.

La serie sigue la rutina de un grupo de bomberos y paramédicos de Los Angeles, pero también lo que les sucede en sus vidas privadas. Peter Krause, Angela Basset y Connie Britton son sus protagonistas más conocidos, en el papel de capitán del parque, policía, y operadora del 911 respectivamente. A ver, cómo expongo esto: viniendo de Ryan Murphy, la serie tenía que personajes y tramas LGBT. Y, como no puede ser de otra manera, así ha sido. A partir de aquí, espoilers.

En el primer episodio se desvela que Angela Basset está pasando por una crisis matrimonial, porque su marido le ha contado que es gay. Nuestro croqueto radar, antes de saber esto, estaba pitando un poco con el personaje de Angela, y sal saber esto dijimos «bueno, algo había, no estamos tan mal». Pero, amigas, hoy en día no te puedes despistar, y en el quinto episodio dijimos «¿¡VES!?»

Resulta que Hen, Henrietta (Aisha Hinds), una de las paramédicos que trabajan en el parque de bomberos, está casada con una mujer, y están criando un hijo juntas. Si no estás acostumbrada a las series de Murphy, puedes pensar que con esto es suficiente, pero obviamente no: Eva, la madre gestante del niño, ex novia de Hen, está en la cárcel, y le pide ayuda para que le otorguen la condicional.

La paramédico está un poco reticente, porque las cosas entre ellas no acabaron bien, emocionalmente hablando. Y, desde luego, la que no está por la labor es la esposa de Hen Karen (Tracie Thoms, Rent), porque cree que hay una intención detrás. Y tanto que la hay: unos episodios más adelante vemos cómo Eva seduce a Hen, que por otro lado se deja seducir, y bueno, esto complica las cosas con respecto a la familia.

La serie no va a pasar a la historia de la televisión, porque no es the ultimate series (excepto si eres como yo y te tragas todo lo que tenga que ver con bomberos). Pero si lo que buscas es un rato entretenido, sin más pretensiones, y que además tenga una trama en la que traten a los personajes lésbicos como si fueran personas, con sus conflictos más allá de su orientación sexual, pues oye, no es mala opción. Si la veis, ya nos contaréis si os gusta.